American Hustle (2013)

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Esta semana llegó a las pantallas de nuestro país una película que ha arrasado en la temporada de premios, y una de las grandes favoritas para los premios Oscar. De la mano del director David O. Russell, y con un elenco de lujo encabezado por Christian Bale, Amy Adams, Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Jeremy Renner, ya está en nuestros cines American Hustle (Escándalo Americano).

ADVERTENCIA: ESTA RESEÑA CONTIENE ALGUNOS SPOILERS SOBRE LA TRAMA DE LA PELÍCULA, ESTÁ ADVERTIDO DE ANTEMANO.

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En el año 1978, el FBI realizó una operación encubierta conocida como “Abscam” (Abdul Scam), en la cual fueron ayudados por Melvin Weinberg, un estafador recientemente procesado e informante -a cambio de reducción de sentencia y beneficios carcelarios-; esta operación, que originalmente estaba destinada a desenmascarar estafadores y traficantes de arte y llevarlos a la justicia, desembocó en una investigación centrada en la corrupción y el soborno, donde fueron procesados múltiples representantes del Congreso de EE.UU. y un senador, además de otros cargos políticos menores y el alcalde de Camden, New Jersey, Angelo Errichetti (casi todos miembros del partido Demócrata). Esta operación que destapó un escándalo de corrupción y que, a su vez, despertó muchas críticas al Bureau debido a lo que se consideró como una provocación y una encerrona a políticos sólo para reestablecer el alicaído nombre del FBI -todo esto en un país que apenas venía recuperándose de la guerra de Vietnam y del escándalo de Watergate-, es tomada como inspiración por el director David O. Russell (Silver Linings Playbook, The Fighter, Three Kings), para contar una versión ficticia de la misma historia, como primicia general de “American Hustle”.

En efecto, la película se centra principalmente en Irving Rosenfeld (un casi irreconocible Christian Bale, que subió 22 kilogramos y medio de peso para este papel), quien es el equivalente ficticio de Weinberg en la historia. Rosenfeld, quien desde niño se ha dedicado no sólo a valerse por sí mismo, sino a prosperar en la vida mediante la astucia y el engaño, es un exitoso estafador, además de traficante y falsificador de arte, todo bajo la cortina perfectamente legal de su negocio de lavanderías que heredara de su padre (esto le genera un invaluable sentido de familia). Rosenfeld encontrará a su alma gemela en la figura de Sydney Prosser (Amy Adams), una ambiciosa mujer con una historia casi tan compleja como la del propio Irving, y que también ha debido reinventarse constantemente en la vida (inventando historias y personajes) para surgir y prosperar. Ambos comenzarán un intenso romance a los compases de la música de un grande como Duke Ellington. Pronto, los dos serán compañeros también en la estafa, inventando la figura para Sydney de “Lady Edith Greensley”, una supuesta aristócrata inglesa, que “ayuda” a la gente a “conseguir” préstamos de inversores ingleses. Obviamente todo parte de una gran y lucrativa estafa junto a Rosenfeld.

Ambos comienzan a prosperar, tanto en su “negocio” como en su idílica relación sentimental, incluso teniendo en consideración la circunstancia (conocida por Sydney) de que Rosenfeld era casado. En efecto, Irving llevaba una doble vida, ya que cada día, luego de su “trabajo” y de compartir la felicidad que le entregaba Sydney, Rosenfeld debía volver a su casa en los suburbios para ver a su hijo adoptivo Danny, y a su esposa, Rosalyn (Jennifer Lawrence, y sí, envidiamos al personaje de Christian Bale por estar en una disyuntiva entre Lawrence y Amy Adams). Rosalyn es una mujer inestable psicológicamente, y de la cual Rosenfeld se quería divorciar, sin embargo no lo hacía, no sólo debido a que todavía sentía atracción hacia ella (no lo culpamos, es Jennifer Lawrence), sino por el miedo de que si lo hacía, Rosalyn se llevaría a su hijo adoptivo, cosa que Rosenfeld no aceptaba.

