Arrow S03E12: “Uprising”

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Esta semana en Arrow: el ansiado retorno de Oliver, Malcolm Merlyn se toma los flashbacks para contarnos su historia, el final del arco de Brick  y quiebres al interior del “Team Arrow”.

Después de todo este tiempo, por fin tuvimos el esperando regreso a Starling City de… Sin!

Pero en serio, además del agrado de ver otra vez al personaje de Bex Taylor-Klaus (ausente desde la segunda temporada), obviamente el punto fuerte -y de venta- del capítulo de esta semana era la vuelta de Oliver de entre los muertos, para ayudar a salvar el día y hacer sentir su presencia en su ciudad.

Ahora bien, independiente que este fuera el gancho, hay mucho que analizar esta semana, particularmente en otros frentes y personajes debido a que, bueno, no bien es importante la vuelta de Oliver (un tanto anticlimática, pero correspondía que fuera de esta forma), hay otras tramas más relevantes esta semana, en un capítulo donde el Malcolm Merlyn de John Barrowman se robó la película, no sólo por el carisma propio del actor, pero además porque pudimos conocer más de su historia gracias a los flashbacks y ver qué fue lo que ocurrió realmente hace 21 años tras la muerte de su esposa Rebecca, el camino que el “Arquero Oscuro” tuvo que recorrer para ingresar a la Liga de Asesinos, y la forma en que su mundo se cae luego de descubrir que el verdadero asesino de su esposa seguía libre y con vida -y que no era más que el propio Danny Brickwell-.

Como veríamos en el pasado, Merlyn (portando un corte de pelo demasiado noventero), comenzó su caída luego de la muerte de su esposa. Esto lo sabíamos, lo que ignorábamos era el hecho de que tras recibir una pista sobre el posible responsable del asesinato, el futuro miembro de la Liga de Asesinos se cobraría venganza devolviéndole la cortesía al presunto homicida de un solo balazo (no sin complicaciones como vimos). Este hecho, sumado a la constante ira que sentía fueron el catalizador que llevó a Merlyn a hallar el camino hacia Nanda Parbat y buscar a la Liga para ser entrenado e iniciado en su sociedad. Todo bajo el pretexto de encontrar una manera de poder protegerse a sí mismo y a Tommy para que nunca más nadie les hiciera daño como ocurriera con su esposa (de paso, conociendo a una pequeña Nyssa al Ghul, quien lo bautiza como “The Magician”, gracias a que su carta de presentación fue sorprender a la niña sacando una moneda de su oreja).

Uprising

Son estos eventos, en paralelo con los que hemos presenciado en la actualidad -desde el momento que Merlyn salva la vida de Thea al final de la temporada anterior-, los que nos permiten formarnos el panorama completo en torno a las motivaciones de Malcolm Merlyn.

Justamente la gracia de los grandes villanos es el hecho de creer ser héroes ante sus propios ojos; la convicción que sus acciones son efectivamente las correctas, lo que ocurre con Merlyn. Obviamente esto no es una forma de justificar las variadas atrocidades que ha cometido -como buen villano-, pero es una herramienta útil para comprender el por qué. El ethos detrás de no sólo el asesinato del presunto culpable de la muerte de Rebecca Merlyn hace 21 años, pero también lo que lo llevó a unirse a la Liga de Asesinos o a realizar la “adquisición” durante la primera temporada -con el conocido resultado de 503 muertos en The Glades, incluyendo su hijo Tommy-. Detrás del razonamiento retorcido de Merlyn está la raíz de estar absolutamente convencido de estar haciendo lo correcto y lo necesario para proteger a los suyos -misma explicación que se da para explicar el por qué del asesinato de Sara-.

