Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. S01E13 – T.R.A.C.K.S.

546053_642314915833360_243565959_n-477x350

Después de un hiato de casi un mes, y ad-portas de otro parón de la misma duración -ahora por los JJ.OO. de Invierno-, Agents of S.H.I.E.L.D. está de vuelta con uno de sus mejores, si no el mejor capítulo hasta ahora, y con un cameo estelar de “el hombre”, Stan Lee.

En efecto, el mayor gancho publicitario de este capítulo fue la presencia del hombre cuyo nombre es sinónimo con Marvel Comics desde los años 60’s, pero sin embargo, y como suele pasar con sus apariciones en las películas de los personajes que co-creó (sea con Jack Kirby o con Steve Ditko), al final no fue más que un momento para rendirle homenaje al nonogenario escritor, más que apoyar en algo la trama. Y como en todas sus apariciones fílmicas, fue un momento de pura magia y entretención. Pero la presencia de Stan Lee fue un pequeño instante en un gran capítulo de la serie, que pese a haber perdido momentum de la revelación del destino final de Mike Peterson en el capítulo anterior, supo sobreponerse a esta compleja situación, y entregar su mejor capítulo a la fecha.

Y gran parte del mérito que hace que este capítulo sea tan bueno es la forma en que está estructurado, mediante una estructura no-lineal (algo nuevo para la serie), y además, utilizando a los distintos personajes para mostrar la historia con distintos puntos de vista. Probablemente este factor “novedad” no va a convertirse en algo habitual de la serie -teniendo en consideración que la edición de un capítulo así debe demorar y costar más que la de un capítulo lineal-, pero si nos pudieran dar capítulos así cada tanto, ciertamente sería algo bienvenido. Esto teniendo en consideración rumores que han sonado últimamente que la serie estaría ad-portas de ser renovada para una segunda temporada.

Respecto a la trama, continúa con un elemento del capítulo anterior, los intentos de Coulson por dar con Ian Quinn, luego de que sabemos que este personaje, que se está volviendo en villano recurrente de la serie, y atraparlo por su nueva conexión con el Clarividente. Esta trama llevará a nuestros agentes a Italia, específicamente a un ferrocarril que va entre Verona y Zagreb en Croacia -el cual, nos dimos la lata de investigar, es un recorrido real que parte en Milán, pasa por Verona, luego por Venecia, para luego adentrarse en las fronteras tanto de Eslovenia como con Croacia…THE MORE YOU KNOW!!-. Este tren, llevaba un cargamento secreto y fuertemente protegido destinado para Quinn, que traía material perteneciente a la compañía Cybertek (la cual existe en los comics, como una subsidiaria de Roxxon Oil, un stand-in de Exxon, y que es una de las compañías asociadas a los villanos del universo Marvel). Por lo tanto, la misión de nuestros agentes es abordar este tren de forma encubierta, y lograr no sólo averiguar qué era esta carga tan secreta, sino que además dar con el paradero de Quinn.

CHLOE BENNET, IAIN DE CAESTECKER

Hasta aquí la misión, y el capítulo parten de la forma habitual, bastante lineal, pero será durante el tren el momento en que la narrativa diverge y nos centraremos, por bloques, en ciertos personajes, para saber qué ocurrió con ellos. Los agentes se dividen en pares, lo que como suele pasar cuando se alteran algunas dinámicas usuales, da para buen material. Esto particularmente ocurre en juntar a Skye con Fitz (y descubrir la capacidad del escocés de fingir un muy buen acento norteamericano), simulando ser una pareja que celebra su aniversario de meses viajando por Europa. La pareja de May y Ward, sirve para continuar la tensión sexual/romántica entre los dos que se ha desarrollado de forma interesante esta temporada, ahora con el elemento añadido de que Coulson sabe de esto -algo de lo que Ward recién se entera ahora-. Sin embargo la mejor dinámica fue la de Coulson y nuestra querida Simmons. Mucho hemos visto la incapacidad de Simmons para mentir e improvisar en reiteradas ocasiones, por lo cual, verla llegar de forma preparada, habiendo inventado todo un personaje para ella, con toda la backstory no sólo de ella, sino que para Coulson -que simulaba ser su padre-, fue uno de los mejores momentos del capítulo. Kudos para Elizabeth Henstridge y su preciso timing comédico, especialmente en relación con las “cenizas de su madre”.

