Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. S03E16: “Paradise Lost”

Los Pecados del Pasado

Luego de un capítulo narrativamente ambicioso, Agents of S.H.I.E.L.D. regresa esta semana con uno dedicado (en su mayoría) a uno de los villanos de la temporada: Gideon Malick.

Paradise Lost” toma su nombre de la conocidísima obra de John Milton y aunque si bien no tiene demasiadas similitudes temáticas con ella, su presencia física (en forma de libro) es un elemento crucial de la trama. Dicho libro es la conexión del pasado con el presente, la encarnación de los pecados del padre transmitidos a sus hijos, el peso de un pasado que se rehúsa a desaparecer y amenaza con destruir a quienes cargan con él.

La espina dorsal del capítulo es, como ya mencionamos, Gideon Malick y -en particular- una serie de flashbacks a su juventud, inmediatamente después de la muerte de su padre. El joven Gideon (interpretado por Cameron Palatas) y su hermano Nathaniel (Joel Dabney Courtney) lidian con la muerte del patriarca y su legado, mientras son contactados por el longevo Werner Reinhardt/Daniel Whitehall (en un agradable cameo de Reed Diamond) desde la prisión en la que se encuentra detenido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Es Whitehall quien impulsa el motivo de la discordia que se mantendrá a lo largo del capítulo: el padre de los Malick, aún en su fervor religioso hacia Hive y la Misión de HYDRA, había constantemente hecho trampa durante las ceremonias para elegir al viajero hacia Maveth, solo para salvar su pellejo. Obviamente los jóvenes se muestran incrédulos ante tamaña revelación/mancillamiento del nombre de su padre, pero la sugerencia de Whitehall de buscar el libro de “Paradise Lost” en la Biblioteca queda rondando en la mente de Nathaniel.
Las palabras de Whitehall son ciertas, claro está, y el engaño del patriarca Malick queda al descubierto cuando Nathaniel descubre una piedra blanca manipulada entre las páginas del libro. Es sencillo hablar del “honor” de cumplir con la Misión de HYDRA, de ser elegido para intentar traer de vuelta a Hive desde Maveth, de cumplir con las tradiciones ancestrales cuando no eres tú el que debe sacrificarse – y esa cobardía disfrazada de reverencia fue transmitida de padre a hijo, de forma tan subrepticia como ella misma. Gideon Malick habla de hacer las cosas “de la manera correcta”, de “ser mejores hombres que su padre” – y sin embargo, termina continuando su verdadero legado, una suerte de castillo de naipes con apariencia de piedra.

Agents of shield paradise lost B

HiveWard (o “SquidWard” como le pusieron algunos fans en internet, de una manera tanto jocosa como precisa) es, junto al libro en sí, la manifestación de la temática del capítulo, siendo una entidad malévola ancestral que ha llegado hasta nuestros días, conservando los recuerdos de cada uno de sus huéspedes a lo largo de su existencia y, además, actualmente ocupando el cuerpo del otrora Agente Ward. Los dos últimos puntos son de una gran importancia narrativa: el primero, por ser una parte significativa del conflicto interno/creciente crisis de confianza de Malick; el segundo, por “extender” la temática del capítulo hacia la vereda de Phil Coulson.

Antes de hablar sobre el Son of Coul, sin embargo, debemos continuar con la historia de Malick. Luego de haber visto (gracias al Inhuman del capítulo anterior) su propia muerte a manos de Hive y sentir que su liderazgo está siendo usurpado por éste, Malick comienza a dudar de sí mismo y de su misión. Quizás no haya sido tan buena idea traer de vuelta de su exilio interplanetario a un Inhuman increíblemente poderoso, ¿no, Gideon? Afortunadamente para el personaje de Powers Boothe, su hija Stephanie (Bethany Joy Lenz) mantiene firme su fe en él y en los ideales de HYDRA, sirviendo como el único soporte real que tiene en sus momentos de mayor flaqueza.

