Discutamos con respeto: Precuelas de Star Wars – Lo bueno y lo malo

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A 10 años del estreno del Episodio 3 de la saga creada por George Lucas, analizamos lo que nos dejó la trilogía de precuelas, de cara a lo que será el estreno de The Force Awakens en diciembre de este año.

 Hace años que la expectación en el ambiente alrededor de un proyecto de Star Wars no era tan palpable como lo ha sido durante el último tiempo, especialmente tras el estreno del más reciente trailer del Episodio 7 durante la “Star Wars Celebration”. Es cosa de escribir “Chewie, we’re home” para inmediatamente dibujar una sonrisa y una sensación emocional tanto en nosotros como en, esperamos, uds. amigos lectores.

Si a lo anterior le sumamos todo el “revival” que Disney ha realizado alrededor de Star Wars como IP luego de la adquisición que realizaran de Lucas Films el 2012 – revitalización que incluye no sólo la nueva trilogía de filmes, pero además los spin-offs (el proyecto “Star Wars Anthology” encabezado por “Rogue One”), la serie para la tv “Star Wars: Rebels”, así como una nueva serie de novelas y de comics (a cargo de Marvel)-, lo cierto es que estamos ante un gran momento para ser fan de las historias que ocurren en la galaxia “muy, muy lejana”.

Sin embargo, hasta hace un par de años atrás, las cosas no eran tan así. No bien quienes somos más fanáticos no hemos tenido falta de material, bien fuera mediante el recientemente “rebooteado” Universo Expandido, o gracias a la infravalorada serie “Star Wars: The Clone Wars”; para la visión general, Star Wars era una “marca” que se había estancado y había cedido su pedestal en la cultura pop, primero ante la fantasía épica -como consecuencia de las adaptaciones fílmicas de la obra de Tolkien, Lewis, Martin, y todos sus derivados-, y luego ante el advenimiento del cine de comics y superhéroes, que ya llevan más de 10 años a la cabeza de la cultura pop, tras haber dado el salto de algo que se percibía como “nicho” (tema para discutir en otra oportunidad), a ser tanto moda como vanguardia hoy en día.

Causas para explicar lo anterior son variadas y ciertamente no tenemos tiempo para tratarlas todas con la profundidad que merecen en esta oportunidad; aún así, una de las más importantes, y que trataremos en esta columna, es aquella que se relaciona con los efectos generados por la trilogía de precuelas de Star Wars -los episodios del 1 al 3-. Pero más que apuntar con un dedo acusador buscando culpas, importa analizar estos 3 filmes no sólo por el efecto que tuvieron tanto en su saga como en la cultura pop -para bien o para mal-, pero porque en general la visión que pinta como negativo todo lo que se relaciona con las precuelas ha sido tan dominante durante los años que siguieron a su estreno, que muchas veces se suele pasar por alto aquellos elementos positivos que dichos filmes tuvieron (porque sí, no todo siempre es malo). Por lo mismo, procedemos a analizar los aciertos, errores y fracasos en los que incurrieron “The Phantom Menace”, “Attack of the Clones” y “Revenge of the Sith”, no sólo como un ejercicio de análisis de dichas películas, pero además para sacar lecciones y conclusiones de cara a esta nueva etapa de Star Wars que se avecina.

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The Light Side

Partamos en una nota amable con lo positivo que dejaron estas precuelas, que quizás sorprenda a algunos que no se habían dado el tiempo para analizarlo con calma.

