El Último Lonco (2015)

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EL ÚLTIMO LONCO (2015).

Director: Guille Söhrens.
País: Chile.
Género: Drama.
Elenco: Vladimir Huaiquiñir, Rafael de la Reguera, Paulina Moreno, Gregory Cohen.
Música: Andrés Valdebenito.
Duración: 90 minutos.

Día 4 de SANFIC y podemos haber visto la gran (y grata) sorpresa del Festival. Estas dos características no siempre van de la mano, de hecho nos ha pasado dentro de la misma categoría de funciones especiales, donde las decepciones parecen estar a la orden del día. Ramón (Vladimir Huaiquiñir) es el delgado conserje en un edificio habitacional. Su aspecto no lo dice, pero por las noches es un verdadero superhéroe. Con una máscara artesanal, es conocido en los círculos de la lucha libre nacional como “El Último Lonco”, ya legendario luchador que viene teniendo tiempos de gloria desde 1991, donde venciera en su propio territorio a una de las estrellas de la lucha libre mexicana, la meca en lo que a este deporte se refiere.

Ramón debe lidiar hoy con problemas en su trabajo, el cuidado de su madre enferma, y la fatal atracción por una guapa nueva integrante de su edificio. Además, se encuentra viviendo el apogeo de su carrera. Luego de una rebelde lesión en el tobillo que no ha podido superar del todo, rumores sobre su retirada empiezan a rondar. Sigue siendo el frontman de los eventos de Chile Lucha Libre (CLL), no obstante, dentro del camarín se empiezan a escuchar con mayor frecuencia voces disidentes, incluso de aquellos que fueron sus discípulos. La llega de sangre nueva, representada por el temeario Ciudadano (una especie de Mankind chilensis), enrostrará a nuestro ídolo lo fuera de los trotes que está. Sólo hasta acá queremos contarles, pues la forma en que se desarrolla la trama la reservaremos para cuando ustedes vean “El Último Lonco” en salas.

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Sin adentrarnos mucho en la película, podemos decir que en “El Último Lonco” se trata de manera perfecta la idea de las dobles vidas. Quien es conserje de día, es luchador de noche. Su identidad sería además indescifrable, pues junto al retiro personal, Ramón está en un proceso de redefinición interno, donde llegó el momento definitivo de cuestionar la relación con la madre o el empleador. A veces es necesario fingir, y otras no. Lo cierto en que todos los casos, nos hemos acostumbrado a un esquema de vida donde luchar es la tónica, y mantenerse vivo es una exigencia mínima. Una verdadera radiografía social a los chilenos.

“El Último Lonco” es la prueba viviente de que muchas veces menos es más. Sin grandes aspiraciones ni efectos especiales, es una pieza notable. En parte por las actuaciones (Huaiquiñir verdaderamente se luce), en parte por la trama, en parte por la música de Andrés Valdebenito. Todo suma, logrando un resultado que puede ser uno de los mejores largometrajes chilenos en lo que va de este 2015. Sus mensajes ocultos son, además, hermosos. No es casualidad que quien viva su despedida sea “El Último Lonco”, dando paso a nuevas generaciones como “Ciudadano”. ¿Volverán nuestros pueblos originarios a abofetearnos en la cara reclamando otra vez más su poder en virtud de los espacios (tierras) que les hemos quitado? Les recomendamos fuertemente que se organicen ver “El Último Lonco” este Domingo 30 en el Cine Hoyts de Plaza Egaña. Para convencerse que puede ser lo mejor de este SANFIC11, peguen una mirada a nuestras críticas al resto de los largometrajes.

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