Las 15 mejores películas chilenas del 2015

Al igual que el año pasado (pueden ver en el siguiente enlace el listado), Revius se viste de gala para presentarles las 15 mejores películas chilenas que nos dejó el 2015. El criterio es simple. El equipo de Revius debe haberlas visto por primera vez durante ese año. Con ello quedan fuera grandes producciones como “La Once” de Maite Alberdi, que tuvo su estreno comercial este 2015 pero que pudimos ver en SANFIC 2014. Nuevamente, los documentales la llevan este año, con grandes exponentes del género como “El Botón de Nacar”, “Habeas Corpus”, “Chicago Boys”, por nombrar algunos.

Pero antes de iniciar, las grandes decepciones. “Allende en su laberinto”, de Littin, lidera el listado, donde siempre, están las “comedias” nacionales como “Héroes” y “Fuerzas Especiales 2”.

el_club-poster1. El Club. Director: Pablo Larraín.

Sin dudas la mejor película chilena del año, una de las mejores de este 2015 a nivel internacional, y firme candidata a una de las mejores películas en la historia de nuestro país. Pablo Larraín estrenó a en mayo la película que le significó ganarse el Oso de Plata en el reciente Festival de Berlín: “El Club”. La historia de “El Club” se articula en base a cuatro sacerdotes y una monja que se encuentran recluidos en una casa de un pequeño pueblo costero. Si bien la casa desde afuera no aparenta que algo en especial esté pasando dentro, cada uno de los curas está ahí para purgar sus pecados. Es una especie de cárcel VIP, sin amplias comodidades pero con el fresco aire de la libertad, donde las autoridades eclesiásticas mandan a cumplir las “sanciones” a aquellos sacerdotes que por A, B o C motivo se han apartado del camino de la fe. Este nivel de impunidad ha generado que durante el último tiempo la vida en la casa se haya vuelto tan rutinaria y tan lejos de la penitencia ordenada, que parecieran haber olvidado todos y cada uno de los motivos que los tienen recluidos. Su aparente calma, con carrera de galgos de por medio, se interrumpe cuando llega un nuevo sacerdote que les vuelve a recordar su pasado. Se trata del padre Matías Lazcano (hermosa actuación de José Soza en pocos minutos), quien refleja en su entrada en la casa toda la desesperación de integrarse a este selecto grupo de sacerdotes exiliados. No obstante, la situación del padre Lazcano es muy distinta. De forma inmediata trae, como si un velo fuera, todo el daño que ha cometido. El mismo día que llega a la casa, en las afueras aparece un personaje curioso. Conocido como el “Sandokan”, se trata de alguien que a los ojos de todos sería un simple borracho de pueblo, pero que a los ojos de los padres penitentes es sinónimo de verdad e inmoralidad. El Sandokan fue una de las víctimas de los abusos del padre Lazcano, y gracias a los bastantes litros de alcohól en su cuerpo, grita a los 4 vientos que dentro de esa casa hay sacerdotes abusadores. Acá vale detenerse en la increíble actuación de Roberto Farías. Si bien el guión, en cuanto a su personaje, es perfecto (con un humor negro que te hará sentirte bastante mal cuando te genere risas), lo cierto es que la actuación de Farías hace gran parte de la película. Su personaje, un outsider en esta casa/cárcel, es quien dicta las pautas de cómo se comportan los curas dentro, y cómo reacciona el pueblo. Roberto Farías hace ya un par de años debe ser, sin dudas, el mejor actor chileno, y acá lo demuestra con creces. Bastan un par de gritos para que esta casa amarilla que desde afuera se observaba tan sólida, se llene de grietas. Es curioso, pues dentro de sus muros están, simbólicamente,  los crímenes de los Karadima o de los Joannon, los Cox, y una larga lista de etcéteras. La única diferencia, en cambio, es que estos son curas sin nombre. Hermosa en los estético, hermosa en su historia y sus personificaciones, “El Club” fue lo mejor de nuestro país el 2015.

el_boton_de_nacar_1344x19202. El botón de Nacar. Director: Patricio Guzmán.