Como era de esperar, algo ocurrirá que arruinará el plan de nuestros agentes,  y luego de pasar por el monumento natural de “Tre Cime di Lavaredo” (Las Tres Cimas de Lavaredo), la trama comienza a divergir en cuanto al punto de vista de los personajes, justo cuando todo empieza a salir mal.  La operación se ve comprometida, Coulson y Ward deben pelear con los hombres de Quinn, para terminar siendo arrojados del tren, en el momento que les lanzan una granada, que luego de explotar, hace desaparecer el tren. Ahora bien, el tren técnicamente no desaparece, sino que a ellos les dio esa sensación -y eso nos hicieron creer-. Resulta que la granada funcionaba con la misma toxina de la “Night Night Gun” creada por Fitz, por lo tanto, paraliza a la gente en el acto, haciéndoles perder la noción del tiempo. Por eso Coulson y Ward creyeron eso. La que lo descubrió fue obviamente la seca de May, quien pateó la usual cantidad de traseros hoy, y haciéndonos recordar cada vez que Ming-Na Wen, la actriz que da vida al personaje, tiene 50 años, y hace sus escenas de acción ella misma, y luciendo el traje de una pieza, sin tener nada que envidiarle a Scarlett Johanson (y nos encantaría ver a May siendo badass junto a Black Widow y Hawkeye).

Mientras May descubre todo lo que pasa -y ayuda a Coulson y Ward-, Fitz-Simmons y Skye se mantienen en el tren. Se enfrentan a los agentes de Quinn, y las cosas no resultan muy bien para Gemma, que se sacrifica para recibir ella la toxina paralizante de la granada. Ella queda resguardada en el tren junto a la Night Night Gun, mientras que Skye y Fitz deciden ir tras Quinn, quien se esconde en una clásica viña de la campiña italiana.

agents-of-shield-tracks

Ya en la casa de Quinn -y mientras el rastreador de Fitz llevaba al resto del equipo al lugar-, Skye y el talentoso ingeniero escocés, descubren qué fue lo que realmente era el cargo del tren, y el secreto que escondía Quinn. En una cámara hiperbárica se encontraba nuestro amigo Mike Peterson, y la carga del tren, eran piezas robóticas, específicamente, una pierna. Como predijimos un tiempo atrás, y fuera confirmado por la serie, Mike Peterson se convirtió en una nueva versión de Deathlok, personaje de los comics de Marvel, quién aquí sigue estando bajo influencia, al igual que Quinn, del Clarividente. Pero esta no es la única sorpresa, ya que Quinn le revela a Skye que tienen acceso a la tecnología de S.H.I.E.L.D. -como la toxina de la Night Night Gun-. Esto, sumado al conocimiento que tiene el Clarividente de lo que ocurrió con Coulson, y al movimiento del equipo de Coulson, no hace más que hacernos creer que, quién quiera que termine siendo al final -y ya tenemos algunas teorías que hemos expuesto a lo largo de estas reseñas- probablemente sea alguien de dentro de la organización.

Pero todo no queda aquí, ya que, ante los intentos de Skye de sacar a Mike de ahí, ocurre lo inesperado, Quinn le da dos disparos de bala en el estómago. Mucho hemos criticado el que Skye haya fracaso en su rol como personaje para sentirse identificado y ser los ojos de la audiencia en este mundo, pero eso no significa que uno tenga algo de contacto emocional con ella y su lucha por descubrir la verdad sobre quién es. Esto sumado al encanto natural de Chloe Bennett hace que, a falta de mejor término, uno le “tenga buena” a Skye. Por lo tanto verla ensangrentada y pálida, arrastrándose por el suelo tratando de conseguir algo de ayuda, aferrándose al poco de vida que le queda es fuerte. Sí, el impacto emocional hubiera sido mayor si supiéramos algo más de ella, o si hubiéramos pasado más episodios en su compañía, pero no le quita mérito al hecho que el que decidieran balearla fue inesperado, y desgarrador.

Afortunadamente vimos al resto del equipo llegar y, gracias a los esfuerzos principalmente de Simmons, Skye logra mantenerse con vida. Pero esto es por poco tiempo si no logran llevarla pronto a un hospital. Ahí es cuando nos deja el capítulo con este cliffhanger, con una Skye baleada y a punto de morir, y con el resto del equipo enrabiados y apenados con la situación. ¿Y nosotros? Frustrados porque justo cuando nos tocó el mejor capítulo de la serie, esta se va a parón y no vuelve hasta el 4 de marzo. Ojalá que cuando vuelva la serie, con el ingreso de Bill Paxton al elenco como el agente John Garrett, se mantenga la calidad que vimos en T.R.A.C.K.S.

Algunas notas al final:

  • La inhabilidad de Ward y de Coulson por ocupar la holomesa del avión, notable.
  • Habrá que ver qué resulta de la dinámica posterior, ahora que Ian Quinn fue atrapado y está en poder de S.H.I.E.L.D.
  • Prostitutes?
  • Aquí en Revius nunca hemos ocultado nuestro amor por Elizabeth Henstridge, pero en este último capítulo estuvo mejor que nunca. Because glasses.

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s