American Crime Story: “The People v. O.J. Simpson” – Season Review (Episodios 4-6)

Comienzan las audiencias preparatorias, y no sólo O.J. debe enfrentar la presión mediática, sino que su equipo jurídico y el de la fiscalía.

Captura de pantalla 2016-04-09 a las 9.42.18 p.m.

100% Not Guilty“, el cuarto episodio de la serie, se encarga de cerrar algo que venía construyéndose desde el episodio anterior: los conflictos dentro del “Dream Team”, específicamente entre dos alfas como Johnnie Cochran y Robert Shapiro. Acá es donde la elegancia de Cochran para empujar su agenda en el caso, la cual es intentar ganarlo sin acuerdo alguno, se entromete con la naturaleza más preventiva de Shapiro, un hombre alejado de los alegatos y más especializado en evitar juicios que vencer en ellos. Cochran no pierde tiempo y se encarga de ser más que su abogado, un amigo para O.J., dándole esperanzas de libertad y con ello lo impulsa a remover a Shapiro como su abogado líder, y que el litigante afroamericano asuma el liderato del equipo jurídico.

El magnetismo de Cochran, que lo eleva a ser el verdadero protagonista de la serie, es retratado de forma brillante por Chris Darden en una palabra: “legítimo”. Si habla como pastor, es porque frecuenta la iglesia, y si cree que va a ganar es porque es un hombre competitivo que no intenta reivindicar a los de su raza con su éxito, sino que poner en jaque a quienes los han oprimido por tanto tiempo. Shapiro por otro lado no sólo es torpe para moverse en los tribunales, algo que Cochran maneja a la perfección cuando de un momento a otro anula la conferencia de prensa del personaje de John Travolta, sino que además es socialmente idiota, quedando esto en evidencia cuando le pide a Johnnie que se encargue de los alegatos frente al jurado (mayoritariamente conformado por mujeres afroamericanas) porque “él sabe como piensa ‘esa gente'”.

Captura de pantalla 2016-04-09 a las 10.15.35 p.m.

Durante el episodio se llevan a cabo las selecciones de jurados, las cuales son favorables para el equipo de Simpson al encajar mayoría de ciudadanos afroamericanos, quienes tienen simpatía por O.J. en medio del debate racial en torno al caso. Pero también explota la controversia que trae Faye Resnick, la mejor amiga de la fallecida Nicole Simpson, quien destapa a través de su libro la vida privada del matrimonio Simpson, la obsesión que ambos sentían por el otro, y los excesos y maltratos que sufría Nicole.

La gran escena final mueve otra pieza del tablero, con Chris Darden asumiendo como tercer abogado en la mesa de la fiscalía, para ser el contrapeso racial de Johnnie, pero sabríamos en los episodios posteriores que el liderazgo de Johnnie no está cimentado en el color de su piel, sino en la forma en que puede leer a la gente abusada por su condición racial, y especialmente a los abusadores.

En “The Race Card“, el quinto episodio de la temporada, la serie explora con Johnnie Cochran lo que significa ser objeto de abuso racial, a través de un tremendo cold opening en que el abogado lleva a sus hijas a almorzar, y es detenido (por sospecha) por un policía. La brutalidad de la escena es estremecedora, con Cochran esposado a plena luz del día, con muchos testigos incólumes, y sus dos hijas temiendo por su padre. Tras la sorpresa de que el abogado trabajaba en la fiscalía, y sin remordimiento aparente, el policía le entrega su licencia de conducir. Tremendo inicio de episodio, y que tendría consecuencias importantes durante el resto de la emisión, particularmente en el momento en que les dice a sus hijas que nunca usen la palabra “nigger”.

Captura de pantalla 2016-04-12 a las 5.44.22 p.m.

El tema racial empapa absolutamente todo el episodio, desde el momento en que Cochran llama a Chris Darden “una herramienta” de la fiscalía por “ser negro”. Tras intentar remediarlo y mantener una buena relación, finalmente Cochran no sólo le dice que sus recursos están al servicio de la victoria, sino que tras discutir en torno a Mark Fuhrman, el detective a cargo de la investigación del caso de O.J., termina su alegato con un silente “Nigga please” a Darden. El episodio se encargó de mostrar las debilidades de un hombre que no estaba preparado para el rol que le tocó enfrentar en el caso, y otro que terminó de consolidarse como un animal con el foco público a su favor. Aquí no hay ni buenos ni malos.