El segundo lugar de nuestro listado también tuvo un reconocido paso por el Festival de Berlín, donde el proyecto de Patricio Guzmán Patricio Guzmán obtuvo el Premio del Jurado Ecuménico de la Berlinale, uno de los galardones independientes del Festival, para luego llevarse el Oso de Plata al mejor guión. Como continuación de lo que hace años fuera “Nostalgia de la Luz”, “El Botón de Nácar” se integra a lo que será una trilogía de producciones de Guzmán centradas en la historia reciente de nuestro país. Si antes habló de la relación del espacio y las estrellas con los crímenes de la dictadura, hoy dio espacio al agua y la relación entre las las víctimas del régimen con el genocidio de seis etnias magallánicas en el sur de Chile. Una verdadera obra maestra de elegancia que tuvo su estreno en nuestro país a través de FIDOCS y un breve paso por el circuito de salas de cine. Una lástima.

lonco3. El Último Lonco. Director: Guille Söhrens.

Menos la mayoría de las veces es más, y “El Último Lonco” es la prueba viviente de ello. Presentada en la última edición de SANFIC, la película de Guille Söhrens debe ser la de menor presupuesto del listado, pero la más impresionante de todas. Ramón (Vladimir Huaiquiñir) es el delgado conserje en un edificio habitacional. Su aspecto no lo dice, pero por las noches es un verdadero superhéroe. Con una máscara artesanal, es conocido en los círculos de la lucha libre nacional como “El Último Lonco”, un legendario luchador que viene teniendo tiempos de gloria desde 1991, donde venciera en su propio territorio a una de las estrellas de la lucha libre mexicana, la meca en lo que a este deporte se refiere. En la película, acompañaremos a Ramón en su abandono de los rings, cuando su vida personal y su personaje se vean enfrentados a una inevitable despedida.

allende4. Allende, mi abuelo Allende. Directora: Marcia Tambutti. 

Uno de los estrenos más esperados de SANFIC fue el premiado documental de Marcia Tambutti que exploraba la reconstrucción de la imagen de Salvador Allende en su familia, y particularmente de su rol como abuelo, algo que se le negó tras el Golpe de Estado de 1973. Narrado en primera persona y bajo la necesidad de la directora de encontrarse con la persona tras el Presidente, el documental recopila testimonios de la familia Allende Bussi y sus recuerdos sobre el eterno candidato. La directora se encuentra de inmediato con las barreras del dolor, y el escaso material íntimo que les quedaba tras los allanamientos post-Golpe que terminaron con los álbumes familiares perdidos y destruidos. El tiempo, además de llevarse otros documentos, se llevó los testimonios de personas cercanas al Presidente, por lo que recabar las palabras de los protagonistas del documental era imperioso, lo que desencadenó en una propuesta un poco violenta de la directora sobre los sujetos del documental, pero entendiendo que al ser casi tabú hablar de su abuelo, quizás era la única forma de afrontar el trabajo.

Afiche

5. Guagua Cochina – Nasty Baby-. Director: Sebastián Silva.

Luego de su paso por Sundance, llegó a nuestro país “Guagua Cochina”, o en su título original, “Nasty Baby”, la nueva película de Sebastián Silva. Ya radicado totalmente en Estados Unidos, Silva nos trae una historia propia de ese país. Freddy (interpretado por el propio director quien además redactó el guión), es un artista visual chileno radicado en Estados Unidos. Vive en un amplio piso de un barrio residencial de Nueva York, donde comparte con Mo (Tunde Adebimpe), su pareja hace un tiempo, y de origen afroamericano. La vida es tranquila salvo dos elementos. Polly (Kristen Wiig), la mejor amiga de Freddy, ha decidido quedar embarazada, y para ello, pide ayuda a Freddy, quien se ofrece a inseminarla artificalmente. Tras meses de intentos, es evidente que Freddy tiene un problema en sus espermatozoides, motivo por el cual acuden a Mo, buscando que sea él quien opere como donante. El segundo elemento enturbiador es su vecino Bishop, una persona con claros signos de locura que enturbia la vida de barrio y que afecta la tranquilidad de la vida de Freddy. Una historia con tintes de amor y mucha amistad, que vive un sorpresivo cambio a lo largo de su trama.

ChicagoBoys6. Chicago Boys. Directores: Carola Fuentes y Rafael Valdeavellano.

