Game of Thrones S04E01: “Two Swords”

La larga espera terminó y Game of Thrones está de vuelta. Acompáñenos a comentar “Two Swords”, el estreno de la cuarta temporada.

 No sé si había una mejor forma de partir el capítulo que, primero, con un cold opening; y segundo, con las escenas que vimos, con un triunfalmente orgulloso Tywin Lannister (Charles Dance), saliendo de las sombras portando a “Hielo”, el mandoble de acero valyrio de la casa Stark, para que fuera destruido y reforjado en dos espadas (de ahí en parte, el nombre del capítulo… duh). Para rematar, la quema de la funda de la espada, que no era más que un lobo huargo, qué más clara y simbólica señal de ilustrar la derrota de los Starks que ver un lobo arder en llamas.

Luego de los créditos y, en general, de la temporada anterior, corresponde reordenar el tablero para seguir jugando el juego de tronos. En este sentido la serie demuestra de forma bastante similar el cambio de tonalidad que en los libros escritos por George R.R. Martin ocurre justamente después de la Boda Roja. Independiente de lo que el cada vez más bancable Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau) le dijera a su sobrino/hijo Joffrey (Jack Gleeson) respecto a que la guerra aún no terminaba mientras Stannis Baratheon (Stephen Dillane) esté con vida, lo cierto es que, con sus fuerzas más que disminuidas desde la batalla de Blackwater, y con los Starks fuera del camino, la guerra al menos por el momento, está pausada, y se entiende el triunfalismo.

Y debido a esto, y al necesario reordenamiento del tablero con piezas ya ausentes, es que es necesario que otras nuevas tomen su lugar. Y no se trata sólo de la reaparición, luego de no verlo desde la segunda temporada, de Ser Dontos (Tony Way), un personaje que vio disminuida la importancia que tenía en los libros (y que realmente pensábamos que sería omitido) y su reencuentro con Sansa (Sophie Turner), para entregarle un regalo; sino principalmente se trata de la incorporación de un nuevo personaje a la serie, en la figura del príncipe Oberyn Martell de Dorne (nuestro compatriota Pedro Pascal), quien acompañado de su amante Ellaria Sand (Indira Varma), ha llegado a King’s Landing en representación de su hermano, el príncipe Doran, para acudir a la boda real entre Joffrey y Margaery Tyrell (Natalie Dormer).

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Hasta ahora la serie sólo nos había otorgado pequeñas menciones respecto al sureño reino de Dorne (inspirado tanto en los pueblos europeos del sur, como los de africa del norte que dan hacia el Mediterráneo), normalmente cuando nos han contado la historia de Elia Martell, la hermana de Oberyn y que fuera la esposa de Rhaegar Targaryen antes que este la abandonara en favor de Lyanna Stark, lo que terminaría causando la rebelión de Robert Baratheon (Mark Addy) y la caída de la casa Targaryen. Sabemos que Elia fue violada y asesinada junto a sus hijos durante el saqueo de King’s Landing a manos de los ejércitos de Tywin Lannister liderados por “la Montaña” Gregor Clegane, por lo cual la relación entre los Lannister y los Martell, que históricamente había sido conflictiva, no ha sido la mejor desde esos hechos. Por eso la fascinante presencia de Oberyn en la capital inquieta a los Lannister, representados por el gran Tyrion (Peter Dinklage); no se trata sólo de la distintiva forma de ser, más relajada y lasciva de los dornienses (que no debería extrañarle a Tyrion por sus años mozos), sino que el peligro que representa tener a un hombre apodado “la Víbora” de invitado en la boda, y que guarda en su corazón el rencor contra los Lannisters por la muerte de su hermana y que, como bien le recordara a Tyrion, su familia no es la única que guarda sus promesas.

Otro de los nuevos personajes es Styr, el Magnar de Thenn (Yuri Kolokolnikov), quien junto a su grupo se reencuentran con Tormund Matagigantes (Kristofer Hivju), Ygritte (Rose Leslie) y los demás “salvajes” que estaban al sur del muro, planeando atacar el Castillo Negro. Obviamente los Thenn no son tan afables como parecían ser los demás salvajes y sus encontrones con Tormund, así como su afinidad por consumir carne humana, traerán conflictos, no sólo dentro de la gente libre, sino que contra la Guardia de la Noche, que se prepara para este ataque, mientras tratan de juzgar a Jon Snow (Kit Harington) por haberlos traicionado, pese a que fuera a pedido de Qhorin Mediamano para infiltrar las fuerzas de Mance Rayder (Ciarán Hinds).

Respecto a las demás piezas del tablero, tuvimos la exposición de qué ha pasado con la mayoría de ellos desde los eventos de la temporada pasada: el retorno del ya mencionado Jaime y las complicaciones que sufre, no sólo por su falta de mano -reemplazada por una “elegante” réplica dorada elaborada por el maestre Qyburn (Anton Lesser)-, sino porque se ve rechazado por las dos personas de las que siempre había dependido durante toda su vida: su padre, luego de que eligiera respetar sus votos como nuevo Comandante de la Guardia Real en lugar de retirarse a gobernar Casterly Rock; y su hermana Cersei (Lena Headey), quien le recuerda y recapitula de forma bastante adecuada las temporadas anteriores, al decir que, efectivamente, todo había cambiado y que ella, culpándolo, se había aburrido de esperar. Obviamente la única persona que aparentemente aún está para Jaime es Brienne (Gwendoline Christie), que trata de recordarle el juramento que había hecho a Catelyn Stark (Michelle Fairley) antes que ella lo liberara, de que llevaría de vuelta a sus hijas, la cautiva y deprimida Sansa y la aguerrida Arya (Maisie Williams), quien continúa recorriendo las tierras de Westeros en compañía del “Perro”, Sandor Clegane (Rory McCann).

