The Expendables 3 (2014)

EX3-Poster

Nuestro querido grupo de mercenarios vuelve a la carga en una nueva misión. Esta vez, se verán enfrentados a un viejo conocido de Barney (Sylvester Stallone), Conrad Stonebanks (Mel Gibson), un traficante de armas a quien creían muerto. Para este cometido, Barney Ross reclutará un grupo de jóvenes, quienes serán la “sangre de nueva” de los “Expendables”.

“The Expendables 3” inicia con una entretenida secuencia de acción, donde el grupo de mercenarios intenta rescatar desde un tren en movimiento a un prisionero interpretado por Wesley Snipes. Luego de haber rescatado al Doc (Snipes) y de unas cuantas explosiones, muertos y demases, los muchachos se alistan para una nueva misión; ir hacia las costas de Somalia para detener al traficante de armas Victor Min. Una vez ahí, y habiéndose internado en los cuarteles de esta red de tráfico, Barney descubre que Victor Min es en realidad Conrad Stonebanks, un antiguo miembro de los Expendables a quien creían muerto. Stonebanks, al darse cuenta de la presencia de los mercenarios, lanza un ataque que deja heridos a los muchachos, especialmente a Caesar (Terry Crews), quien se lleva la peor parte. Una vez de vuelta a la ciudad, y habiendo internado a Caesar en el hospital, vemos como el  agente de la CIA, Max Drummer (Harrison Ford) le saca en cara  a Ross el fracaso de la misión que se le había encargado. El personaje de Ford le dice que solo tendrá una oportunidad más para dar caza a Conrad Stonebank.

Con la finalidad de atrapar al antiguo Expendable, y de no exponer a sus chicos a una misión casi suicida, Sly decide disolver al grupo –no antes sin el reparo de los muchachos- y armar una nueva tropa con gente joven. Así veremos cómo, con la ayuda de Bonaparte (Kelsey Grammer), recluta un grupo de jóvenes compuestos por: Mars, un muchacho experto en armas  (interpretado por el boxeador Víctor Ortiz), Thorn (Glen Powell), un hacker adicto a la adrenalina, Luna (interpretada por la peleadora de MMA Ronda Rousey) experta en combate cuerpo a cuerpo y Smilee (Kellan Lutz), un motorista que participa en combates clandestinos. Junto a ellos, Barney intentará ir tras el traficante de armas Conrad Stonebanks, quien debe ser juzgado por crímenes de guerra frente a la corte internacional de la Haya.

Resulta difícil intentar dar una opinión que pretenda ser objetiva sobre este filme, el cual, al igual que los anteriores, se construye como un tributo a las antiguas cintas de acción, que tenían por protagonistas a estos mismos actores. Podemos ver en pantalla a figuras como Mel Gibson, Harrison Ford,  Arnold –que al igual que los grandes cracks del fútbol, basta apenas su primer nombre para saber de quién estamos hablando-, Dolph Lungren aka Ivan Drago, Antonio Banderas, Terry Crews, Jason Statham  y Jet Li, junto a un grupo de jóvenes de la nueva camada del cine de acción.

Sly pareciera haber reunido un dream team. La sola idea de juntar a tantos y tan buenos ha sido el elemento seductor y que ha despertado tantas expectativas en el público respecto a esta saga.  Sin embargo, es este mismo plus lo que  genera uno de los problemas a los que se ve enfrentada la película. Es que al aunar tanta figura, pareciera que no se le da el tiempo suficiente a cada una. Así es como, al igual que en sus entregas anteriores, nos quedamos con gusto a poco respecto a algunos personajes. De seguro, hubiera sido mejor entregarle mayor tiempo al personaje de Wesley Snipes o Harrison Ford  en vez de darle valiosos minutos al pésimo Kellan Lutz (Sí, el mismo de esa triste versión de Hércules, quien debería evaluar volver  al modelaje y dejar los sets de filmación para siempre). O quizás, ahondar en el dilema ético que  propone el villano, quien teoriza que al final de cuentas, el grupo de Sly es tan criminal como cualquier otro grupo de asesinos, y que poco importa la causa en que se escuden. Como dice el dicho, quien mucho abarca poco aprieta, y esa es la sensación que nos queda después de la película. Otro ejemplo de la mala utilización del elenco, es que no se haya asignado ni un solo combate al magnifico Jet Li, a quien apenas veremos hacer de copiloto en un helicóptero, en vez de lucirse con su repertorio de golpes y patadas.
Otro de los puntos bajos de esta tercera entrega, es que intentó apuntar hacia un público más familiar, y que a diferencia de las anteriores, exclusivas para mayores de 18 años, esta era apenas para mayores de 13. De ahí se explica la falta de escenas crudas y violentas, como las que uno buscaría en una película  con ese elenco desbordante de testosterona. Da la sensación de que esta tercera entrega termina traicionando y yendo a contra corriente de lo que se venía haciendo bien en las partes anteriores.
Sin ningún afán de ensañamiento, cabe señalar otro aspecto negativo de “The Expendables 3”, y es que a pesar de que podía ser interesante la idea de un nuevo grupo de mercenarios jóvenes, la elección de estos no parece haber sido la correcta. Sumado a que si uno va a ver a Sly y sus muchachos, es exactamente por ese sello de nostalgia, de viejos conocidos, de tributo al cine con el que crecimos, y que si quisiéramos  ver a “futuras estrellas” del cine de acción, de seguro elegiríamos otra cinta. A nosotros, que nos dejen con este grupo  de adultos mayores, que con ellos nos sentimos cómodos y seguros.

Sin embargo, y para ser justos, la cinta cuenta con un muy buen toque de humor, y donde cabe destacar el gran trabajo de Antonio Banderas, quien interpreta a Galgo, un español con serios problemas de incontinencia verbal, y que terminará, casi por cansancio, convenciendo a Barney Ross de que debe sumarse al equipo.  También referente al humor, atentos al chiste de Snipes. Y porque son infaltables, los one-liners de Arnold, quien tiene un pequeño bromance con Jet Li y que saca espontaneas carcajadas.

Otro punto alto, es la química que han logrado Jason Statham con Stallone. La relación de estos dos tipos rudos, logra ser muy creíble a través de la saga, y que en esta tercera parte no ha estado ausente. De seguro sería buena idea llevar a esta pareja a otra película, que cuente con un mejor director y mejor guion, porque da la sensación de que nos pueden ofrecer mucho más.
No me atrevo a decir que “The Expendables 3” sea una mala película. Después de todo, está repleta de actores entrañables, y que logran cubrir parcialmente, varios baches en cuanto a argumento ,dirección y guion. Si bien es la más baja de las tres, no cabe duda, sigue valiendo la pena ir a verla.

Trailer

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