Better Call Saul S01E05: “Alpine Shepherd Boy”

Nuevos clientes y un nuevo giro al negocio de Jimmy McGill. Esto y más en la quinta entrega de Better Call Saul.

Luego de que un decidido pero paranoico Chuck McGill robase el periódico de una de sus vecinas para enterarse de las andanzas de Jimmy, su condición e hipersensibilidad al eletromagnetismo lo ha dejado devastado al interior de su hogar, donde su única protección es su “manta espacial”. Al darse cuenta de la intrusión, la vecina “afectada” ha llamado a la policía, quien llega a la puerta de Chuck. Tras una breve inspección alrededor de la casa y al encontrar grandes cantidades de combustible -además de sospechar de este era consumido como droga por Chuck- la policía advierte que entrará a la vivienda. Chuck, en un intento desesperado de explicar su condición, pide que dejen sus dispositivos con baterías fuera de la casa, lo que es respondido con el derribo de su puerta y todo lo que esto conlleva para su situación.

¿Qué pasó con Chuck? Primero veamos en qué está Jimmy McGill, convertido en héroe local después del “rescate” del hombre que estaba retirando su publicidad. Tras la concertada movida publicitaria, vimos que el teléfono de Jimmy comenzó a llenarse de mensajes de clientes a quien debe comenzar a visitar; claro está, que son clientes bastante “peculiares”. El primero es Ricky, lo más parecido al texano rico de Los Simpsons que podamos encontrar, cuyo sueño es querer formar el “Vaticano de Estados Unidos”, separándose del país y de sus “injustas” leyes; Jimmy ve una oportunidad para aprovecharse de este hombre y acepta un adelanto de US$500.000 en efectivo, solo para darse cuenta que la moneda en que sus servicios serían pagados eran dólares con la cara de su cliente, la moneda oficial del nuevo país que juntos separarían de Estados Unidos.

Y vamos por el segundo cliente, quizás una de las escenas más hilarantes de lo que va de la serie (humor que Breaking Bad apenas pudo rozar con las intervenciones del propio Saul, o de Badger y Skinny Pete). Roland, el segundo cliente, lo dirige al garage de su hogar, donde Jimmy debe firmar un acuerdo de confidencialidad ante la gran invención del hombre. Tanto secreto parece irrelevante al revelarse que la gran invención es un simplemente inodoro, sin embargo, la aplicación que Roland ha incluido cree que lo hará millonario: al ser padre de dos niños pequeños, en su inodoro incluyó un dispositivo de voz con frases para “motivar” a sus pequeños a utilizar y hacer sus necesidades en el baño, como cualquier persona. Todo bien hasta ahí, pero comenzamos a escuchar frases que oídos de un niño pudieran ser motivadoras, pero que a oídos de un adulto parecen sacadas del guion de una porno cualquiera (Fill me up, Chandler! Put it in me!”). Cuando Jimmy le hace notar que su “sex-toilet” bien podría ser vendido en Asia, Roland se indigna. Un cliente menos para Jimmy, pero las risas para nosotros se quedan.

maxresdefault

El tercer cliente resulta ser una inocente y lenta anciana, quien recurre a los servicios de Jimmy para legar una colección de delicadas figuritas, cada una con específicas condiciones para ser entregada a determinado pariente. Poniendo atención a cada detalle, incluso flirteando un poco con la anciana, llega el momento para que Jimmy cobre sus honorarios, los que rebaja a 140 dólares la hora y que la mujer está dispuesta a pagar en efectivo e inmediatamente. Al parecer, la tercera es la vencida.

Al anochecer, Jimmy se encuentra en el salón de belleza que alberga su oficina junto a Kim y mientras le hace una improvisada manicure, ella le cuenta del momento en que pensó en dedicarse exclusivamente a clientes de la tercera edad: son personas que necesitan de ayuda legal y dejar todo en orden antes de morir ante la ineficacia o aprovechamiento de los parientes. En medio de esta confesión, el teléfono de Kim suena para escuchar a Hamlin avisar sobre el incidente de Chuck con la policía, además de pedirle contactar a Jimmy, quien no sabe que ha sido del día de su hermano mayor.