  •  Obi-Wan Kenobi: La trilogía de precuelas podrá haber estado centrada en el auge y caída de Anakin Skywalker y su posterior transformación en Darth Vader, pero en la práctica, el protagonista fáctico de los 3 filmes era Ewan McGregor, no sólo por su presencia a lo largo de todas las películas, pero además por ser uno de los pocos personajes -y caracterizaciones- que se mantuvieron constantes durante las precuelas. McGregor no sólo agregaba liviandad a su material, pero se encargó de patear una cantidad suficiente traseros, todo en una actuación que canalizaba lo suficiente a Sir Alec Guiness como para saber que estábamos ante el mismo personaje, pero que a su vez se distanciaba lo necesario para entender que se trataba de una versión más joven de aquel. Por lo mismo, si alguna vez se decide traer de vuelta al personaje en algún spin-off, esperamos que sea mediante McGregor.
  • Construcción de mundo y ambientación: Independiente de estar a favor o en contra de las decisiones estéticas o de producción propiamente tales, es innegable que uno de los puntos fuertes de la trilogía está en el apartado estético y visual, ampliando la escala de la galaxia donde ocurren sus historias a nuevas dimensiones, bien sea en la grandilocuencia de Naboo, el bajo mundo de Coruscant y la forma en que evoca a Blade Runner, o en el lluvioso planeta Kamino, por nombrar algunos. De hecho, el diseño de producción en general es tan bueno que duele más todavía el que la abundancia de efectos digitales por sobre otros prácticos terminara pasándole la cuenta con los años a la película, porque afecta negativamente el legado y la posteridad de las precuelas en este punto (afortunadamente los libros de arte y el uso de varios de estos elementos en otras fuentes -como Clone Wars- las han reivindicado de alguna manera).
  • Duelos de sables láser: Si hay un punto donde existe mayormente consenso en que las precuelas fueron mejores que la trilogía original fue en el uso de las icónicas armas de Jedi y Sith, particularmente desde el punto de vista técnico, ya que los sables no sólo se veían mejor gracias a la animación digital, pero la coreografía misma de los combates es infinitamente superior. Las peleas entre Luke y Vader podrán ser icónicas por derecho propio, gracias a su ambientación, atmósfera o importancia para la trama original, pero palidecen si se comparan con la calidad técnica de, por ejemplo, el duelo entre Qui-Gon, Obi-Wan y Darth Maul en “The Phantom Menace”.
  • Banda Sonora: Ya que estamos hablando del climax del Episodio 1, es necesario agregar que si hay algo que beneficia aún más a dicho combate es la musicalización del mismo, cortesía del maestro John Williams y su “Duel of the Fates”, una composición magistral que no tiene nada que envidiarle a otros temas simbólicos de la franquicia. Sí, es lamentable que en su gran mayoría, la música de Williams se “perdiera” entre la calidad general de las precuelas -hemos dicho hasta el cansancio que “Across the Stars” se merecía una historia de amor mucho mejor que la de Anakin y Padme-; pero nadie puede argumentar en contra del pedigree de la banda sonora de Williams.
  • Palpatine: Muchos no se acuerdan, y otros tantos se sorprenden, cuando se enteran que Ian McDiarmid, el actor que diera vida al Senador/Canciller/Emperador Palpatine (aka, Darth Sidious), fue el mismo actor que, tras capas y capas de maquillaje, también se calzara la túnica negra en “Return of the Jedi”, cumpliendo un extraño ciclo que pocos otros hicieran a lo largo de la saga -además de darle crédito a algunas declaraciones de Lucas que decían que siempre tuvo planes de hacer precuelas-. Con independencia de lo anterior, McDiarmid fue un gran aporte a la saga y uno de los puntos altos de las precuelas (seamos honestos, Palpatine es LA gran figura de “Revenge of the Sith”).
  • Guerras Clónicas: Este es un punto que puede ser divisivo, considerando la gran cantidad de personas que esperaban del mítico conflicto algo más que un combate entre robots y clones manipulado por una sola figura; pero independiente de dichas objeciones, cuesta discutir contra la ejecución de lo poco que vimos del conflicto en las películas -sí, las escenas finales de “Attack of the Clones” no son del gusto de todos, pero la batalla espacial sobre Coruscant al inicio de “Revenge of the Sith”, así como la escena de la caída de la orden Jedi son puntos altos no sólo de la trilogía, sino que de la saga-. Además, la existencia misma del conflicto dio paso a la existencia de 2 excelentes series animadas, “Clone Wars” y “The Clone Wars”, las cuales no sólo mantienen un estilo visual distintivo entre sí, pero su calidad es infinitamente superior a los filmes que les dieron nacimiento, ahondando de forma extensiva en temas que las películas mencionaron y nunca desarrollaron, o bien cuyo tratamiento no fue apropiado, por ej., la política al interior de la República, la carrera como Jedi de Anakin, así como su relación de amistad y hermandad con Obi-Wan, o los conflictos morales al interior del ejército de clones no sólo por su estatus de tales, sino que ante el advenimiento de la fatídica “Orden 66”.
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I DON’T LIKE SAND

The Dark Side

Uff… por dónde partir. Tratados completos se han escrito en la materia, remarcando todo lo que está mal con las precuelas de Star Wars (spoiler: es mucho), por lo cual cuesta encontrar algo verdaderamente novedoso que decir al respecto, mal que mal, basta con ver las películas (o pensarlo en retrospectiva) para darse cuenta. Sin embargo, trataremos de resumir cuales son, desde nuestro punto de vista, las peores ofensas en la materia.

