Cinderella, y el reciclaje de clásicos animados de Disney

Hace un mes fue estrenada en el país norteamericano la película que readapta, en una versión con actores de carne y hueso, el clásico animado de 1950 de Disney: La Cenincienta. El éxito monetario habla por si mismo y replica lo que ha venido sucediendo con sus predecesoras adaptaciones de clásicos: Maléfica y Alicia en el país de las maravillas.

Al confirmar la rentabilidad de estas nuevas versiones “live-action”, se ha anunciado fecha de estreno para otros filmes: El libro de la selva (abril 2016), La Bella y la Bestia (abril 2017), Dumbo, Mulán, Pinocho y también Winnie the Pooh.

A continuación pasaremos a revisar el impacto que ha tenido estos anuncios y analizar el objeto y rumbo que involucra volver a  traer a la pantalla grande las mismas historias en nuevos formatos más “actualizados”.

En el 2010, fue lanzada “Alicia en el país de las maravillas” de la mano de Tim Burton, y las criticas fueron explosivas. Si bien el filme contó con una animación de primer nivel, con Johnny Deep robándose todas las miradas con su interpretación del Sombrero Loco y con cifras felices para la taquilla; hubo un rechazo inminente de la crítica pues la cinta cambió el clásico cuento y la película animada inspirada en él. No hablamos de un cambio pequeño sino que literalmente el director dio un vuelco a la historia que pareció impactar a la audiencia, pues no lo esperaban de dicha forma. Sin embargo, y a nivel personal, la manera en que se manejó la historia, el sentido que le dio Tim Burton hicieron que valiera la pena tomar un clásico y re-adaptarlo; el director hizo una apuesta distinta y puso un nuevo énfasis, aportó y pasó a la historia de “Alicia en el país de las maravillas” que ha sido interpretada muchas veces.

Posteriormente nos enfrentamos al caso de Maléfica (revise nuestra reseña aqui), que se basa en el clásico “la Bella Durmiente”, y protagonizado por Angelina Jolie. Sin embargo, esta sexy actriz no interpreta a la princesa sino que a la villana. La película fue exitosa y bien recibida por la critica pues también toma la historia como materia prima, la reinterpreta y el resultado es algo novedoso, que re-encanta, que se atreve, pese a las falencias de dirección y estructura logra una estela de originalidad que justifica re-tomar una película antigua.

Hasta dicho momento ambas películas se convierten en un desafío para Disney de presentar a sus seguidores una historia conocida pero con un aire nuevo, que aporta la tecnología, las actuaciones, y la moderna sociedad. Se descubrió una nueva gallina de los huevos de oro, que Disney había estado cediendo a la competencia durante mucho tiempo, pues se han hecho innumerables versiones de los cuentos animados que  llevó a la pantalla. Tal seria el caso de “Mirror Mirror” o “Snow White & the Huntsman”, que emulan la historia de Blancanieves, las versiones de Peter Pan, de la Bella y la Bestia, del Jorobado de Notre Dame, entre otras. Bien sabemos que dichas historias provienen de cuentos que pertenecen al folcklore europeo; sin embargo, fue Disney quien se encargó de adaptarlos, popularizandolos y es por ello que sus versiones son las que más han trascendido en la historia, ya que lograron darle una visión de felicidad a cuentos que son derechamente oscuros, tristes  o  melancólicos, como el caso de “La Sirenita”, una película que difiere totalmente de su versión narrada que es del todo trágica y que narra una historia de desamor desgarradora.

En el caso de La Cenicienta tenemos el mismo patrón que se había seguido con Maléfica y Alicia en el país de las maravillas: mucho presupuesto, la más alta tecnología y un elenco de primer nivel. Veamos que resultó de esta combinación.

La película le da una calidez nueva al concepto de familia, la perdida de la madre en esta versión viene a marcar un hito un poco más relevante, pues aquí la protagonista Ella recibe un mensaje de bondad heredado de la moribunda progenitora, teniendo como función representar un legado y explicando la bondad de esta muchacha en su visión de mundo, situación que en la versión animada no vemos pues solo hay una madre que muere, una huérfana triste y buena (sin saber porqué es tan buena de corazón).

En un comienzo de la cinta también se plasma de maravilla, la relación de Ella con la naturaleza y los animales, como se vio en la película animada de 1950; algo que resulta fundamental para la verosimilitud de la cinta pues Cenicienta es una muchacha huérfana que es ignorada por su familia y en su castillo solitario no encuentra más compañía que en los animales y la naturaleza. Sin embargo, dicha situación va perdiendo sentido a lo largo de la película y los ratones (que en la versión animada son protagonistas y héroes) pasan a ser minimizados a lo largo de los 105 minutos. Y en ello la película comienza a caerse en relación a su predecesora animada. Si bien todos estamos de acuerdo en que una versión animada puede explotar aristas distintas a la una versión “Live-action”; esta última se cae en no reemplazar dicho pilar con otro igual de llamativo dentro de sus recursos y derechamente faltan animales y ratones musicales en la Cenicienta del 2015. En dicho sentido tenemos películas como Harry Potter en las cuales el rol de la tecnología fue fundamental para plasmar a personajes como “Dobby”, que emocionaron a la audiencia; no entendemos cómo no pudieron  incluir animales digitalizados musicales parlanchines (algo así como los pingüinos bailarines de Mary Poppins).

