The Flash S01E17: “Tricksters”

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The Flash nos regaló uno de los mejores capítulos de su primera temporada, con el retorno en gloria y majestad de Mark Hamill al universo DC en su rol de “The Trickster”, además de nuevos desarrollos y misterios en el caso de la verdadera identidad de Eobard Thawne.

Ok, en primer lugar, hora de hablar inmediatamente del elefante blanco en el cuarto: MARK HAMILL DICIENDO “I AM YOUR FATHER”!!!! Cuánto nerdgasmo, cuánto fan service, todo en una escena que por sí hubiera bastado para catapultar este capítulo, si se hubiera quedado hasta ahí, todo por ese momento de subvertir uno de los momentos clásicos y más importantes del cine, además de uno de los plot twists más memorables de todos los tiempos.

Pero habiéndonos sacado toda la emoción de ese momento, es necesario decir que “Tricksters” es un gran capítulo no sólo por todo lo que consigue hacer durante su duración, pero además por introducir nuevas capas de misterio al gran enigma que es Eobard Thawne, al revelar finalmente qué ocurrió con él hace 15 años, la noche que asesinó a Nora Allen, y cuál es su relación con Harrison Wells (porque sí, efectivamente existió un Harrison Wells).

Y un elemento extra que condimenta aún más este gran episodio es el hecho -reiterado durante la temporada, pero acentuado en esta ocasión- de ver como la serie rinde homenaje a su antecesora, la serie de Flash de los 90s, donde John Wesley Shipp daba vida a Barry Allen, y donde Mark Hamill también encarnaba a James Jesse, aka, The Trickster, uno de tantos notorios personajes que componen la galería de villanos de Flash. Y esto es importante porque demuestra que los encargados de producción -mismos detrás de “Arrow” y de “Supergirl”- no sólo son verdaderos fanáticos, pero además están conscientes de la importancia de estos personajes y de la gente que ha trabajado anteriormente con ellos. Porque ciertamente no están obligados a homenajear a la serie anterior -más considerando que, pese a ser de culto para los más fans, y de ser un show adelantado años a su época, no fue algo que dejara una marca tan grande en la cultura pop o en la memoria colectiva-; por lo mismo, ver no sólo a Mark Hamill o a John Wesley Shipp (ahora encarnando al padre de Barry), sino también el uso de sets, trajes y utilería de aquella serie, y ver que se utilizan no sólo como memorabilia o como un guiño a los fans, pero dándoles una nueva vida al servicio del nuevo show, es algo completamente digno de alabar, más aún si sirve para darnos un capítulo tan bueno como “Tricksters”.

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Y al centro de todo el capítulo, obviamente, está Mark Hamill, repitiendo el rol de un James Jesse que, en este nuevo universo, también fue “The Trickster” 20 años atrás, aterrorizando a Central City antes de ser atrapado y llevado a Iron Heights, lugar donde ha permanecido encerrado durante todo aquel tiempo. Pero cuando un nuevo Trickster (Axel Walker, interpretado por Devon Graye) irrumpe en Central City de forma explosiva, utilizando no sólo el mismo nombre que Jesse, pero además su modus operandi, e incluso sus mismos compuestos químicos para hacer explosivos, tanto Barry como la policía saben que necesitarán interactuar con un James Jesse que no estaba para nada muy contento con que un imitador tratara de “robar” su acto en su ausencia.

O al menos eso hizo creer a Barry y Joe -y por extensión, a nosotros-, mediante su reluctante ayuda, para tratar de dar con el paradero del nuevo Trickster, quien siempre parecía ir un paso delante de ellos, lo que era problemático considerando el aparente robo de una gran bomba elaborada por Jesse, con el potencial para borrar a Central City del mapa, lo que moviliza no sólo a Flash, pero a toda la policía de la ciudad. Claro, todo esto no era más que un truco más en el arsenal de The Trickster, o más bien, de los Tricksters, ya que el plot twist llega cuando, aprovechando el alboroto, Walker revela su verdadero plan, que no era otro que distraer al corredor escarlata y a la policía, para poder rescatar a su ídolo, James Jesse, de Iron Heights, todo en un plan que había sido fríamente calculado por el propio Jesse, durante sus años de encierro en la prisión, en los cuales mantuvo comunicación por correspondencia con Walker. De paso, y para asegurar su salida, se llevan a un rehén, que no podía ser otra persona que Henry Allen, para complicar aún más las cosas (y entregarnos un reencuentro entre ambos actores).