Resulta interesante ver una dinámica enteramente familiar e íntima entre dos personajes de un bando irremediablemente malévolo (y no nos engañemos, HYDRA es esencialmente una asociación que no deja mayor espacio para segundas interpretaciones ni para algún tipo de redención), humanizando un poco a personajes que perfectamente podrían haber aparecido en la serie sin ninguna característica positiva. La relación entre Gideon y su hija es -ignorando la ideología perversa a la que adscriben- sorprendentemente tierna y natural, un padre cada vez más dubitativo y deprimido, y una hija fiel que solo desea ver a su padre recuperar la confianza que lo caracteriza. No será algo muy profundo ni perfectamente logrado (en particular porque ésta ha sido la primera aparición significativa de Stephanie, más allá del “stinger” pre-créditos de hace un par de capítulos) pero sí es un detalle que le otorga un par de cualidades a “Paradise Lost” que terminan elevándolo por sobre lo esperado.

La tensión palpable durante todo el capítulo entre Hive y Malick (especialmente en la escena en el jardín) llega a su punto máximo cuando se nos es revelado que Gideon utilizó la misma trampa de su padre para salvarse de ser enviado a Maveth y que el elegido resulta su hermano. No solo cimienta la cobardía de Gideon, traspasada de padre a hijo de forma tanto  simbólica como literal, sino que destruye la imagen que Stephanie tenía sobre su padre (doloroso, luego de una constante apelación a su supuesta fortaleza de espíritu) y visibiliza una vez más el tema del “pasado en el presente” con la confirmación de que Hive conserva todos los recuerdos de Nathaniel y es eso lo que más temía Gideon: que el retorno de Hive significara el derrumbe por completo de su fachada honrada.

Así fue, e incluso más, con Hive enseñándole de una manera muy dolorosa “qué significa verdaderamente el sacrificio”. RIP Stephanie, no alcanzamos a conocerte bien.

Agents of shield paradise lost D

Desde el otro bando, Coulson también lidia (como ya mencionamos previamente) con los pecados del pasado traídos hacia el presente, particularmente en la forma de Grant Ward. El hecho de haberle quitado la vida directamente -aplastándole el pecho con su mano biónica- hace que Coulson dude si hizo lo correcto o simplemente cruzó una línea que no debería haber cruzado nunca, transformando justicia en simple venganza. Ni siquiera las palabras de Fitz que apuntan a que era la única opción posible terminan por acallar sus dudas, y cuando observa que es el cuerpo de Ward el que ha vuelto a la Tierra no siente sino que es una manifestación de su propia culpa atormentándolo de forma bastante real.

Más allá de su propio conflicto interno, Coulson divide a su equipo en dos para atacar frentes distintos: Daisy y Lincoln van a tratar de conseguir potencial información valiosa sobre Hive que posee un desquiciado Inhuman en potencia, mientras Coulson y el resto del equipo siguen el rastro de Giyera en una planta agroquímica. En primer lugar, las aventuras de Daisy y Lincoln en Dakota del Sur tienen también cierta (poca) conexión temática con la columna del capítulo, más que nada en que el desquiciado australiano (interpretado por Axle Whitehead) que posee la información también conoce detallles oscuros del pasado de Lincoln que éste preferiría mantener en secreto – en ese sentido, también calza dentro del “pasado volviendo al presente” aunque de una manera más forzada y menos relevante. Al mismo tiempo, dicha trama sirve para tener una escena de infodump sobre quién o qué es Hive y que nuestros héroes se enteren por fin a qué se están enfrentando (básicamente: un Inhuman creado específicamente para liderar un ejército de Inhumans). Más utilidad en dicha trama aparte de eso, no mucho… excepto, quizás, mantener a Daisy y Lincoln convenientemente separados del resto de los Agentes para cuando ocurra el “momento climático” del capítulo.