  • Exceso de George Lucas: Obviamente cuesta separar al creador de la obra, más considerando el imperio -pun intended- en que la marca Star Wars se volvió luego del estreno de la primera película en 1977, lo que en gran parte se debe a la visión de Lucas -principalmente de mercadotecnia- como ejecutivo. Pero gran parte del éxito de las películas propiamente tales tiene que ver tanto con la participación de otras personas (Lucas sólo dirigió la primera película, y en todos los guiones hubo trabajo de múltiples individuos), así como con la imposición de frenos que sirvieron para mejorar -y con creces- la versión original de Lucas. Lamentablemente, esto no ocurrió durante el desarrollo de las precuelas: no sólo Lucas dirigiría los 3 filmes, pero además, la cantidad de personas involucradas en la producción y revisión del guión, y cuya tarea era mejorar la historia o ponerle frenos a las malas ideas de Lucas, fue casi nula. El resultado está a la vista.
  • Anakin Skywalker: Quién habría pensado que el padre de Luke sería un chiquillo tan llorón como Anakin, tan obsesionado por su odio por la arena y su mal intencionada obsesión amorosa por Padme, que se volvería presa fácil para la manipulación de Palpatine (independiente de que el antiguo universo expandido sostenía que Sidious y su maestro, Darth Plagueis, eran responsables por la concepción inmaculada de Shmi Skywalker, mediante la manipulación de las midichlorians -ugh-). Quizás el problema no es Anakin propiamente tal, ni su historia que intenta hacer eco de la de Michael Corleone, sino que es un cúmulo de responsabilidades, tanto de Lucas que no supo caracterizar ni escribir bien al personaje, como de los actores que le dieron vida: si en el Episodio 1 la presencia de Jake Lloyd se siente forzada e innecesaria, en los filmes posteriores será Hayden Christensen quien irritaría a las audiencias con su débil interpretación, la cual sólo logra vender -y a ratos- aquellas características más sociopáticas de Anakin, quedando al debe en todo lo demás. ¿La guinda de la torta? Su inclusión digital en la escena final de “Return of the Jedi”, como para echarle sal a la herida.
  • Midichlorians: He aquí un item que sirve para reflejar los 2 anteriores. Una mala decisión de Lucas, no frenada por nadie y que tiene importantes efectos en la trama, al reducir toda la mitología que rodea a “la fuerza” a un fenómeno biológico causado por la presencia de criaturas microscópicas, las que facilitan la detección y manipulación de dicha energía, racionalizando innecesariamente un concepto capital de la saga que no merecía mayor explicación. A veces menos es más, y Lucas lamentablemente nunca fue capaz de entenderlo.
  • Jar Jar Binks: ¿Es siquiera necesario escribir algo al respecto? De paso, agregamos en este mismo ítem a todos los gungans, los neimodians de la Federación de Comercio, así como a Watto, todos culpables de estereotipos raciales que uno pensaría ya estaban desterrados.
  • Política: El problema con este ítem no es su presencia per se en la trilogía, de hecho, las mejores obras de ciencia ficción siempre llevan aparejadas un contenido de crítica política y social importante. La problemática surge por el tratamiento simplón que le da Lucas a este elemento, lo que sumado a lo poco interesante del conflicto político-económico y a la prominencia de éste en la historia, termina generando un efecto negativo en el producto final, demostrando que claramente sobraba en las precuelas (a nadie le gusta que las primeras palabras que ve después del título de la película, sean en torno a la tributación de las rutas de comercio intergalácticas). Afortunadamente, como suele pasar en casi todo lo negativo, estos temas fueron subsanados -en parte- en “The Clone Wars” así como en otras obras del universo expandido.
  • Efectos Especiales: No sé si han visto últimamente las precuelas, pero si lo han hecho, habrán notado lo mal que han resistido el paso del tiempo, más si se compara con la trilogía original. En gran parte esto es atribuible al uso en exceso de CGI en las precuelas, lo que no sólo las limita con la tecnología disponible en la época, pero que además, si se compara con los efectos prácticos, nunca logrará verse tan bien como si los actores estuvieran ahí mismo interactuando con elementos físicos, lo que obviamente diluye la sensación de maravilla al ver las películas, independiente cuan bien puedan o no vender los actores su interacción con los sets digitales.
  • Exceso de historias de origen y referencias: A todos nos gustan las referencias, easter eggs y demases, en parte porque las películas y series de superhéroes nos han acostumbrado a ello, y también porque descubrir y apreciar esos pequeños detalles se siente casi como una recompensa en sí mismo. El problema con las precuelas no son las referencias per se a personajes o eventos del futuro, sino el hecho que las películas sienten la necesidad de sobreexplicar estas referencias (perdiendo un poco la sensación de sorpresa), creando historias de origen alrededor de casi todas ellas, lo que obviamente hacen que se pierda el hilo narrativo en películas que ya estaban sobrecargadas de material expositivo. Así, por ejemplo, nos gusta ver a Tarkin durante un par de segundos al final de “Revege of the Sith” supervisando la construcción de la Estrella de la Muerte junto a Vader y Palpatine porque es una referencia en la dosis justa; pero no podemos decir lo mismo de la innecesaria conexión Chewbacca-Yoda, o de las historias de origen de C3P0 en “The Phantom Menace”, o de Boba Fett en “Attack of the Clones”.
  • Mal uso y aprovechamiento de personajes: Dentro de los puntos positivos del Episodio 1 se encuentran las presencias de Qui-Gon Jinn (Liam Neeson) y Darth Maul (Ray Park, con voz de Peter Serafinowicz), y además de su uso de la fuerza, ambos tienen en común el hecho que sufrieron muertes prematuras que nos impidió ver más de sus personajes (de nuevo, descontando Clone Wars y el universo expandido). Lamentablemente lo anterior fue una tendencia a lo largo de las películas, ya que cuando los personajes interesantes no eran asesinados, era poco lo que los filmes hacían con ellos, como vimos con Mace Windu (Samuel L. Jackson) -y por extensión, con casi toda la orden jedi-, o los casos del Conde Dooku/Darth Tyranus (Christopher Lee) y del General Grievous, relegados a ser personajes sin profundidad y que se prestaban para ser carne de cañón fácil (agradecer nuevamente a las series animadas por caracterizar como se merecían a todos aquellos personajes).
  • Personajes que mueren porque “perdieron la voluntad de vivir”: No… just, no.
  • El grito de “NOOOOOOOOOOOO” de Vader: ver el punto anterior.