Cochran no sólo se encargaría de defender en el tribunal a O.J, sino que también buscó la simpatía del jurado en la visita que hicieron a su casa, adornándola con motivos africanos para inventar sensibilidad del otrora jugador de fútbol con respecto a su comunidad, lo que da pie a un interesante debate entre Simpson y Cochran en torno a cómo él “le dio la espalda” a “los suyos”, ponderando de que la fama y el dinero (además de su raza) le trajeron problemas de los cuales intentó escapar yéndose de sus antiguos barrios y cambiándolos por el más alto de California. Quizás Cochran en silencio le encontraba la razón.

Captura de pantalla 2016-04-12 a las 6.02.23 p.m.

El otro gran tema del episodio es la tozudez de Marcia Clark para presentar a Mark Fuhrman como testigo, lo que Darden le recomienda reiteradamente que no haga al ser un confeso racista, pero ella cree que su testimonio fortalecerá la posición de la fiscalía amparada en que el hombre alega que habría cambiado con el tiempo, mientras que Darden sabe que la defensa lo usará como factor contaminante a la hora de presentar pruebas en contra de un afroamericano. Incluso Cochran le recomienda no hacerlo, a lo que Marcia contesta sacando ese peso a Darden y siendo ella la que lo interrogará en la audiencia. La escena final nos mostraría el hobby de Fuhrman: coleccionar memorabilia nazi.

El mejor episodio de la tanda es “Marcia, Marcia, Marcia“, un crudísimo retrato de otro de los elementos fuertes de la serie: la discriminación que sufrió Marcia Clark no sólo por ser mujer, sino por ser madre soltera. Los años nos han mostrado que absolutamente todo factor de la vida privada de las personas está “al servicio del espectáculo” en la “reality era” de la TV, pero es particularmente chocante ver cómo destruyeron a Marcia por su apariencia, por su aparente “debilidad” al estar a cargo de sus hijos y de este importante caso, y los cuestionamientos a su vida privada tras la filtración de fotografías de ella desnuda en medio de unas vacaciones.

Captura de pantalla 2016-04-09 a las 4.08.31 a.m.

Por si fuera poco, Marcia se encontraba en medio del juicio por el cuidado personal de sus hijos, lo que la hacía llegar tarde a las audiencias del caso de O.J., y particularmente afectada por el debate con el padre de los niños. Es un episodio particularmente centrado en ella, y Sarah Paulson se pone en la carrera a mejor actriz para la próxima temporada de premios al darle una emocionalidad impresionante al personaje, sin dejar caer esa barrera que debe mantener por la trascendencia de su trabajo, sino porque en el fondo al personaje no le interesa sentirse débil, ni siquiera por lo que las encuestas digan sobre ella.

El único que la ayudará en medio de esta debacle personal es Chris Darden, quien intenta subirle el ánimo de varias formas, pero en general el episodio está empapado de un aura de fracaso que se evidencia en la escena en que ella “cambia de look”: no importa su esfuerzo, el ojo ajeno ya la prejuzgó. Incluso el vendedor del supermercado sabe que su semana ha sido terrible.

“The People vs O.J.” ha sabido usar el caso en contra del ex-deportista para contar la historia de una época que no está tan lejos de la nuestra. Podrá verse todo con un lente más exagerado, pero los problemas raciales y la discriminación en todos los ámbitos está lejos de acabarse. El show ha sabido tratar dichos temas a través de personajes interesantes y ha contado una historia más humana de la que podríamos haber pensado no sólo cuando se anunció el show y la premisa, sino también de sus responsables. “Marcia, Marcia, Marcia” está en la lista corta de los mejores episodios de TV del año, y tanto Courtney B. Vance como Sarah Paulson han sido los MVP de la serie.

Observaciones al cierre:

  • Esta tanda de episodios carece de mini-Kardashians. Un respiro.
  • Abrir un episodio con “Everybody dance now” y cerrarlo con “Black Superman” es un lujo que pocas series pueden darse y que “100% Not Guilty” merece.
  • Tras Boston Legal, es bueno volver a ver a Christian Clemenson en un show legal. O al menos el poco tiempo que duró.
  • Jordana Brewster, conocida por la saga de Rápido y Furioso, aparece en ACS como la hermana de Nicole Brown.
  • Cada vez que suena Kiss from a rose en televisión o el cine, es un triunfo para Seal.
  • ¿Chris Darden y Marcia Clark serán algo? No he querido revisar, pero estoy a bordo de ese shippeo.
  • El juez Ito, claramente obsesionado con las celebridades y que no puede estar más feliz tras su sorteo como magistrado de la causa, es moldeable, poco profesional, pero sorpresivamente empático. El momento en que le da un respiro a Marcia tras el hostigamiento mediático fue un bonito gesto.
  • El testimonio de Fuhrman de que nunca se ha referido a los afroamericanos como “niggers” debe ser el gran aporte de F. Lee Bailey. Además de haber desbancado a Shapiro.
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