Arrow S04E14: “Code of Silence”

Arrow -- "Code of Silence" -- Image AR414b_0135b.jpg -- Pictured (L-R):  Stephen Amell as Oliver Queen and Janet Kidder as RuvÈ Adams -- Photo: Katie Yu/ The CW -- © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

Photo: Katie Yu/ The CW — © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

“Code of Silence” es un capítulo estructuralmente extraño. Por un lado, es un episodio donde ocurren muchas cosas: un debate electoral (afortunadamente fuera de cámara), problemas de pareja entre el capitán Lance y Donna, la salida de varios secretos a la luz, la fiesta de compromiso de Oliver y Felicity, el notición por parte de Curtis de que su jefa podría volver a caminar, y las variadas luchas contra los villanos de turno -The Demolition Team-.

Por otro lado, muchos de esos desarrollos en la trama ocurrieron de forma muy rápida (más que nada enunciados que otra cosa), lo que ayudado por el hecho de que gran parte del episodio tuvo lugar alrededor de un par de locaciones, casi da una sensación de “bottle episode”, guardando las proporciones claramente.

Ante la “anomalía estructural”, el episodio lo compensa no sólo con la ya mencionada ráfaga de revelaciones que casi no nos da respiro, pero además con muy buenas escenas de acción. Ésto último es algo que habitualmente damos por hecho en “Arrow”, pero esta semana de verdad que estuvieron sobresalientes, cortesía de la dirección de James Bamford, el supervisor de acción y coreógrafo de la serie, realizando su segunda labor como director (su debut recordarán fue en “Brotherhood”, el mejor capítulo de la temporada y uno de los mejores de la serie).

Arrow-414-1-600x400

Como dijimos, gran parte del episodio gira en torno a ciertas locaciones específicas, sobresaliendo el teatro donde se llevará a cabo un debate televisado entre Oliver y Ruvé Darhk Adams, esposa de Damien y quien ha sabido mantener no sólo su vida privada escondida de las insospechadas masas votantes, pero además para mantenerse escondida del Team Arrow, como lo demuestra el desenlace de la grandiosa secuencia de persecución con la que parte el capítulo.

El edificio importa porque es el blanco principal del nuevo grupo de villanos traídos por Damien Darhk para acabar con la amenaza política que representa Oliver, debido a que sabe que éste saldrá airoso del debate. Este nuevo grupo, conocido como The Demolition Team, es un equipo especializado, bue… en demoliciones, con especialistas que formaron parte de diversos grupos militares. La misión de dicho grupo a las órdenes de H.I.V.E. no es sólo asesinar a Oliver mediante la demolición del teatro y haciendo que todo parezca un accidente; pero además deben hacer lo mismo con Quentin Lance, luego de que el capitán de la policía dejara de serle útil a Darhk (principalmente porque ya tomó conocimiento de que es él quien está ayudando a Green Arrow y cía.).

De esta manera, el Team Arrow deberá correr contra el tiempo para detener a los villanos y salvar nuevamente el día, tarea que si bien se complica durante un par de pasajes, nunca corrió riesgo de ser cumplida. Estamos en un punto donde uno sabe de ante mano exactamente qué villanos realmente son los que causarán problemas, y en este caso, tratándose de subordinados de Darhk, era obvio que la amenaza no duraría mucho y sería impedida antes de causar mayores estragos.

Ahora bien, lo anterior no significa que nuestros héroes no estuvieran exentos de problemas: por un lado, está el siempre bancado Quentin Lance, quien sufre una crisis al intentar terminar su relación con la madre de Felicity como mecanismo de seguridad para protegerla de cualquier ataque por parte de Darhk; sin embargo, y siguiendo una lección que la serie ha hecho evidente a lo largo de tres temporadas y media, es que usualmente el ocultar secretos, pese a hacerlo bajo una justificación de “protección” de un ser querido, normalmente no resulta bien. Oliver mismo puede dar un curso sobre por qué no hacerlo -y al mismo tiempo, otro curso sobre como seguir haciéndolo pese al mal historial de resultados-.

Afortunadamente para el bueno de Quentin, su propio sentido común, así como la ley del hielo de Donna y los -cuestionables- consejos de Felicity lo llevaron a recapacitar y a confesar al personaje de Charlotte Ross lo que pasaba: su involucramiento con Darhk y las amenazas sobre su vida que lo llevaron a ocultar información y a tratar de proteger a Donna. Finalmente, y por suerte para todos, la trama terminó no sólo con una reconciliación entre la pareja, pero además con un Lance admitiendo su error y aprendiendo de la experiencia. ¿Por qué importa entonces esto? Porque la otra trama que gira en torno al secretismo decidió tomar el camino opuesto, y la justificación para aquello fue muy discreta, lo que configura el otro gran problema mencionado previamente.

arrow-414-synopsis-850x560

Éste secreto se relaciona con la escena final del episodio anterior: la confesión por parte de Merlyn a Darhk de que Oliver tiene un hijo.