Estando ya libre Jesse (y tras comunicarle a Axel que en realidad, él era su padre), ambos Tricksters proceden a la nueva parte de su plan, el ataque a un evento de recaudación de fondos para el alcalde de Central City, Tony Bellows (interpretado por Vito D’Ambrosio, otro veterano de la serie noventera, donde daba vida a un policía del mismo nombre), donde no sólo envenenan a los asistentes -entre los que estaba Iris-, pero además utilizan el viejo truco de colocarle una bomba a Flash, la cual se encontraba conectada a un velocímetro (creo que la última vez que la vimos, fue en la película animada “Justice League: Doom), todo lo cual termina forzando a Barry no sólo a escapar del lugar, pero además a aprender una nueva habilidad -Wells mediante-, cual es, la clásica habilidad que tiene Flash para poder hacer vibrar sus moléculas y poder atravesar superficies sin hacerse daño.

Estando fuera de peligro, Barry no tiene problemas para salvar el día, inoculando a toda la gente envenenada con el antídoto, atrapando a ambos Tricksters, y rescatando a su padre (de paso revelando lo que él ya sabía, que Barry efectivamente era Flash). Un aparente final feliz -al menos en cuanto a esta trama-, la cual se resuelve de forma bastante directa, lo que no quita que no fuera bastante divertida, en gran medida por la fuerza que mueve este capítulo, un Mark Hamill que está genial en su interpretación de The Trickster, dotándolo de iguales partes de Hannibal Lecter y de The Joker (porque sí, obviamente no iban a dejar pasar la oportunidad de que Hamill pudiera reinterpretar de alguna forma -en este caso mediante su voz-, su papel más icónico en el universo de DC, tras años de ser la voz oficial del Joker para series y películas animadas, y para videojuegos). A nadie debería extrañar que este episodio no sea la última vez que veamos a Hamill en la serie, no sólo por el atractivo evidente que tiene tener a un actor fan favourite en la serie, pero además porque nos gustaría mucho verlo en compañía de los demás Rogues.

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Usar esta imagen era justo y necesario

Pero donde la serie gozó de más liviandad en su trama central de los villanos de la semana, contrastó claramente con sus otras tramas respecto al villano de la temporada, a la vez que conocimos un poco más de quién es realmente Eobard Thawne, partiendo desde la escena inicial del capítulo donde vemos, por fin, la batalla entre Barry y Thawne ocurrida hace 15 años en la residencia Allen, que llevaría a la muerte de Nora. La escena fue importante no sólo gracias a la gran escena (independiente que en ciertos momentos se notara demasiado que estábamos ante CGI en presupuesto de televisión), pero además debido a que nos muestra el momento exacto en que Thawne se queda atrapado en el presente, tras perder su conexión con la Speed Force, lo que genera una gran sorpresa, no porque no supiéramos qué ocurría con Thawne, pero cuando al momento de remover su máscara vemos que su rostro no era el de Harrison Wells (o para ser más exactos, el del actor Tom Cavanagh), pero otra cara, interpretado en esta ocasión por Matt Letscher (“The Mask of Zorro”, “Her”, “Scandal”), en lo que debe ser uno de los secretos mejor guardados del último tiempo, al menos en cuanto a televisión se refiere -y que, dicho sea de paso, no sólo se parece físicamente más al Reverse Flash de los comics, pero además al actor Rick Cosnett, quien da vida a Eddie Thawne, el antepasado de Eobard-.