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Es con Arya y Clegane que el título del capítulo termina de hacer sentido, puesto que las dos espadas también son ellos dos, en su escaramuza en una taberna contra los hombres de los Lannister que eran liderados por Polliver (Andy Kellegher), el hombre que no sólo asesinara a su amigo Lommy, sino que le robara a “Aguja”, la espada que le había regalado Jon Snow. Por lejos las escenas de Arya y el Sabuezo fueron las mejores del capítulo, entre la acción, lo sanguinaria de Arya y los insultos de Clegane, además de cumplir con la misión de que tenemos que seguir apoyando a los Stark, que cada vez escasean más.

Finalmente, respecto a Daenerys (Emilia Clarke), no mucho ocurrió en su trama, salvo recordarnos no sólo que va camino a Meereen, sino que sus dragones cada vez están más grandes, por lo cual, se hacen más indomables. Salvo estos detalles y el ver al nuevo -y aún imbancable- Daario Naharis (Michiel Huisman, quien reemplaza a Ed Skrein), no mucho ocurrió en Essos, lo que es lamentable para los fans de Dany porque ciertamente su trama en este primer capítulo fue lo más bajo del estreno.

Así pasó el primer capítulo de la cuarta temporada de Game of Thrones, un capítulo expositivo y que, como dijimos, nos pone al corriente con gran parte de los personajes luego de la temporada anterior, a la vez que comienza a exponer el gran panorama para esta nueva temporada.

Algunas notas al cierre:

  • Si se quiere analizar más el título del capítulo, veremos que las “dos espadas” estuvieron presentes más allá del acero valyrio y de Arya y Clegane. Las dos espadas son los dos soldados Lannister en el burdel donde estaba Oberyn; son ser Barristan Selmy (Ian McElhinney) y ser Jorah Mormont (Iain Glen); son las espadas de Daario y de Gusano Gris (Jacob Anderson), que balanceaban en una apuesta por estar más cerca de Dany; y si se quiere, son Oberyn y el “proveedor” en el burdel de Little Finger.
  • Por si alguien quedó colgado respecto al comentario de Jaime respecto a lo mucho que su padre Tywin quería una espada de acero valyrio, esto se debe a que la espada de este material de la casa Lannister, “Brightroar”, se perdió hace cientos de años en una expedición a Valyria del rey Tommen II Lannister.
  • Arya fue sanguinaria este capítulo pero si algo se echó de menos, y nos hubiera gustado ver, fue su diálogo del libro cuando mata a “The Tickler”, el interrogador y torturador que servía a Gregor Clegane, y la forma en que Arya le hacía las preguntas que este hiciera mientras lo asesinaba, especialmente los gritos de “how many”.
  • Simpático ver en la intro a Dreadfort (“Fuerte Terror”), la fortaleza de la Casa Bolton, independiente de que ni ella, ni los Bolton (Ramsay o Roose), aparecieron en el capítulo.
  • Divertida estatua de Joffrey en King’s Landing, utilizando su ballesta para acribillar a un lobo huargo. El pobre chiquillo de verdad cree que él ganó la guerra.
  • What the fuck is a Lommy?
  • “…the man who fucked half of Westeros…”
  • No mencionamos mucho a Shae, pero es interesante la forma en que se ha deteriorado su relación con Tyrion.
  • Otro que retornó después de un par de temporadas, ser Janos Slynt, despedido de la Capitanía de la Guardia de la Ciudad por Tyrion, a quien vemos en el comité disciplinario de la Guardia de la Noche, junto a Alliser Thorne y al maestre Aemon Targaryen.
  • La fascinación de “la Reina de Espinas” Olenna Tyrell (Diana Rigg) con Brienne, otro momento a destacar.
  • Cersei y el vino, una historia de amor.
  • Las cicatrices de la guerra se hacen presentes a lo largo de todo Westeros, no es sólo el muñón de Jaime, las heridas de flecha de Jon, las heridas psicológicas de Sansa o la cara de Tyrion; se ve en los muertos que encuentran Arya y Clegane, y el paisaje desolador y chamuscado en el cual se adentran camino al Nido de Águilas. El que el Magnar de Thenn aparezca, rostro cubierto de cicatrices, no hace más que recordarnos que los conflictos aún no terminan.
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2 comentarios

  • Me gusto mucho el analisis del capitulo. Ciertamente fue un capitulo muy bueno y de alguna forma dejo claro quienes son los jugadores de esta partida. La escena del comienzo llega a ser sobrecogedora, ahi se puede percibir cuando una serie es buena: sin dialogo fue capaz de transmitir el fin de una era. Personalmente me encanto la actuacion de PEdro Pascal como Oberyn: siempre le tuve fe a nuestro compatriota y estuvo mas que a la altura, me encanto la conversacion con Tyrion. Tambien me gusta mucho como, desde aqui, comienza no se si definirlo como la redencion pero si el cambio de Jaime (como deteste esa escena donde Joffrey se burla de el por que aparece poco en su seccion del libro blanco) y me gusta la interaccion de Brienne y Jaime tambien. (y el fangirlismo de Olenna xD)

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    • Gracias! Y sí, Pedro Pascal estuvo notable, yo tengo que admitir que cuando lo castearon tenía alguna duda -más que nada porque no sabía nada de él-, pero a estas alturas debería saber en confiar en la gente encargada del casting de la serie, que le han apuntado medio-medio en todos los personajes.

      Y sobre Jaime, su arco de redención es maravilloso, y sí, todos odiamos a Joffrey por tirarle mierda con el libro (aunque fue bkn que mencionaran a sir Arthur Dayne, porque, Arthur Dayne

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