Doctor Who S09E12: “Hell Bent”

Muchos esperábamos ver nuevamente a Clara pero era difícil imaginar el formato en que aparecería después de lo sucedido en Face the raven. Aun así, era imposible apostar por su presencia en una cafetería en medio de Nevada y vestida de camarera, hablando con el Doctor sobre Clara pero sin que él se diera cuenta que estaba frente a ella. Entonces, ¿era realmente Clara o sería otra de sus múltiples versiones que se han encargado de salvar al Doctor? Además, ¿por qué el Doctor no la reconoce?

La escena de entrada de Hell Bent es desconcertante y sucedida por lo que parece un flashback a la llegada del Doctor a Gallifrey (luego de escapar de su disco de confesión/centro de tortura), volviendo al granero de su infancia y también lugar de su gran decisión durante la Guerra del Tiempo –como pudimos ver en Listen y The Day of the Doctor respectivamente-. El Presidente, con la intención de que el Doctor revele la identidad del híbrido, da la orden de arresto pero sus propios soldados se niegan a hacerlo porque ven al Doctor como un héroe de guerra. Sorprendentemente, el señor del tiempo señala que si quieren saber sobre el híbrido tendrán que preguntarle a Clara Oswald y la solución para conversar con ella es ir justo al momento previo a su muerte, a través de una cámara de extracción y detener su línea temporal justo antes de su último latido. De esta manera, se mantendrá sin pulso y envejecimiento.

Como era de esperarse, esto era un plan del Doctor para rescatar a Clara. Algo que planeó durante los más de 4 billones de años que estuvo atrapado en su disco de confesión y que no estaba dispuesto a desperdiciar. Clara, obviamente, no sabía del híbrido. Ambos huyen del lugar con un bloqueador neurológico bajo el brazo –una solicitud del Doctor-, arribando al claustro de la matriz, lugar donde se almacena el conocimiento de los señores del tiempo que han muerto. Se ven rodeados por los secuaces de Rassilon y Clara los distrae mientras el Doctor se roba una TARDIS desde el taller ubicado debajo del claustro, de la misma forma que lo hiciera en la génesis de esta serie.

El plan del Doctor consiste en alejarse en el tiempo lo suficiente para que Clara vuelva a tener pulso y pueda seguir con vida, a pesar de que su muerte ocurrió hace tanto tiempo que se convirtió en un momento fijo de la historia, es decir, un cambio en este puede provocar grandes distorsiones en el tiempo y el espacio. Aun avanzando hasta el fin del universo, Clara sigue sin tener pulso. Alguien golpea la puerta de la TARDIS cuatros veces, es Ashildr. Quien se convierte en la última sobreviviente de los inmortales y la conversación entre ella y el Doctor se convierte en una guerra de hipótesis sobre la profecía del híbrido. Él cree que Ashildr es el híbrido –mezcla de mire y humano- y ella cree que el híbrido son dos personas, el Doctor y Clara. Un señor del tiempo y una humana que son tan similares que se empujan el uno al otro a diversos retos, cada vez más complejos y peligrosos. Básicamente, su comentario es la trama principal que ha tenido toda la presente temporada, Clara cada vez más similar al Doctor y una pareja completamente compenetrada. La diferencia es que el señor del tiempo se ha dado cuenta que ha llegado demasiado lejos con sus ansias de revivir a Clara y ahora planea borrarle la memoria con la esperanza de que sin información cerebral sobre él, no podrá ser encontrada por los señores del tiempo. Por supuesto, toda esta situación nos recuerda el trauma que vivimos cuando el Doctor le borró la memoria a Donna en el final de la cuarta temporada. Afortunadamente, Clara se da cuenta del plan y revierte la polaridad del bloqueador neurológico –al menos, eso cree-. Quiere mantener sus recuerdos a toda costa, incluso está dispuesta a morir por ello ¿El consenso? Activar el bloqueador sin saber a cuál de los dos afectará. Finalmente, es él quien pierde la memoria y, posteriormente, despierta en Nevada sin saber cómo llegó ahí. Entra en la cafetería, la misma en la que estuvo alguna vez con Amy y Rory, y le cuenta a la camarera que sabe que conoció a Clara y recuerdo su importancia, tiene una idea de sus aventuras pero no sabe cómo lucía. Ella lo escucha, se aleja a la parte trasera del local sin revelarle su identidad y nos damos cuenta que allí se encuentra la consola de la última TARDIS robada y también Ashildr. A esta nave le fallan los circuitos camaleónicos y queda con la forma externa de la cafetería, se alejan del lugar, no sin antes dejarle la antigua TARDIS al Doctor. Clara sabe que su muerte es un punto fijo en la historia y planea volver a Gallifrey para seguir con el curso de lo que ya está escrito pero tomará el camino largo, viajando por el tiempo y espacio junto a Ashildr. Un sueño hecho realidad para esta última, que había elevado petición de viaje desde su primera aparición en la serie y también un cierre más que decente para la chica imposible que terminó siendo lo más cercano a un señor del tiempo que un humano podría ser. Lo triste es que no seguida haciéndolo de la mano de su gran mentor pero, de todas formas, es una de las mejores salidas de compañeras que hayamos visto.

Dentro de su TARDIS, el Doctor encuentra el siguiente mensaje dejado por su otrora compañera: “Run you clever boy, and be a doctor”. La nave le entrega un nuevo desatornillador sónico –ésta vez azul- y emprende el camino a nuevas aventuras. La novena temporada termina con las dos naves cruzando sus caminos en el tiempo y el espacio.

Es relevante mencionar la gran calidad que presentó esta temporada, sobre todo, considerando que su etapa moderna ya lleva diez años al aire. Además de la madurez con que fueron tratadas las tramas tanto desde el punto de vista del Doctor como del de Clara. Steven Moffat siempre ha demostrado su talento para la creación de tramas a nivel de capítulo pero sus arcos transversales a las temporadas no lograban convencer. Para mí, esta temporada marca el punto de inflexión en su carrera porque acaba de graduarse como un gran showrunner. Sólo uno de los capítulos fue decepcionante –Sleep no More-, el resto estuvo muy sobre la media. Asimismo, Capaldi demostró todo su talento, agregándole características propias como la guitarra eléctrica y se vislumbra que quedará en la historia como uno de los Doctores más queridos, es patente su amor y respeto por el personaje desde la infancia. Lo mismo con Jenna Coleman, la vimos pasar por la mejor interacción de comedia junto a Missy en los primeros capítulos para después llegar al drama mayor en Face the Raven y la calidez y tristeza al despedir a su gran amigo en Hell Bent. La próxima (o próximo) compañera tendrá un complejo punto de comparación.

Por otro lado, sólo nos queda una semana de abstinencia. El 25 se emitirá el, ya clásico, especial de navidad con la compañía de River Song.

Notas al cierre:

  • La TARDIS que Clara y el Doctor roban en este capítulo tiene el mismo diseño de la TARDIS original que aparecen en el primer capítulo de la serie, An Unearthly Child (1963).
  • Este es el primer capítulo en que aparece Rassilon desde The End of Time (2010).
  • “Revertir la polaridad”, frase usada por Clara, es característica de la tercera encarnación del Doctor.
  • El Doctor estuvo en la misma cafetería de Nevada junto a Amy y Rory en The Impossible Astronaut (2011).
  • La posibilidad del que el Doctor sea un híbrido entre humano y señor del tiempo también fue mencionada en el filme del Octavo Doctor (1996).
  • Tenemos nuevo destornillador sónico y es azul.

Próximo capítulo: The Husbands of River Song.

 

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