Christian Bale;Amy Adams

Fuente: The Hollywood Reporter

Sin embargo, las cosas pronto se complicarán para Irving y Sydney, cuando uno de sus clientes, que actuaba de forma muy sospechosa, resulta ser el agente del FBI Richie DiMaso (Bradley Cooper), quien logra incriminar a Sydney (creyendo todo el tiempo que realmente era una aristócrata inglesa), y tomarla detenida, a la vez que intenta manipularla psicológicamente para ponerla en contra de Irving. Finalmente Rosenfeld llega a un trato con el FBI, con el cual, si él y su amante logran ayudar a DiMaso a procesar a cuatro personas por fraude, estafa o tráfico de arte, serán dejados en libertad y no se presentarán cargos. Sydney no quiere aceptar y prefiere que ella e Irving desaparezcan del mapa y se vayan juntos a iniciar una nueva vida, pero Rosenfeld se niega, principalmente por la seguridad de su hijo Danny. Obviamente esto, y las manipulaciones de DiMaso, hacen que los dos peleen y que Sydney cuestione toda su relación con Irving. No obstante, ambos se ponen de acuerdo en que seguirán con el plan y colaborarán con el FBI, pero además, para ser convincentes, Sydney, en su persona de Lady Edith Greensley, enamorará y tendrá una relación con DiMaso (lo que también es una forma de vengarse de Rosenfeld).

Rosenfeld, “Greensley” y DiMaso comienzan la operación, sin embargo, pronto se ve involucrado en todo Carmine Polito (Jeremy Renner), el alcalde de Camden, New Jersey, quien busca inversores para reconstruir Atlantic City, ahora que el juego y las apuestas fueron legalizadas, por lo cual termina involucrándose con los estafadores. Rosenfeld no quiere involucrarse con políticos, sin embargo, la ambición de DiMaso -que iba contra los deseos de su jefe en el FBI, Stoddart Thorsen (Louis C.K.)-, y el apoyo que recibe de parte de Anthony Amado (Alessandro Nivola), otro ambicioso agente del FBI cuya jerarquía estaba por sobre la de Thorsen, lo motivarán a seguir adelante para atrapar a Polito, y posteriormente, a otros funcionarios políticos -incluyendo congresistas- que se ven tentados por el negocio, a la vez que también la mafia, personificada entre otros por Victor Tellegio (Robert DeNiro, en uno de sus mejores papeles en mucho tiempo, pese a lo breve de su aparición), complicará la situación, principalmente para Rosenfeld y Sydney, quienes lucharán por tener la “upper hand” en todo este asunto, a la vez que la estafa y las intrigas se van complicando.

American Hustle ha sido calificada como “comedia” en todas partes, sin embargo, es más un drama con tintes comédicos (o “dramedia” como muchos han tratado de decir, usando un discreto concepto -lo que no lo hace menos efectivo-), que una comedia propiamente tal, en comparación, digamos, con “The Wolf of Wall Street” (que es más una comedia con tintes dramáticos). Aún así, American Hustle tiene muchos momentos hilarantes, particularmente gracias a la presencia de un crack de cracks en la comedia como es Louis C.K., que es bien aprovechado en un papel menor. De la misma forma, el peso de la comedia se lo llevan Jennifer Lawrence y Bradley Cooper, ambos con experiencia probada en esas lides, aunque Christian Bale, que sabemos lo completísimo actor que es, también tiene varios momentos cómicos (esto fue debido a que muchas de las escenas de Bale y sus diálogos fueron completamente improvisadas, por lo cual, pueden haber opiniones divisivas respecto a las escenas en que participa y al resultado e impacto general de las mismas en la trama de la película). Como dijimos, American Hustle no es propiamente una comedia -en el sentido tradicional- pero ciertamente estos momentos existen para aligerar el drama y la tensión presente en muchas escenas, lo que permite que la película tenga un muy buen ritmo, y que lo mantiene a uno interesado en conocer el resultado final de la trama.