La lista es extensa, y podríamos seguir escribiendo mucho más, pero ahora les damos la palabra a uds. amigos de Revius. ¿Qué otros elementos de las precuelas de Star Wars les gustaron, o terminaron odiando?

Justo y necesario

Justo y necesario

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5 comentarios

  • Era muy pequeña cuando vi la primera trilogia, creo que ese era el motivo por el que era tan fascinante, pues cada etapa de mi vida que veía estos film inventaba razones del origen, como que los jedis, eran una versión futurista de los Samurais, y que yoda lucia asi de raro por la edad, era un ser milenario que alguna vez fue un ovi wan, y que las razones de Dark Vader fueron mas complejas para hacerse del lado oscuro, bueno durante mi infancia y adolescencia cada vez que leía un libro de historia lo relacionaba con este film, incluyendo la gran influencia del imperio romano y de la estructura del ejercito del Vadere identificado con el ejercito de los Alemanes nazi durante la primera y segunda guerra mundial Un emperador con complejo de Hitler, y un Dark Vader complejo, misterioso, poderoso que por alguna poderosa razón se dejo seducir por el lado oscuro de la fuerza.
    Bueno al final la precuela fue una historia mediocre, llena de efectos especiales, propios de la decadencia del cine, malos argumentos, malos guiones y mediocres actuaciones compensadas por muchos efectos especiales. que no son exclusivos de esta trilogía si no del cine holliwodense,, PREFIERO MIL VECES LA SAGA DE LEGO STAR WARS.

