Super Duper Alice Cooper (2014)

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El Festival In-Edit Nescafé continua su versión 2014 con un estreno centrado en la polémica y prolífica vida del “Padrino del Shock Rock”, el gran Alice Cooper.

Nadie puede discutir que Alice Cooper es una de las figuras trascendentales no sólo del rock y el metal, sino que en general, de la cultura pop de los últimos 50 años. Un ícono musical, fílmico, social y multi generacional, marcado por una vida de contrastes entre su calmada personalidad fuera de los escenarios y en su vida cotidiana -como Vincent Furnier, su nombre de nacimiento-, en contraste con el extrovertido “Alice Cooper”, su personalidad en los escenarios y que azotó el mundo como un huracán durante los 70s, impactando y horrorizando a la sociedad de la época, sentando las bases del rock espectáculo, el glam e inspirando los actos de muchas bandas que sentarían la agenda musical hasta la actualidad.

Es esta misma dicotomía, prácticamente entre un Jekyll y un Mr. Hyde musical el punto de partida del cual saca provecho el filme para presentar, de forma bastante directa y casi “wikipédica” si se quiere, la carrera de Alice Cooper, desde su infancia entre los años 50’s en las ciudades de Detroit y Phoenix, haciendo un recorrido extenso llegando hasta el año 1986 y su triunfal retorno con el disco “Constrictor” y el tour “The Nightmare Returns”.

Y quién mejor para relatar esta vida de altos y bajos, y marcada por los clásicos excesos -desde todo punto de vista- de la década de los 70s que el propio Alice Cooper, quien las oficia de narrador en este filme, a la vez que su voz en off se intercala con distintos testimonios de gente que conoció y compartió con él durante diversas etapas de su vida, como los miembros de su banda -tanto cuando eran “The Spiders” en los 60’s post-Beatlemania-, como en la época cuando ya se había adoptado el nombre “Alice Cooper” ; Shep Gordon, el manager de toda su vida (cuyo documental basado en su vida también forma parte de la oferta de esta edición de In-Edit); su esposa Sheryl; y variadas figuras musicales como Elton John, Iggy Pop y Johnny Rotten.

Este documental, que fue promocionado como una “opera rock” en dicho formato, hace un uso no convencional de distintos medios narrativos para relatar la historia de como el hijo de un conservador pastor religioso de plena época del Baby Boom en EE.UU. se transformaría, gracias a la influencia que ejercía en él el arte de Salvador Dalí, el vaudeville, el cine expresionista alemán y otras formas de manifestación artística, en un leviatán musical. Así, este documental intercala imágenes de archivo, videos, recreaciones y el uso de animación para dar vida a fotografías antiguas, todos los cuales son usados como testimonio para retratar la vida de Alice Cooper, además para darle un aire de liviandad y de menos seriedad que la que actualmente acostumbra utilizar el género documental.

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Sobre el contenido que el documental presenta, como dijimos, es una exposición bastante linear de la vida de Cooper y la evolución de su acto musical: los inicios marcados por la influencia de The Beatles; la evolución de su sonido marcado por el fin de los 60’s en pleno “verano del amor” y el rechazo que en el ambiente hippie de Los Ángeles generó la postura visual y rupturista de Alice Cooper, mezclando un rock ácido que iniciaba el proto heavy metal, el arte conceptual, el teatro de lo absurdo, y todas las influencias audiovisuales que habían nutrido la vida de los integrantes de la banda; luego, el éxito durante los 70s, convirtiéndose en el fenómeno musical que disfrutamos en la actualidad, pero que también debió sufrir los excesos de la década; posteriormente, la ruptura de la banda, la adopción del nombre Alice Cooper, era que no, por Furnier, quién era el carismático líder en quien todos los reflectores se centraban.

Con esta ruptura, también vino el abismo personal de Cooper, su caída en el alcoholismo, y los problemas familiares. Posteriormente, no bien el cantante “esquivaría una bala” tras rehabilitarse y dejar el alcohol, e incluso convertirse en un fenómeno de cultura pop en EE.UU. trascendiendo las barreras del rock y del mundo artístico, encontraría en la cocaína un reemplazo a sus adicciones anteriores, lo que lo llevaría literalmente al borde de perder su vida.

Finalmente, y tras años de lucha y rehabilitación, Cooper resurgiría en los 80s, y adquiriría no sólo nuevos aires musicales, sino que además se sentiría en un mundo que le daba la bienvenida como si estuviera “en su casa”, ya que tanto el punk que surgiría a fines de los 70s (y que se sentían como un complemento a su música, en palabras de Johnny Rotten), como el glam rock y el hair metal de los 80s, que se plantaban como directos herederos de su obra, lo abrazaban y reverenciaban, lo que le permitió resurgir y convertirse -bona fide- en el fenómeno cultural que hoy, terminando el 2014, se mantiene plenamente vigente.

Si bien como documental, pese a la innovación visual que es bienvenida y que se siente “a gusto” considerando el personaje en que se centra, lo cierto es que como filme es bastante directo, con una exposición progresiva de los diversos hitos -positivos y negativos- de la vida y carrera de Alice Cooper, obviamente con énfasis en el lado bueno y el proceso creativo, poniendo el reflector en estos hechos -que finalmente son los más trascendentes para construir el mito de Alice Cooper-, en contraste con los malos momentos, a los cuales no se hace la vista gorda, pero sí tienen menos tiempo en pantalla -para bien o para mal. El metraje no reinventa la rueda ni mucho menos, pero cumple con permitirnos pasar un buen rato y adentrarnos más en la leyenda.

Al final del día, el documental de casi hora y media de duración es un entretenido instrumento audiovisual y un homenaje a un freak que, desde la periferia musical, logró no sólo posicionar un verdadero movimiento cultural y musical que terminaría convirtiéndose a la postre en parte de la norma, y reconocido a nivel popular, y un verdadero triunfo para aquel lánguido joven que desde su adolescencia soñaba con conocer a Dalí -lo que conseguiría- y en aportar su grano de arena para contribuir con el mundo de la música.

Luego de su exhibición el viernes 5 de diciembre, puedes volver a ver “Super Duper Alice Cooper” en esta 11° edición del Festival In-Edit Nescafé el día martes 9 de diciembre, a las 19 hrs en el Teatro Nescafé de las Artes. Para más información sobre esta película, y sobre todo el festival, no olvides de visitar su página oficial.

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