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Mencionamos recién a los actores cómicos, y bien vale la pena hablar como un todo, del elenco de la película. David O. Russell es un director conocido por hacer “ensemble casts movies” (o “all-star” como se conocían anteriormente), lo que en el fondo significa, que más que tener un grupo reducido de protagonistas en los cuales se centra la película, se enfoca más en un elenco como tal, teniendo casi todos una importancia y participación casi igual en la trama. Esto no significa que la película no tenga protagonistas, que son claramente Christian Bale y Amy Adams, pero es todo el elenco quienes tienen espacio y tiempo para brillar, y mucho se podría decir, respecto a que Bradley Cooper se roba más la película, y deja una mejor sensación al espectador, que la de Christian Bale. Respecto al elenco femenino, ciertamente Jennifer Lawrence se roba cada escena en que está -y que probablemente no sean más de 20-25 mins. en pantalla durante toda la película-, por lo cual la cantidad de premios que ha recibido por este papel ciertamente son justificados. Esto ha generado una opinión “masiva” que en cierta forma ha afectado al personaje de Amy Adams, lo que ciertamente es injusto, porque su personaje es igual o más potente que el de Lawrence, y es ella quien pone verdaderamente la cuota dramática en la película, lo que al final le da el gravitas necesario para salir adelante.

Obviamente el hecho que tenga un elenco tan numeroso, y la participación de múltiples y talentosos actores va a terminar repercutiendo en que algunos tengan menos participación y se sientan como poco aprovechados, como pasa con Jeremy Renner, a quien nos habría gustado ver más minutos en pantalla. Similar pasa con Louis C.K., particularmente debido a lo buenas que son sus escenas, por lo cual, haberlo visto más en pantalla hubiera sido casi un “no brainer”. Algo similar pasa con DeNiro, aunque al menos esto nos deja el conocimiento que David O. Russell es un director que le sabe sacar trote al actor (considerando además, su trabajo en Silver Linings Playbook), lo cual es bueno, considerando lo excelente actor que es DeNiro, y lo mal guiada que ha estado su carrera los últimos años, alternando pocas buenas películas y haciendo un montón de filmes que preferiríamos olvidar.

Otro tema importante es la ambientación en esta película. Desde el momento en que vemos las animaciones de las productoras realizadas como con logos y tipografías de los 70’s (y aprovechar de hacer una crítica que se hizo ya en un capítulo de Family Guy, el por qué cada vez las animaciones de las productoras al comienzo de las películas duran cada vez más, y son más elaboradas, qué manera de perder tiempo), hasta las primeras imágenes donde el filme muestra una estética como si hubiera sido filmado en esa década, además de hacer referencias a técnicas, y algunos tipos de tomas que abundaban en esa época (y de paso, homenajear a Tarantino, realizando una toma desde el maletero de un auto). También ayuda a la ambientación la excelente banda sonora de la película, tanto aquella compuesta por Danny Elfman (muy inspirada en sonidos de la década, y dejando de lado algunos de sus sonidos más característicos -o estereotípicos dirán algunos), como la música y las canciones de dicha época que engalanan la película, particularmente el jazz del ya mencionado Duke Elington, pero mejor aún, la música de Electric Light Orchestra (una de las mejores y más infravaloradas bandas -al menos masivamente- de toda la historia, así que aprovechar de homenajear a Jeff Lynne y cía.). De verdad que da gusto que tanto este filme, como The Wolf of Wall Street (que todavía está en la retina de quién escribe), tengan tan buenas bandas sonoras.

Una queja frecuente que se puede encontrar respecto a la película es la trama a ratos es muy convulsionada, y esto es así, a veces pareciera que demasiadas cosas están sucediendo al mismo tiempo, lo que obviamente puede afectar el resultado de algunas de estos plots, lo que va en su detrimento en comparación con otros que tienen mejor resolución. Quejas también hemos visto respecto a la narrativa no lineal de la película, lo que aparentemente causó problemas para entender la película en algunas personas, lo cual nos parece un tanto inexplicable, porque si bien es cierto que la película de pronto se pega flashbacks y saltos temporales, no es nada que podría confundir a la Señora Juanita o al Buen Padre de Familia.

Christian Bale;Jeremy Renner;Jennifer Lawrence;Elisabeth Rohm

American Hustle no es una película perfecta ni exenta de problemas -como muchos han querido hacer ver-, pero la mayoría de estos elementos negativos se pasan por alto en atención a los múltiples elementos positivos que tiene la película, que al final inclinan la balanza en su favor. Entretenida, dinámica, con grandes actuaciones, y que te mantiene preocupado esperando el final de la historia, y el desenlace de la misma, American Hustle es una buena película que ud., amigo de Revius, no se puede perder.

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