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  • Yo soy una fan atipica de la saga y es que me encantan las precuelas. Es algo objetivo por mi parte? Pues probablemente no pero soy incapaz de someterlas a un filtro de racionalidad a estas alturas. Asi como vosotros crecisteis viendo la trilogia original yo lo hice con las precuelas; de hecho las originales no las vi hasta hace unos pocos años cuando realmente empece a interesarme por la saga.
    Quiza por eso no me senti defraudada, no tenia una imagen de los jedis o de darth vader preconcebida ni una triologia original totalmente santificada con la que comparar. Para mi la desilusion fue darth vader en la triologia original cuando vi que apenas aparecia ni decia nada, ni tenia ningún tipo de personalidad (lo unico que se ve sobre ella es la crueldad infantil con sus subordinados), y la imagen de jedis mitologicos, en fin, que alreves que el fan promedio vamos jajaja.
    A mi por ejemplo la trama politica es de lo que mas me gusta, le da un enfoque menos de aventuras, mas enreversado pero si que es cierto que tiene muchas incongruencias. Lo de la polémica de los midiclodianos pues al ver las precuelas primero no me chocó pero entiendo que a los fans de la original os dejara a cuadros. A jar jar no lo aguanto pero al menos me dan menos ganas de asesinarlo que a C3PO (principalmente porque no se le entiende al hablar y lo ignoro xD), en el tema de efectos especiales si que estoy de acuerdo con que sobran, para mi gran parte de la magia de la triologia original es imaginar como se hizo cada cosa y eso las precuelas no lo tienen y la razon de la muerte de Padme es simplemente vergonzosa
    Respecto al tema de dialogos y actores tendria que verlas de nuevo haciendo un esfuerzo por ser objetiva pero sinceramente no quiero hacerlo, sería destrozar el buen recuerdo que guardo de la trilogia

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  • A mi me fascinan las precuelas y las originales también , pero para ser honesta Star Wars: Episodio III. The Revenge Of The Sith es mi favorita, porque muestran como el amor de Anakin hacia Padme lo convierte en Darth Vader, y yo entiendo porque Padme quiere morir, si tu esposo trata de asesinarte y aun así lo sigues amando, yo lo haría,
    Muchos critican la actuación de Hayden como Anakin pero en realidad fue asombroso en el segundo episodio te muestra como tiene un carácter espontáneo y que no le gustan que lo manden o que no tengan en cuenta su capacidad con la fuerza, ademas de mostrar como tener sentimientos profundos por alguien(madre o novia, etc) llevan a la destrucción de la serenidad de los Jedis lo cual vemos reflejado en el episodio III, donde Anakin piensa que Padme va a morir, con las premoniciones en sus sueños, papel que el muestra profundamente bien, cuando es malo con solo ver sus ojos sientes eso, ademas que las batallas que tuvo en ese episodio son épicas(la de Obi-Wan y Darth al final del episodio en la lava), así como en cierto grado su hipocresía o actuación para no mostrar su lado oscuro, y para terminar en como Palpatine lo seduce con su debilidad por Padme y su sentimiento de deber hacia la fuerza convirtiendolo en DARTH VADER, cosa que amo su grito de Noooooo lo cual concluye con terminar por ese momento lo bueno que existía en el.
    En este episodio puedes ver como las cosas no eras como creíamos con los episodio originales, como los Jedis son defensores de la paz y todo eso, pero no eran tan sabios, yo creo que en cierto puesto hasta arrogantes, lección que aprendieron solo Yoda y Obi- Wan (cuando extinguen a los jedis) y lección que transmiten en episodios posteriores, asi como la relación o referencias con los episodios anteriores, a mi por lo menos me ayudan a explicar dudas.
    AMO LAS PRECUELAS TANTO COMO LAS ORIGINALES.

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  • Hace poco que comencé a interesarme por las películas de Star Wars.
    Las primeras películas que vi fueron las precuelas y me parecieron entretenidas.
    Al poco tiempo, decidí ver la saga original y me parecieron aburridas. Además, esperaba ver a un Darth Vader con más poder y solo vi a un personaje mal aprovechado.

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