B-Movie: Lust & Sound in West Berlin 1979-1989 (2015)

 B-Movie: Lust & Sound in West Berlin 1979-1989

B-movie posterPaís: Alemania
Año: 2015
Director: Jörg A. Hoppe, Heiko Lange, Klaus Maeck
Género: Documental
Duración: 92 minutos
Elenco: Mark Reeder, Blixa Bargeld, Gudrun Gut, Nick Cave

Seguimos con nuestra cobertura de la 12° versión del Festival In-Edit Nescafé – en esta ocasión reseñamos “B Movie: Lust & Sound in West Berlin 1979-1989”, una interesante película alemana.

El comienzo de esta historia es casi el mismo comienzo con otras historias de su época: ¿qué puede hacer un joven en una ciudad industrial en la que las industrias van cerrando una tras una? ¿Qué futuro puede tener él en una ciudad que parece no tenerlo? El joven Mark Reeder encontró una pequeña luz en su Manchester natal, sumida en la pobreza de la post-Segunda Guerra y durante los inicios del Thatcherismo: la música. Primero como músico en sí, fundando la banda The Frantic Elevators junto a Mick Hucknall (quien posteriormente se haría famoso con Simply Red) y luego como vendedor en una pequeña tienda de Virgin Records en el centro de Manchester – allí expandió su horizonte musical, del punk furioso de Sex Pistols y Buzzcocks a la experimentación alemana en la electrónica, como Tangerine Dream, Kraftwerk y Neu!

La pobre, sucia y fría Manchester se sentía demasiado pequeña, demasiada lejana a aquéllo que tanto deseaba, así que un día Mark Reeder decidió irse a vivir a Berlín Occidental.

“B-Movie: Lust & Sound in West Berlin 1979-1989” es, a falta de una mejor expresión, un collage audio-visual. Es la atmósfera de una ciudad dividida y a punto de estallar bajo la superficie, un enclave capitalista en medio de la órbita soviética, un imán para artistas, decadentes, okupas y desertores – y la película captura esa adrenalina, ese exceso, esos deseos de libertad en una situación tan mala (o peor) que en Manchester, con una edición caótica-pero-controlada, usando material de archivo, grabaciones nunca antes vistas, y la narración de Mark Reeder (además de un par de dramatizaciones utilizando un actor sospechosamente similar a Reeder) para guiarnos a través de su historia – que es tanto la historia de un extranjero que se vuelve berlinés, como la historia del underground de la ciudad.

Si bien, como ya mencionamos, el Berlín de la posguerra estaba en una situación quizás peor que la de Manchester, el hecho de que fuese una suerte de burbuja cosmopolita le imprimió un carácter distinto a su rebeldía, y la rabia de la juventud se expresaba a través del mismo medio (la música) pero con un toque mucho más ecléctico. Si en Manchester sentían que no existía el mañana, en Berlín parecían dispuestos a forjarlo ellos mismos. Incluso la existencia del Muro se tomaba con cierta resignación, pero también se convertía en un lienzo en blanco, el espacio perfecto para imaginar y crear y romper los esquemas.
Reeder nos guía a través de estas coloridas aguas turbulentas con una línea firme: la música. Su relación con diversos artistas (como los punks de Die Toten Hosen y Die Ärzte y las experimentales new-wave de Malaria!) forman la espina dorsal del relato, pero hay una que sobresale: la figura lánguida y desaliñada de Blixa Bargeld. Bargeld, fundador de la influyente banda industrial Einstürzende Neubaten y co-fundador, junto a Nick Cave, de The Bad Seeds, es una presencia magnética cada vez que aparece en pantalla, con una particular (y muy lúcida) visión de Berlín y una pureza artística envidiable.
Aparte de los ya mencionados, también hacen aparición una joven Tilda Swinton, la famosa cantante Nena (de quién Reeder comenta que “logró lo que nadie pensaba posible”: volverse una superestrella mundial cantando en alemán) y el mismísimo Nick Cave, quien se fue a Berlín buscando la inspiración que le parecía esquiva en ese momento de su vida.

“B-Movie” nos acerca a la ciudad de “días cortos y noches largas”, y a pesar de los excesos en los que se encontraban sumidos sus habitantes jóvenes (y el estilo un tanto hiperkinético de las imágenes), la narración de Reeder es amena y cercana, tratándonos más como un amigo que un espectador imparcial. No insulta nuestra inteligencia, y tampoco intenta ocultar el lado más oscuro de lo que allí pasaba: tanto la sobredosis de estímulo, como la represión misma por parte de las autoridades. Una de las imágenes más horribles e indelebles del documental se encuentra en un pequeño segmento dedicado a una manifestación de los okupas y sus simpatizantes contra las autoridades de Berlín que los desalojaron en masa: la cámara capta el momento en el que un joven manifestante de 18 años es atropellado por un bus, lo que hace que la manifestación se radicalice. Pero, a diferencia de otras ciudades en épocas similares, Berlín Occidental no era un campo de batalla (a pesar de haberlo sido décadas atrás – y cuyas cicatrices todavía estaban a la vista), y la película se enfoca más en mostrar la rebelión de la juventud más allá de las marchas y protestas: la música, en general, como método de expresión y de liberación.

Con todo, “B-Movie” es un documental que atrapa. Puede hacer que uno se pierda, sí, pero si uno sabe de dónde aferrarse podrá disfrutar la experiencia desde una posición privilegiada. Es un documental con mucho espíritu punk, abiertamente rebelde y contra-cultural, pero nunca particularmente violento. Es una pequeña ventana a una ciudad que parece gris y opaca en su exterior, pero está llena de colores y chillidos en los detalles, en cada rincón, en cada grieta. El título mismo de la cinta calza a la perfección: “B(erlin) Movie” pero también una “película B”, en lo exagerada, en lo burda y lo poco ortodoxa, pero sincera y llena de cariño. Incluso más allá de la historia de Reedus y el amor por la música que lo llevó a dejar su ciudad natal, una de las mayores riquezas de la película consiste en el material de archivo que nos muestra, in-situ y sin filtro, la vida al borde de la Cortina de Hierro – lo que es absolutamente impagable. Una mirada de menos de 2 horas a ese epicentro de creatividad y de excesos que era Berlín Occidental y que cayó, en cierto sentido, cuando también cayó el Muro.

¿Vale la pena verla? A nuestro juicio, sí. Se presenta, con ocasión del In-Edit Nescafé, en el Cine Arte Alameda los días 6 de Diciembre a las 21 horas, y el 12 de Diciembre a las 16 horas.

B-movie imagen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s