Y ahí está, de nuevo, no una justificación a su actuar, pero sí las bases para no sólo comprender a esta figura, pero además la raíz de su tragedia, y lo que podría ser la tragedia de Thea y Oliver; pero también una posible fuente de salvación -más que redención- para Merlyn, “el Mago”. Porque no es únicamente su súbita realización al conocer, gracias a que espiaba al Team Arrow, que Brick era el responsable de la muerte de su esposa, sino al darse cuenta -como le dice a Oliver cuando éste último trata de persuadirlo de no acabar con la vida del mafioso- de que todo lo que había realizado durante los últimos 21 años había sido parte de una gran mentira y que nada de lo que hiciera, ni por más que lo intentara, le devolvería ni a Rebecca, ni a Tommy, ni el tiempo perdido. Por eso importa este, no diría cambio, pero por falta de una mejor expresión en el momento, “nuevo aire” de Merlyn: él sabe que nada cambiará el hecho de que es un asesino -ni le quitará la culpa por todas las vidas que ha quitado-, pero está en sus manos el enmendar el rumbo y hacer lo correcto ¿Qué sería eso? No sólo el perdonarle la vida a Brick y dejar que la policía se encargue de él, pero además el hacer todo lo que esté en sus manos para proteger a Thea, lo que se traduce en acceder a la petición de entrenamiento que realiza Oliver, haciendo eco de las palabras pronunciadas por Tatsu, en cuanto a que sólo el estudiante puede derrotar al maestro, volviéndose Merlyn el proxy por medio del cual Oliver aprenderá las técnicas que le fueran otorgadas a Malcolm por Ra’s al Ghul.

Pero los dichos de Tatsu Yamashiro también guardan otro significado en torno a su segunda parte: el hecho que Oliver tendrá que sacrificar lo más preciado para él, en orden de poder estar a la altura del desafío que significa enfrentarse a la “Cabeza del Demonio”. Y si su conversación final con Felicity sirve de algo, entonces sabemos qué es lo que deberá hipotecar si quiere vencer a Ra’s al Ghul; esto debido a que el personaje de Emily Bett Rickards no tiene tiempo siquiera para alegrarse y sopesar lo que el retorno de Oliver significa, cuando debe enfrentarse al hecho que Ollie “decidió irse a la cama” con el diablo. Y es una realización interesante, no sólo porque de cierta forma representa la sensación del público -y el sentido común- al decirle a Oliver de lo equivocada de su decisión (independiente de que, como expusiera Roy durante el capítulo, la alternativa correcta no necesariamente es la mejor, más en tiempos que ameritan medidas desesperadas), pero además porque Felicity está proyectando en todo esto no sólo la pena y desesperación cuando creía que Oliver había muerto, pero además ve traicionada su confianza y su esperanza de que su amado estuviera con vida (y la defensa que había realizado de que Oliver jamás trabajaría con Merlyn), prácticamente destruyéndose su mundo de una.

Como bien le recrimina a Oliver, enfocándose en la confesión de amor que aquel le hiciera antes de enfrentar a Ra’s al Ghul: Felicity ya no quiere ser una mujer amada por él, no bajo las circunstancias de hacer un pacto con el demonio que es Merlyn, considerando que lo único que éste había hecho era dañar a las personas cercanas y queridas de Oliver, como su hermana (a quien ha convertido en un arma, y quizás una asesina), y a la mujer que alguna vez había amado (la muerte de Sara). De cierta forma Felicity antepuso su bienestar y seguridad personal ante la traición que percibe de parte del retornado Oliver, y a la posible incapacidad de Ollie de proteger a las personas que dice querer, mal que mal, las mencionadas Thea y Sara (y si se quiere, se puede sumar a su madre, o incluso a toda la ciudad tras su ausencia) todas sufrieron más de algún daño durante momentos en que Oliver no las pudo proteger. Ahora bien, no creo que esto será lo último que veremos de la trama por el momento, mal que mal, tanto la decisión de Oliver como la de Felicity se pueden atribuir a sensaciones y estados de ánimo personales de desesperación y vulnerabilidad (el conflicto interno en ambos de prácticamente ir contra sus convicciones es potente), pero por lo pronto, es de esperar que una brecha los separe -mal que mal, alguien tiene que ayudar a Ray Palmer con su traje, más si tanto Brandon Routh como Emily Bett Rickards se van a dar una vuelta por Central City en las semanas venideras-.

¿Será Olicity inmortal? Sólo el tiempo lo dirá.

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Un mérito importante que tuvo la serie durante estas últimas semanas es la manera en que logró conjugar no sólo una forma efectiva de funcionar -tanto el show, como sus personajes- sin la estrella del programa, a la vez que realizó los alegatos para sostener por qué se necesita la presencia de Oliver. De nuevo, es un componente que se vio reflejado en la trama de la serie tras el advenimiento de Brick: Roy, Laurel y Dig pueden realizar un trabajo efectivo y con el tiempo convertirse en una aceitada y engranada máquina de combatir el crimen, pero no cualquiera puede llegar y calzarse una máscara, y no todos pueden inspirar lo que inspira “The Arrow” en la gente de Starling City (cosa de ver la recepción tras su retorno y el trato como lo que es: un superhéroe, una figura que inspira a la gente y que hace sobrellevar y sobreponerse a los demás al hecho de que Oliver no tiene súperpoderes y que es sólo una persona).