Si bien en un comienzo no fuimos muy admiradores de “Chicago Boys”, con el tiempo, hemos valorado su aporte, principalmente por su aporte al debate nacional. Cuando la Universidad Católica firmó su alianza con la Universidad de Chicago para perfeccionar a un grupo de estudiantes de economía, a mediados de la década de los 50´s, nadie podría haber imaginado que su ideario económico, en extremo liberal (incluso para ellos mismos), podría ser aplicado en algún país. La oportunidad la tuvieron, pero con un régimen militar que los avalaba. Carola Fuentes y Rafael Valdeavellano, en “Chicago Boys”, nos muestran quiénes eran estas personas, cuál era su objetivo, y cuando de lo que han prometido se encuentra cumplido a día de hoy. La investigación, muy periodística, tiene un rescate de imágenes increíbles. Con acceso a grabaciones de sus estudios en Chicago en los 50’s, probablemente lo que vimos anoche en las salas del Cine Hoyts, no lo hemos visto nunca. Los testimonios, de primera mano, son además la primera vez que mucho de los protagonistas hablan desde su abandono del gobierno del régimen militar (Sergio de Castro, Carlos Massad, Rolf Luders, Ricardo Ffrench-Davis, etc.) Dividido en 3 secciones más un epílogo, “Chicago Boys” explota lo que Carola Fuentes sabe hacer muy bien: narrar. Tiene un ritmo interesante, muy similar al trabajo que realiza en televisión, aprovechando además la libertad argumentativa que le significa no tener jefes como los tiene en el canal de Chile.

memoria7. La memoria del agua. Director: Matías Bize.

Teniendo o no hijos, todos sabemos (o imaginamos) que perder a uno de ellos es uno de los dolores más grandes a los que nos podríamos enfrentar. Se supone que los padres deberían partir primero, ese es el orden natural de las cosas. La forma de llevar una pena tan grande es el corazón del último filme de Matías Bize, un joven director que le ha dedicado su obra a las relaciones de pareja en distintos contextos aunque ninguno de ellos muy alegres. En sus cuatro trabajos anteriores, se había enfocado en historias que transcurrían durante cortos períodos de tiempo y casi sin mover a sus personajes de lugar, en “La memoria del agua” se abre a nuevas posibilidades llevándonos a un horizonte de tiempo más largo, narrando cómo viven el duelo Amanda y Javier e intentar responder a una gran interrogante, si el amor es suficiente para mantener a una pareja unida en un contexto como este. Es así como podemos ver a un Javier mucho más contenido y con ganas de salvar la relación y, por otro lado, a una Amanda destruida, sin ganas de vivir ni estar con él porque le recuerda a su hijo. Uno de los proyectos más internacionalizados del listaod, en especial por las figuras de Bize y Vicuña.

afiche-el-bosque-de-karadima8. El Bosque de Karadima. Director: Matías Lira.

Si tuviésemos que medir este listado por espectadores, “El Bosque de Karadima” sería la primera del listado, pues fue la película chilena más vista de este 2015 que nos dejó. Cuando a mediados del año 2011 el país se estremeció con el relato del doctor James Hamilton (interpretado por Benjamín Vicuña), quien llamaba en pantalla criminal a la máxima autoridad de la Iglesia Católica en Chile (pueden ver el video del programa Tolerancia Cero acá), días después que la Iglesia condenará, tras una extensa y negligente investigación, al padre Fernando Karadima (un idéntico Luis Gnecco), por abuso sexual de menores y quebrantar la reserva de la confesión, era sabido que no mucho tiempo pasaría hasta tener esta historia en pantalla. Matías Lira, Elisa Elias (“Aquí estoy aquí no”) y Álvaro Díaz construyen un guión basado en 2 investigaciones principalmente. Hablamos de los libros “Karadima: El Señor de los Infiernos” de María Olivia Monckeberg, y “Los Secretos del Imperio Karadima” de Juan Andrés Guzmán, Gustavo Villarrubia y Mónica González, todos de CIPER. Ambos best seller narraban la historia de abusos que vivieron José Andrés Murillo, James Hamilton, Juan Carlos Cruz y Fernando Batlle, integrantes de la Acción Católica, por parte del sacerdote Fernando Karadima en la Iglesia del Bosque. Precisamente a la parroquia debemos el nombre del largometraje. “El Bosque de Karadima” hace alusión directa al centro de operaciones de este degenerado personaje, pero a la vez, busca hacer un llamado a derribar espejismos. Como bien advierte el personaje principal, todo bosque tiene una cuota seductora y tranquilizadora, pero por lo general al mismo tiempo esconden un gran secreto. Un secreto que perduró casi 30 años en la ciudad de Santiago, y que fue difícil de sacar a la luz, derribando a una de las figuras más potentes de la Iglesia).