Hasta ahora la presencia misma de William y su madre Samantha ha sido algo que hemos criticado en varias oportunidades, mal que mal, no se trata de personajes en sí, sino que de simples elementos para una trama que no es más que una bomba de tiempo -misma que, dicho sea de paso, no es muy atrayente ni cuenta con una justificación muy plausible, especialmente el secretismo extremo de Samantha-. Por lo mismo, y considerando el súbito resurgimiento de ambos “personajes”, siempre supimos que era cosa de tiempo antes de que las cosas le explotaran en la cara a Oliver (o más bien, a que lo hicieran de nuevo, considerando que ya lo habían hecho en la línea de tiempo borrada por Barry en el último crossover).

El inconveniente de todas formas no está en la existencia de la trama per se, sino en los intentos por justificarla, no sólo por el historial de metidas de pata de Oliver cada vez que intenta guardar secretos para supuesto beneficio y protección de sus seres queridos; sino además porque el episodio se las ingenia para tratar de solventar la posición de Oliver utilizando a 2 personajes que en muchas oportunidades se habían visto envueltos -y dañados- por el secretismo de Ollie: Thea y Felicity.

Por lo mismo, y tras las intervenciones de ambas -la primera directamente dando su beneplácito a Oliver para seguir con el secreto; y la segunda, utilizando argumentos similares para convencer a su madre de perdonar a Lance-, la serie no hace más que vendernos a nosotros como audiencia una justificación para tratar de entender a Oliver. El problema claro está, no se radica sólo en el hecho que el historial de la misma serie nos ha demostrado que aquello nunca resulta, pero además está la situación constituída por secuestró de William materializado por Darhk, por lo que toda la trama pasará a primera plana la próxima semana. Y por mucho que nos parezca un deleite macabro la escena final con Darhk presentándole a William a su propia hija, lo cierto es que todo saldrá a la luz en el próximo capítulo -si los adelantos son de fiar-, por lo que no sólo la justificación a Oliver es innecesaria y mal encaminada, sino que además llega tarde.

Dejando de lado esos problemas “Code of Silence” fue, en general, un buen episodio que sigue la línea de lo que ha sido, hasta ahora, una muy buena temporada y un gran retorno a la forma. Esperemos que, ahora que la trama más divisiva verá la luz, la serie no pierda el hilo de éstos 14 episodios (al menos tendremos la grandiosa presencia de Vixen la próxima semana, lo que nos alegrará la jornada).

Notas al cierre:

  • Por supuesto que no hay otro adjetivo para describir a Curtis que “terrific”.
  • Los flashbacks se reivindicaron otro poco esta semana, todo gracias al giro más siniestro que han ido consiguiendo de a poco. Mal que mal, la trama del pasado tiene que concluir con el Oliver asesino y profundamente dañado emocionalmente que vimos en la primera temporada.
  • Ruvé Adams tiene un vaho a republicana que no se lo saca nadie.
  • Samantha… ¿viva o muerta? Hagan sus apuestas.
  • “Code of Silence”, el título del capítulo, viene a continuar la larga tradición de episodios de la serie nombrados en honor a canciones de Bruce Springsteen. Los anteriores fueron “Darkness on the Edge of Town”, “Streets of Sorrow” y “This is your Sword”, todos los que tenían la particularidad de ser los penúltimos en el orden de sus respectivas temporadas.
  • “The Demolition Team” es un equipo de villanos de DC que debutaron como enemigos de Linterna Verde, antes de expandir su alcance a todo el universo de la editorial, sin alcanzar nunca mayor notoriedad ni relevancia, salvo por ser conocidos por lo gracioso que resultaban sus atuendos y temática centrada en la construcción y demolición.
  • No recuerdo que alguna vez viéramos a Felicity usando ropa de S.T.A.R. Labs.
  • Para continuar las comparaciones entre Barbara Gordon y Felicity, el implante espinal que desarrolló Curtis y que le podría permitir a la blonda hacker volver a caminar es básicamente la misma tecnología que le permitió a Barbara recuperarse de la lesión causada por el Joker en “The Killing Joke”, luego del reboot de DC el 2011.
  • La próxima semana hay Oliver por partida doble, gracias a la aparición de Stephen Amell en Legends of Tomorrow.

Para terminar, el adelanto del próximo capítulo, con el debut live action de Vixen:

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s