Y el tema de la inspiración, como escribimos la semana pasada, es inmensamente relevante, porque así como Felicity les recordaba a los demás que la misión de Oliver también era la suya, en este capítulo vemos los efectos que ese cambio de switch tuvo en el Team Arrow y su motivación, dejando atrás el “Qué haría Oliver Queen?”, porque Oliver supuestamente estaba muerto, y para llevar a cabo su labor de proteger a la ciudad no podían contar con un proverbial fantasma (como bien lo dejan en claro Roy y Laurel al considerar la oferta de Merlyn). En lugar a eso deben usarlo como un faro de inspiración (de la forma en que Tommy se volvió uno para Oliver al momento de elegir no matar), y utilizar eso como motivación, no sólo para ellos, pero para todos los habitantes de The Glades.

Por eso es que cuando se dan cuenta que no dan abasto ante la situación, y tras rechazar la alianza con Merlyn, el “Team Arrow” recurre a Sin, a Wildcat y a los habitantes de The Glades para generar un levantamiento ciudadano contra Brick (de ahí el nombre del capítulo). No porque es lo que Oliver haría -Ollie seguramente nunca haría una petición así que pusiera en peligro a la gente- (aunque como bien aprendió Felicity, no se puede vivir honrando esa clase de ideales que no se sabe si se pueden seguir), sino porque inspirados en él, deben retomar sus hogares y salvar la ciudad, en parte para honrarlo, en parte porque tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.

El duelo campal en las calles “a la The Dark Knight Rises” al final sirvió como accesorio y corolario de lo que fue un gran arco los últimos tres episodios, mismos que entregaron gran desarrollo de personajes, uno de los villanos más memorables que ha tenido la serie (y que seguramente volverá, tarde o temprano), y ciertos cambios en el status quo del show que sin lugar a dudas serán explorados a profundidad en los episodios restantes que constituyen la segunda mitad de esta gran tercera temporada.

Notas al cierre:

  • Habla bien de Sin -y mal del capitán Lance- el hecho que la muchacha se dio cuenta casi instantáneamente que Black Canary no era Sara. Cada vez nos acercamos más a la fecha en que esa bomba de tiempo va a explotar, y pobre del capitán Lance cuando se entere no sólo que su hija menor había muerto, pero que su hija mayor y su ex-esposa le habían ocultado la verdad -no bien fuera para cuidar su salud-.
  • A propósito del capitán Lance, tuvo frases y momentos para el bronce en este capítulo, como cuando sin dudar llama “Harper” a Arsenal, y le comunica que siempre supo que era él, porque era algo bastante obvio (lo que nos lleva a pensar si acaso sabe que Oliver es The Arrow, y si acaso realmente le importa saber quién es, mal que mal, hace tiempo que está en terreno de ser el Jim Gordon de Oliver, por lo que esta conducta tendría un símil -a Gordon nunca le importó quién estaba detrás de la máscara de Batman-).
  • Siguiendo con Lance y Roy: “what are they, just picking names out of a hat, now?”
  • Roy fue llamado -en tono de burla- como “la mancha roja”, aludiendo al hecho de que la existencia de Flash ya es algo conocido por el público general.
  • El periódico que utiliza Felicity para ver el crimen de Rebecca Merlyn cuenta con una nota redactada por “David Maclean”, quien fue un personaje referenciado en la segunda temporada como una de las víctimas del terremoto causado por Merlyn (y posiblemente sea un homenaje al artista Dave McKean).
  • Pobre Ted Grant, primera oportunidad que lo vemos actuar como Wild Cat, y terminó recibiendo una paliza de aquellas por parte de Brick. Seguramente de ahora en adelante veremos a Grant en aún menor medida, ya que las lesiones se usaron para justificar el hecho que el actor JR Ramirez se encuentra participando en otra serie, “Power” de Starz, cuya segunda temporada comienza a fines de febrero.
  • No soy el único que esperaba que el retorno de Oliver junto a su discurso iban a dar pie a que finalmente adoptara el nombre de “Green Arrow”?

Para cerrar, el adelanto de “Canaries”, el capítulo de la próxima semana que cuenta con el retorno de la serie de Caity Lotz (y ya no sólo su voz como la semana pasada), gentileza del Conde Vertigo (Peter Stormare también regresa a la serie):

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