Destacamos la actuación de la Madrastra de Ella, interpretada por la talentosa e inigualable Cate Blanchett que sin estar caracterizada como una perversa villana, sino que como una elegante y hermosa dama, logra transmitir maldad y malas intenciones. Hemos comentado en otras ocasiones que es bueno enseñar a las nuevas generaciones que el villano actual puede incluso tener una apariencia angelical, pero que su exterior no debe confundirse con su negro corazón;  ya que no podemos juzgar por el aspecto a la gente. Asimismo podemos señalar que el Principe, interpretado por Richard Madden, viene  a jugar un rol un poco más relevante que aquel al que fueron relegados los galanes de las películas de princesas de Disney (exceptuando Aladdin).

Respecto a la actriz de Cinderella, vemos inocencia, y carisma, poco le podemos criticar salvo que le faltó un poco de fuerza al personaje que en su versión animada pese a ser pura bondad, tiene un dejo de sarcasmo en relación a sus hermanastras, pues ella si bien realiza las labores domésticas sin reclamar las ve como muchachas malcriadas y en esta película Cenicienta parece no criticar nada, no vemos ni una mueca, y solo vemos un poco de opinión en un encuentro a caballo con el príncipe. Las escenas en que rompen su vestido fueron planas y con poco drama, no es desgarradora como la película animada en la cual vemos una Cenicienta que transmite mucha pena y desolación, la actriz pese a ser una excelente actriz parece tener miedo a la expresividad y cae en la mesura. Nos gusta que la actriz no se vea pulcra y limpia sino sucia, ya que el cuento se trata de Cenicienta, una niña que esta llena de cenizas (en su versión animada ella siempre se ve linda y limpia).

La Hada Madrina fue la pieza más novedosa de la cinta, la actriz Helena Bonham Carter que la interpreta lo hace con su habitual teatralidad de la que goza, es una versión moderna ya que no es la ancianita regordeta sino que una mujer joven de extravagancia.

Creo que la narración hace que parezca un real cuento pero le falta musicalidad al filme, y los temas característicos del soundtrack original de 1950 (principalmente “A Dream Is a Wish Your Heart Makes” interpretado por Lily James) lo vemos al final de la película. En este sentido podría haber sido como la película “Enchanted”, un buen ejemplo de cómo debió hacerse:

Pese a ello la banda sonora cuenta con unos bellisimos vals. Se la dejamos para que aprecie el trabajo de Patrick Doyle.

Lo imperdonable es el castillo, sabemos que el parque de Entretenciones de Walt Disney World cuenta con una  replica del castillo de la Cenicienta, pero el  que vemos en la cinta cae en lo barroco con una tonalidad amarilla casi sepia, que no se condice con su original más blanco y luminoso. Asimismo el color del vestido es demasiado azul y no celeste como el clásico siendo toda la cinta en tonos más oscuros que pasteles, faltandole luminosidad y cayendo en el brillo más artificial. Si bien el cambio de peinado y del diseño del vestido son lo de menos para un fan de Disney no deja de crear un punto de comparación innecesario. Pero destacamos que tiene movimiento propio el vestido y se luce en las escenas de baile con las zapatillas de cristal.

Finalmente usted podrá comparar solo viendo la cinta; podrá meditar si hay necesidad de estos remakes en versión carne y hueso, pero creemos que definitivamente los clásicos animados serán aquellos que sigan trascendiendo en la historia cinematográfica por haber transportado cuentos del folcklore europeo en versiones alegres y felices sobretodo en periodos de guerras mundiales en el cual los niños sufrieron devastación y necesitaban volver a soñar en un mundo mejor, aun siendo huérfanos. O bien es importante saber si Disney se estancará en creación y aburrido de hacer secuelas malas, se dedicará a nuevas versiones de las mismas historias; esperemos de corazón que siga trayendo magia pero novedosa, pues ha saturado el mercado de Princesas.

También queremos señalar que los animalistas han pedido a Tim Burton, director a cargo del remake de Dumbo, un cambio del final de la historia, dando a entender que la explotación animal de los circos esta mal. Ojalá prevalezca dicha idea y veamos a este noble animalito volar libre por Africa junto a su madre, robándonos nuevamente lagrimas. Es la oportunidad que tenemos para demostrar un cambio cultural necesario.

Un comentario

  • Llevar a la pantalla grande éstas adaptaciones en live action está de moda, algunas producciones son muy exitosas, sobre todo si es de las más famosas en versión animada, a pesar de no ser del gusto de muchos y es interesante ver otras perspectivas.demás de una u otra manera nos regresan a nuestra infancia, ese también es un motivo para reciclar las películas de Disney, de hecho la base de algunas de esas historias son los hermanos Grimm y actualmente se busca retomar esa idea y hacer un filme más oscuro, por lo que muchos se emocionan de ver la otra cara de la moneda de los cuentos que conocemos. A .Sólo necesitan un excelente guión elenco y producción, esperemos que las próximas no nos decepcionen.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s