Por su parte, el asalto a la planta agroquímica también nos conduce a cierto avance sobre lo que es Hive y qué planea, con la posibilidad de poder descubrir alguna debilidad (los experimentos calcinados en la planta se referían a especies invasivas tanto de pájaros como insectos – algo potencialmente peligroso para un parásito) y, de forma más concreta, un enfrentamiento con Giyera y su posterior captura – algo que deja el tablero listo para la última parte del capítulo.
La pelea May vs Giyera es, lamentablemente, una decepción – no solo considerando el nivel de otras producciones de Marvel (cofcofDaredevilcofcof) sino incluso peleas anteriores dentro de la misma serie (la pelea May vs Kara, Daisy vs varios soldados HYDRA, entre otras). Una edición hiperkinética y una seguidilla de tomas breves hacen que la acción se torne confusa y la coreografía se pierda, más si sabemos que tanto Ming-Na Wen como (especialmente) Mark Dacascos son bastante hábiles en artes marciales. Se siente como una triste oportunidad perdida, lametablemente.

Sea como sea, Giyera es derrotado por May y llevado a bordo del Zephyr One… pero ni siquiera el módulo de detención de Inhumans contaba con el ingenio de Giyera, logrando escapar con relativa facilidad para luego hacerse con el control de la aeronave y llevar a todos sus integrantes directamente a una base de HYDRA.
Afortunadamente para ellos, Daisy y Lincoln no se encontraban allí así que por fin (por fin) veremos en pantalla a los Secret Warriors que tanto han promocionado esta temporada. Aunque sea un solo capítulo… ¿vale la pena?

Con todo, “Paradise Lost” es un sólido capítulo de la serie, un poco más abajo en calidad que el anterior aunque continuando con la senda de solidez del último tramo, agarrando una suerte de consistencia que no estaba presente en otros momentos de la temporada. Es de esperar que de aquí en adelante las cosas no aflojen, aún cuando se sienta que (especialmente en comparación con la segunda) a esta temporada le falta un foco un poco más fuerte.

Observaciones varias:

  • Hive por fin revela su verdadera forma… excepto que no para la cámara, así que nos tendremos que contentar (por ahora) con una toma desde la espalda de su cabeza con tentáculos. Squidward, indeed.
  • So Hydra’s in the oil business, now? It’s like they’re not even trying to avoid the bad-guy cliches.” Un comentario muy preciso de nuestro querido Son of Coul.
  • ¿El oscuro pasado de Lincoln? Problemas con el alcohol y un accidente provocado por conducir ebrio que casi mata a su novia de entonces. Como Jiaying le salvó la vida a ambos, es sencillo comprender el por qué de su lealtad hacia Afterlife durante la temporada anterior.
  • Con los múltiples retcons que ha sufrido HYDRA desde su aparición en la pantalla grande (en Captain America: The First Avenger) es difícil que no hayan inconsistencias en ciertos elementos. En este capítulo, en específico, se refieren a Reinhardt como Whitehall antes de que incluso adquiera dicha identidad (a finales de los 80s, cuando sale por fin liberado) luego de rejuvenecerse gracias a los poderes de Jiaying. Asimismo, Reinhardt (en teoría) no tenía idea de la existencia continuada de HYDRA desde su prisión, aunque de igual manera se puede “racionalizar” con que se enteró fuera de cámara.
  • Más allá del golpe emocional para Malick que significó la muerte de su hija, es lamentable que la serie haya introducido un personaje femenino con el único propósito de deshacerse de ella en un solo capítulo y motivar dicho golpe emocional. Se siente vacío y se siente artificioso. Lástima. Podrían haberle sacado mejor provecho.
  • Dato curioso (por si no lo sabía): el actor que hace de Lincoln, Luke Mitchell, es australiano. Hubiese sido interesante escuchar su acento natural en conversación con el otro sujeto desquiciado.
  • Mack, una vez más, cumpliendo su función habitual: aparecer imponente y ser despachado en primera. En verdad es el Worf de esta serie.

Agents of shield paradise lost C

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s