Tila9. El Tila: Fragmentos de un psicópata. Director: Alejandro Torres. 

Presentado en SANFIC y basado en la historia de Roberto José Martínez Vásquez; más conocido como el  “Tila”  o “psicópata de la Dehesa”, uno de los delincuentes más emblemáticos de la historia del crimen en nuestro país, no solo por la maldad en sus actos sino que también por lo mediático que fue su juicio en el año 2002, las cartas del asesino a personajes públicos y principalmente por su suicidio en la  prisión Colina II. El film de Alejandro Torres se basa en estos hechos pero agrega ficción por lo que la cinta sólo se inspira en su vida, sin que se trate de un documental. Nicolás Zárate fue premiado por su actuación en SANFIC, logrando plasmar un relato incongruente de un psicópata que a sus 26 años se  especializó en manipular para  desconcertar a su alrededor y victimizarse ante la prensa, culpar al sistema de sus faltas y reírse del sistema judicial. Un excelente largometraje basado en uno de los casos más emblemáticos de nuestro país.

 el-ultimo-dia10. El Final del Día. Director: Peter McPhee.

Es 21 de diciembre de 2012 a las 07.00 horas. En Quillagua, un oasis en el desierto Chileno a orillas del río Loa, podría ser cualquier día. Si bien todos los canales nacionales e incluso las radios locales especulan con una posible llegada del fin del mundo de acuerdo al calendario maya, lo que tendría lugar a las 21.00 horas, lo cierto es que ese día llegó hace mucho tiempo para los 100 habitantes de Quillagua. Lo que hace años era un valle agrícola, con árboles centenarios, hoy se ha vuelto un verdadero desierto donde si bien corre agua, ella no otorga vida. La inescrupulosa actividad minera del Proyecto Quetena, instalada a sólo metros del pueblo, ha vaciado sus relaves en el río, destruyendo aquello que hacía único al valle y contaminando las napas. “El Final del Día” es una verdadera metáfora, sobre el significado de lo que el fin del mundo puede representar para distintos lugares. Si bien somos un mismo país, nuestra integración cultural y la distancia entre los extremos hace que tengamos tantas realidades como días del año. Para Quillagua, el fin del mundo es la lenta muerte que están viviendo hace tiempo. Día a día. Y nosotros con nuestra vida.

enlagamadelosgrises11. En la gama de los grises. Director: Claudio Marcone. 

No existen matices al experimentar en la sexualidad. O es negro, o es blanco. O te sientes atraído por una persona del mismo sexo, o simplemente no. También presentada en SANFIC pero con un largo recorrido internacional, “En la gama de los grises” nos trae a Bruno (Francisco Celhay) , un joven arquitecto que empieza un proceso de separación luego que comenzara a tambalear su matrimonio. Su estado se mezcla además con una fuerte crisis inspiracional, pero al menos este problema parece tener solución. Un gran empresario (Marcial Tagle) le realiza la propuesta que todo amante del arte desearía: construir un símbolo en Santiago, algo que perdure por el tiempo, y que muestra a la vez lo mejor de nuestra cultura. Chipe libre para volverse eterno. Para hacerlo, lo invita a juntarse con Fer (Emilio Edwards), un historiador que se dedica a hacer vueltas turísticas por Santiago. La idea es mostrarle los rincones de la ciudad que nadie conoce para así encontrar inspiración. Una tensa relación comenzará entre ambos. ¿El desenlace? Conviene verla para descubirlo.

surire112. Surire. Directores: Bettina Perut + Iván Osnovikoff.

No deja de ser curioso que la primera palabra que escuchemos en “Surire”, luego de varios minutos de un acompañamiento auditivo comprendido exclusivamente por sonido ambiental, sea “atento…”. “Surire” es un largometraje para ser visto con atención y detenimiento, revelando su belleza en la utilización de planos panorámicos, contrastando la pálida eternidad del Altiplano con la pequeña fugacidad humana, la repetición constante en la cotidianeidad. Los protagonistas de “Surire” son, en su mayoría, adultos mayores -últimos vástagos de la cultura aymara en el Norte de Chile- y la cinta nos presenta pequeños retazos de su cotidianeidad. El conflicto en “Surire”, si es que lo hay, está configurado por la lucha del ser humano contra todo aquéllo que lo rodea y se encuentra fuera de su control inmediato: lo inhóspito del desierto, el inexorable paso del tiempo. Dirigida por Bettina Perut e Iván Osnovikoff, “Surire” es un relato visual que puede ser visto tanto como una mirada íntima pero sin prejuicios al ocaso de una cultura, como también un relato de la persistencia de la humanidad para sobrevivir incluso en los parajes más recónditos de un planeta que se mueve cada vez con mayor rapidez.

 pc3b3ster-santiago-violenta13. Santiago Violenta. Director: Ernesto Díaz Espinoza.