Este plot twist es importante no sólo porque nos pinta bajo otra luz a Thawne, pero además porque la serie no perdería tiempo en introducir en el pasado a la figura del verdadero Harrison Wells, quien no sólo era una persona real, pero de verdad era un científico casado con una mujer llamada Tess Morgan, que fallecería en un accidente de tránsito. Ahora bien, el accidente sería causado por el propio Thawne, en un intento por apoderarse de la vida e identidad de Wells (todo gracias a un aparato que trajo consigo desde el futuro), como parte su plan para retornar a su propia era, mediante el adelantamiento temporal del acelerador de partículas de S.T.A.R. Labs, que originalmente abriría el año 2020, pero que gracias a Thawne adelanta su apertura, de paso modificando el futuro y la línea de tiempo.

Obviamente la revelación en este momento -cuando estamos ad portas del arco final y los últimos 6 episodios de la temporada- no es azarosa, más si consideramos que en el presente Barry ya está desconfiando de Wells, y con la ayuda de Joe continúan investigando no sólo su posible participación -como autor o cómplice- del asesinato de la madre de Barry, pero además de Mason Bridge, motivo este último que lleva a Barry a revelar su verdadera identidad a Eddie, con tal de que éste mantenga a Iris lejos del caso de Bridges, por su protección. Obviamente Barry es una persona demasiado honesta como para no dejar ver sus emociones -particularmente en cada intercambio pasivo-agresivo de palabras con Wells (que más de algo debe sospechar)-, y el capítulo se presta para gran material emocional por parte de Grant Gustin, particularmente ante el miedo de perder a su padre, o el tratar de trabajar no sólo con el hombre que asesinó a su madre, pero que por algún motivo que él aun no comprende, lo ayuda a combatir el crimen. Claro, hacia el final del episodio Barry no tiene dudas de que Wells es Reverse Flash, luego de que éste no sólo mencionara la Speed Force, pero lo guiara de una forma tan viva para conseguir vibrar sus moléculas y atravesar cosas, como sólo una persona que hubiera experimentado lo mismo podría haberlo hecho.

Un gran capítulo, geniales villanos, un importante componente emocional, mucho fan service y un misterio que crece a pasos agigantados camino al gran final es lo que nos dejó “Tricksters”, otro tremendo capítulo de “The Flash”, que viene a marcar otro punto alto en lo que ha sido una excelente primera temporada.

Notas al cierre:

  • En el flashback pudimos ver que, en la pelea entre Barry y Thawne, el primero portaba un uniforme más parecido al clásico, mezclando además algunos elementos del traje actual que viste en los comics, en lo que fue un lindo detalle que nos demuestra que, así como en Arrow, el traje de nuestro héroe principal irá mutando con el pasar de las temporadas.
  • Calle 52 y el número mágico del universo DC que nuevamente hace su aparición en la serie.
  • A propósito de referencias a la serie original, no sólo las fotos de los crímenes cometidos por The Trickster hace 20 años son escenas de la serie, pero además el abrigo con el cual Henry Allen aparece al final, cuando realiza su visita a S.T.A.R. Labs es el mismo abrigo que utilizaba en aquella serie, cuando John Wesley Shipp daba vida a Barry.
  • Cisco se refiere al cifrado utilizado por el segundo Trickster para proteger su información como uno de “calibre Felicity”, porque claramente no podía ser de otra forma.
  • Hay que decirlo, nosotros tampoco le rechazaríamos un abrazo a Danielle Panabaker.
  • En noticias tangenciales, esta semana se confirmó el casting de 2 de los nuevos personajes que debutarán en el nuevo spin-off de “The Flash” y “Arrow”, entre los que se cuentan a Hawkgirl -interpretada por Ciara Renée- y Rip Hunter -interpretado por Arthur Darvill, quien diera vida a Rory Williams/Pond en Doctor Who, por lo que claramente ya está preparado para los viajes en el tiempo tan característicos de Hunter-. Desde ya estamos con hype por la nueva serie (o más bien, estábamos con hype hace tiempo, pero ahora mucho más). De más está decir que esa serie también será cubierta por nuestra página en el momento en que se estrene.
  • “It’s my masterpiece… my Mona Lisa!, my Breaking Bad season 5!!”

Para cerrar, dejamos el trailer para lo que se viene del resto de la temporada, incluyendo los retornos no sólo de Robbie Amell como Firestorm, pero también el de su primo Stephen, como Oliver Queen. Also… GRODD!!

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