Predator (1987)

Predator (1987) 1

Un equipo de rescate, liderados por el mayor Dutch (Arnold Schwarzenegger),  se interna en la selva para salvar a un rehén que ha sido capturado por una guerrilla centroamericana. Durante la misión, se dan cuenta que han sido engañados por la CIA y que el trabajo para el que han sido contratados no  es el prometido. Mientras intentan marcharse del sitio, descubrirán que son acechados por un misterioso ser que se encargará de cazar uno a uno a los miembros del equipo.

La cinta, dirigida por John McTiernan, es uno de los clásicos  del cine de acción y dio nacimiento a uno de los personajes más populares dentro de la ciencia ficción de Hollywood: Depredador, un alienígena que  gracias a su tecnología extraterrestre, es capaz de hacerse invisible. El film, a pesar de ser catalogado dentro del género de acción, tiene la virtud de aunar aspectos del cine de suspenso, ciencia ficción, bélico y algo de terror.  Es quizás, esta diversidad de estilos, lo que hace a la película tan completa y atractiva para el espectador, y si bien en sus años no fue bien recibida por la crítica (de seguro, los prejuicios cayeron sobre ella por pertenecer al vilipendiado género de acción), el tiempo y el público terminaron por darle la razón.

Dillon!… You son of a bitch!

Depredador comienza con un plano del espacio donde una nave deja caer algo a nuestro azul planeta. La escena, que en un principio pareciera inconexa, separada de la lógica secuencia, sirve para plantar en el espectador la semilla del misterio. De inmediato, la cinta nos traslada a un lugar en Centroamérica donde somos testigos de uno de los saludos con más testosterona en la historia del cine entre el mayor Dutch y Dillon (Carl Weathers, quien venía de “morir” en Rocky IV).  Una vez embarcados en esta misión, conocemos algo de los personajes gracias a la escena del helicóptero, donde todos intentan (y lo logran), demostrar que no solo son uno más del equipo, sino que se desmarcan entre sí, realzando sus características personales. Un aspecto a destacar, es lo bien logrado que está este equipo de rescate gracias a quienes interpretan los personajes;    Jesse Ventura, Sonny Landham, Richard Chaves, Bill Duke (Commando)  y el polifacético Shane Black (actor, director y guionista) dan vida a este carismático team.

“El demonio cazador de hombres”

Uno de los puntos fuertes de la cinta, es sin duda  “Depredador”, el alienígena se aleja de la clásica imagen de los extraterrestres que nos había entregado Hollywood hasta el momento, y a pesar de ser bastante antropomorfo, el cazador de trofeos humanos, es en – forma y fondo- de una gran originalidad . Se debe destacar en este aspecto, el trabajo del fallecido Stan Winston (supervisor de efectos especiales, y artista de maquillaje), quien fue el encargado de llevar al plano físico al singular extraterrestre. Winston, quien antes había trabajado en Alien y Terminator, logra crear un peculiar ser, que pasaría a la posteridad.

Sirve para aumentar el halo de misterio la manera en que McTiernan nos muestra al alienígena, o mejor dicho, la forma en que el director nos oculta al Depredador, ya que no es hasta alrededor del minuto 50 de la cinta que vemos por primera vez al misterioso extraterrestre. El director, hace una muy buena utilización de las tomas en primera persona, que nos dan a entender que el enigmático ser posee una visión térmica.
Siguiendo con los aspectos técnicos, McTiernan hace gala de un grandioso manejo del ritmo narrativo, sin desgastar nunca los momentos de acción y dosificándolos para así no aburrir al espectador, esto, que lo veremos también realizado  de gran manera en Die Hard, es uno de los sellos del director neoyorkino. Al igual que en Duro de Matar, Depredador se erige sobre una simple pero bien lograda historia.

Con respecto al guion, pareciera haber sido hecho a la medida de Arnold, y es que nuestro querido Governator logra transmitir el liderazgo de un experimentado militar, si bien, es ayudado porque la cinta no le exige mayor complejidad a nivel de interpretación, su actuación es sólida, y me atrevo a decir, que es una de las mejores de su filmografía (Terminator es caso aparte,  no creo que haya mucha complejidad en interpretar a un ciborg carente de emociones y sentimientos)

If it bleeds, we can kill it

Y como si de una partida de ajedrez se tratará, la bestia alienígena va aniquilando uno a uno a los miembros/peones del equipo, hasta llegar al más fuerte, al último, al único que está a su altura: el mayor Dutch. Gracias a las circunstancias, el personaje interpretado por Arnie descubre que cubriéndose de barro, logra ocultarse de la visión térmica Depredador.
A pesar de su evidente fortaleza física, Dutch sabe que no puede derrotar al extraterrestre en base a ella, y prepara una serie de trampas, para dar caza a su cazador, utilizando todo lo disponible a su alrededor.  Cae la noche, y como si se tratara de un  lobo salvaje, el mayor aúlla hacia la luna, provocando a su némesis para que venga por él.
Para el final, lo inevitable, luego de una serie de emboscadas realizadas al alienígena, se da el esperado enfrentamiento entre Dutch y Depredador, donde este deja ver su verdadero rostro ( “You’re one, ugly… motherfucker”),

Dutch utiliza su ingenio, y la ayuda de la naturaleza, para eliminar la amenaza extraplanetaria. No fue su cuerpo entrenado para la guerra, fue su mente la que venció a su rival. Arnold necesitó que un extraterrestre se camuflara y lanzara rayos para poder sufrir el temor de la derrota. Pero Arnold reivindicó a los boy scouts del mundo. Debería ser el rostro de algún Jamboree.

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