Broco (Mauricio Diocares), un esforzado estudiante de cine, Mauro (Matías Oviedo), un prescindible empleado de su suegro, y Noel (Nicolás Saavedra), un endeudado muchacho, encuentran consuelo de sus vidas reales en medio de los guiones del primero, en los que estos últimos estelarizan el proyecto de la vida de Broco: “Santiago Violenta”, un filme gangsteril que a todas luces rinde homenajes al género. La película de Díaz, desde el primer minuto, se siente “meta” en dicho sentido, en cuanto a los temas que trata (los problemas, pero el corazón para ser cineasta de un Broco rodeado de Mauros y Noeles) como a los tributos implícitos y explícitos que contiene en sus poco menos de 80 minutos. n medio de las balaceras, las investigaciones cruzadas para dar con el dinero, y el peligro en el que se inundan los personajes, el equipo realizador nos regala un plano secuencia brillante de más de 10 minutos, como nunca antes vimos en el cine nacional. Este verdadero lujo cinematográfico es una tarjeta de presentación para quienes no conocen el trabajo del director, un realizador talentoso que busca entretener con buenas armas, y no sólo llenando de famosos y publicidad sus películas. “Santiago Violenta” es la carta de comedia en el listado.

elnombre14. El Nombre. Director: Cristóbal Valderrama.

En este lugar de nuestro listado, premiamos el método. Un verdadero formato único. Eso es “El Nombre”, dirigida por Cristóbal Valderrama. Un relato que se nos muestra a través de miles de fotografías, formando un largometraje único del cual existe pequeños referentes en el mundo. Santiago (Nicolás Saavedra) sale antes de tiempo de la cárcel. Su primo (Erto Pantoja), se muestra extraño con él. Intentando rehabilitarse y reintegrarse en la sociedad, los trabajos que Santiago encuentra no responden a sus expectativas. Por eso, su primo decide “invitarlo” a cometer un nuevo robo, sólo para traicionarlo con el objeto que vuelva a entrar a la cárcel. ¿El motivo? El personaje de Pantoja, en ausencia de Santiago, se ha quedado con su mujer. Santiago lo enfrenta y el peor desenlace posible acontece. En medio de la riña, Santiago apuñala a su primo, en lo que será conocido en los medios como el “crimen del mecánico”. Desesperado, Santiago comienza a huir, con destino desconocido. Un guión que si bien pierde fuerza por momentos, ello es justificado dado el mensaje de transmitir vía imágenes de Valderrama. Con todo, nada diluye el increíble y hermoso trabajo de post-producción. Bien por el experimento.

HABEAS_afiche15. Habeas Corpus. Directores: Claudia Barril y Sebastián Moreno. 

No es coincidencia que “Habeas Corpus” haya sido presentado, antes de su estreno “comercial”, en 2 lugares icónicos de nuestra ciudad. La Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Quinta Normal, fueron los primeros escenarios donde se proyecto el largometrajes de Claudia Barril y Sebastián Moreno, que relata la labor de la Vicaría de la Solidaridad durante el régimen de Augusto Pinochet en Chile. Su nombre se debe a la acción judicial que los abogados de la Vicaría presentaban ante los Tribunales de Justicia cuando chilenos y chilenas eran detenidos ilegítimamente por las fuerzas militares. Soldados de planta, en un comienzo, DINA, CNI y Comando Conjunto después, arrancaron de sus hogares y lugares de trabajo a cientos de chilenos, sin someterlos a procedimiento alguno y con paradero desconocidos. De forma testimonial, en un comienzo, la organización montada por la Iglesia presentaba amparos ante la justicia con el objeto de obtener la liberación de hermanos, padres e hijos. Con el tiempo se dieron cuenta que la justicia llegaría tarde y nunca, por lo que los “habeas corpus” se transformarían lentamente en registro de injusticias y tortura, pero herramienta con escasa utilidad práctica. Un llamado de auxilio sin respuesta.

Anuncios

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s