Una vez en el hospital, entre amenazas policiales y llamadas a seguridad, Jimmy es capaz de apagar toda la electricidad la habitación donde se encuentra su hermano, además de explicar a la doctora a cargo sobre la “alergia a la electricidad” que padece Chuck. No obstante, mientras el propio Chuck explicaba los síntomas y padecimientos de su enfermedad para evitar ser internado en una clínica psiquiátrica, la doctora Cruz enciende un dispositivo electrónico conectado a la cama de Chuck, de lo que el “alérgico” no fue capaz de darse cuenta. A pesar de esta evidencia y de que la enfermedad de Chuck no sería física como ha proclamado hace más de dos años, sino mental, Jimmy se niega a internarlo; no sin antes mantener un enfrentamiento con Hamlin, pues el menor de los hermanos McGill es consciente que de llegar el momento de la internación, se convierte en el tutor legal de su hermano mayor y automáticamente podría cobrar su parte en las oficinas de Hamlin, Hamlin & McGill.

ustv-better-call-saul-s01-e05-3

Pero la temida internación no se lleva a cabo y Chuck es devuelto a su casa. En ella y una vez envuelto en su “manta espacial”, él y Jimmy discuten sobre la razón que tuvo en un principio para salir de la casa: el periódico local y la noticia de Jimmy como “héroe local”. Como ya se nos ha hecho costumbre, el futuro Saul Goodman no hace más que prometer que su pasado como Slipping Jimmy ha quedado atrás y que lucha por convertirse en una buena persona y en un abogado honrado; pero esta vez, las promesas vienen con un nuevo giro al negocio del abogado, pues toma como suya la idea conversada con Kim e informa que se dedicará por completo a tratar y asesorar a clientes de la tercera edad. Lo siguiente que vemos es a un encantador James McGill haciendo de las suyas en una casa de reposo, intentando conquistar a nuevos y octogenarios clientes.

Cuando el capítulo pareciese terminar, los últimos minutos toman una nueva dirección al enfocarse en Mike, el actual encargado de la caseta del estacionamiento del tribunal que frecuenta Jimmy. Vemos rasgos de su vida fuera de la pequeña caseta cuando, al amanecer, termina su turno y se dirige a las afueras de un barrio común. Aquí, cruza miradas con una mujer que, en su auto, se dirige a todas luces a trabajar: el encuentro no dura más de diez segundo, pero es incómodamente silencioso. Luego de esto, Mike vuelve a su sencilla casa, y mientras ve televisión, advierte una presencia sospechosa a sus afueras; solo para abrir su puerta y encontrarse con unos cuantos agentes de policía esperando para llevarlo con él.

imagen-betetr-call-saul-1x05Probablemente, el capítulo más bajo de lo que va en esta primero, mas no así falto de calidad. Estamos en la primera mitad de temporada y capítulos como “Alpine Shepherd Boy” se hacen un tanto necesarios en cuanto a la transición de las historias que nos quedan por contar y de personajes que aún deben resolverse. Por ejemplo, la resolución de los flash-back con respecto a la promesa que Jimmy debe hacer con Chuck para salir de la cárcel, o de como el otrora Slipping Jimmy terminó de abogado y defendiendo en tribunales, además de saber hacia donde va el arco argumentativo que protagoniza Chuck, el que, de una u otra forma, estanca un poco el curso de la acción.

A pesar de poder, fácilmente, utilizar a Chuck para beneficiarse económicamente de lo que pueda conseguir de Hamlin, Jimmy aún intenta demostrarle por todos los medios posibles sus constantes intentos de “reformarse” y dejar los antiguos trucos en el pasado. Por más que pueda valorar las, finalmente, vacías y poco plausibles promesas de Jimmy, Chuck valora cada esfuerzo de su hermano menor, a pesar de la resignación que es capaz de demostrar en cada ocasión. Los hermanos McGill se quieren y, en su medida, se han sacrificado el uno por el otro, sin embargo, en su futuro como Saul Goodman, un hermano es lo que menos que el abogado parece tener. ¿Cómo terminará la historia de los McGill?

Además, estamos seguros que Nacho y el resto de los socios de Tuco Salamanca no se los ha tragado mágicamente la tierra, y que volverán a cobrar venganza al aún creer que fue Jimmy quien delató a Nacho. Es solo cosa de esperar y ver como se comienza a resolver la segunda mitad de temporada de Better Call Saul.

Observaciones finales:

  • El “Alpine Shepherd Boy” es una de las figuritas que es parte del testamento de la tercera cliente de Jimmy.
  • “Uno”, “Mijo”, “Nacho” y “Hero” fueron los primeros capítulos. Este quinto capítulo, además de romper la constante actividad de los anteriores, también rompe el patrón de nombres con una sola palabra (y con una palabra terminada en O). Dato curioso, pues el nombre provisorio era “Jell-O”. Los próximos capítulos, por ahora se llaman “Five-O”, “Bingo”, “Rico”, “Pimento” y “Marco”.
  • ¿A dónde irá parar la historia de Chuck? Acá no le vemos un muy buen final.
  • ¿Quién es la mujer que cruza miradas con Mike? ¿Su hija, tal vez?
  • La policía viene a buscar a Mike justo el día después en que Jimmy le facilita su tarjeta de contacto. Cosas de la vida.
Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s