Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. S03E21/E22: “Absolution”/”Ascension” (Season Finale)

agents of shield absolution ascension A

Planes, destinos y redenciones

La irregular tercera temporada de Agents of S.H.I.E.L.D. llega a su fin, y lo hace -honestamente- de gran manera. No vamos a andar con rodeos: los dos capítulos finales cumplen, porque hacen de gran manera aquéllo que la serie domina mejor. Hay acción, hay tensión, hay buenos efectos especiales, hay humor y uno que otro momento emotivo. Así, a secas, diríamos que el cierre de temporada es un triunfo. Y lo es.

Excepto si consideramos, por supuesto, el problema de la extraña interconectividad de la serie con las películas del MCU, o la forma decepcionante en la que se trató a los Secret Warriors en un par de capítulos luego de haber generado interés en ellos harto rato antes de empezar la temporada, o la escasa cantidad de Inhumans relevantes. Pero todas esas críticas (válidas) apuntan a una cuestión un tanto más de fondo, algo que simplemente excede con creces el ámbito reducido de un simple par de capítulos – son cuestiones de rencillas incomprensibles entre las divisiones de Marvel, cuestiones de luchar contra un presupuesto reducido, cuestiones de planificar lo mejor que se puede una temporada de 22 capítulos dividida en dos mitades. Criticar “Absolution” y “Ascension” desde ese lado nos parece un poco excesivo… lo que no significa que el rumbo que la historia haya tomado definitivamente durante la temporada no sea criticable, porque lo es; solo mencionamos que debe realizarse con mesura.

La primera parte de este final de temporada, “Absolution”, logra de manera efectiva transmitir la tensión derivada de la urgencia para desmantelar el plan de Hive; están operando, casi literalmente, con la presión de una cuenta regresiva. La edición aquí es precisa, llevándonos sin mayor problema desde un frente a otro: la infiltración furtiva de May, Lincoln, Mack y Elena a la base ocupada por Hive y sus Inhumans, lo tecno-teatral de Fitz y Talbot, Coulson consiguiendo los códigos de desactivación del misil. No hay un momento de pausa, pero tampoco hay un momento de sobra, y (como ya hemos dicho antes, no solo en esta columna) Agents of S.H.I.E.L.D. funciona mejor cuando está con su metafórica espalda contra la pared, a base de adrenalina y velocidad, juntando las piezas desordenadas, ordenadas y reordenadas a lo largo de la temporada. Las escenas de Daisy en este capítulo, por su parte, sirven como contrapunto (intencional) a lo anterior: la joven claramente no se encuentra en el mejor lugar mental-emocional luego de ser liberada del control mental de Hive, debiendo lidiar con las secuelas físicas de dicha infección (síntomas afines a los del síndrome de abstinencia) y, en especial, cargando las secuelas emocionales de “haber hecho cosas terribles” en apoyo de la causa del Inhuman ancestral. No es fácil para un adicto romper con las cadenas de su adicción, si durante tus momentos más duros terminaste por hacerle daño a tus seres queridos e incluso antes de caer en ella sentías un vacío existencial difícil de llenar – es  comprensible, entonces, el comportamiento prácticamente depresivo de Daisy. Aquí hacen un buen trabajo tanto Chloe Bennet como Henry Simmons, particularmente porque la escena de su conversación está a un triz de convertirse en melodrama telenovelesco puro (si se convierte en ello o no va a depender de su tolerancia al melodrama) pero logran hacer que sea efectivamente resonante; Mack, en especial, demuestra fuertemente su personalidad cumpliendo el rol de “hermano mayor” dentro del grupo, una faceta que lo aleja -afortunadamente- de su rutina constante de ser el Worf de la serie. Menos mal que puede hacer más cosas y hacerlas bien. Se agradece.

agents of shield absolution ascension B

La tensión de la misión contra el tiempo llega a su punto máximo cuando los agentes se enfrentan a Hive y, de forma bien hábil (pero incomprensible, así que no pregunten) “sobrecargar” los recuerdos de todos los huéspedes de Hive y desestabilizarlo por un buen tiempo. Surte efecto y, aprovechándose de su estado debilitado, logran capturarlo con el mismo “gel” que mantenía a los Inhumans en suspensión en los cuarteles de la ATCU durante la primera parte de la temporada. Sencillo, ¿no? Evitaron el lanzamiento del misil, capturaron a Hive, nadie murió, las cosas por fin salen bien.

La siguiente sección de “Absolution” juega un poco con esas expectativas, una tensa calma -frase cliché, lo sentimos- que rodea la base de S.H.I.E.L.D. porque claramente no puede haber sido tan fácil. Es una breve secuencia en la que incluso se dan el lujo de mostrar a Fitz-Simmons discutir sus planes de vacaciones a las Islas Seychelles – algo que, para uno que es relativamente ducho respecto a los tropos y clichés de series, eleva significativamente la posibilidad de que uno de ellos (o ambos) muera cuando las cosas empeoren. Es como el típico ejemplo del policía o detective veterano que anuncia que está a un par de días de retirarse, todos sabemos cómo termina esa historia… y lo peor es que el capítulo profundiza aún más esa manipulación de expectativas al hacer que Fitz se ponga la chaqueta de S.H.I.E.L.D. y se eche el crucifijo de Yo-Yo en su bolsillo, la misma chaqueta que Daisy divisó en su visión del futuro.
Esa frágil paz se rompe cuando resulta que las “partes” que supuestamente habían llegado (tardíamente) a la base para reparar la puerta del Hangar no son más que un “caballo de Troya Inhuman”, liberando la niebla Terrigen y convirtiendo a varios agentes genéricos en Alpha Primitives. Oops. La escena en sí es bastante efectiva en cuanto a tensión: no sabemos qué le deparará a Fitz, si los showrunners en un arrebato de crueldad inesperado terminan por convertirlo también en un Alpha Primitive y luego muere orbitando la Tierra (como en la vaga visión de Daisy) o escapa de alguna manera, si los Alpha Primitives arrasan con todo a su paso, etc. Es un constante juego de intentar adivinar qué sucederá luego -y esperar que no le pase nada al pobre Fitz-, que termina resolviéndose gracias a la aplicación oportuna por parte de Jemma de algo llamado “Professor Vaughn’s Third-Year Compiler Theory” (“what the hell is Professor Vaughn’s Third-Year Compiler Theory?”; “…it’s complicated”) evitando que Fitz sufra un infausto final. Las cosas empeoran cuando -predeciblemente- los Primitives liberan a Hive de su contenedor y Daisy anuncia que cuando estuvo bajo el control del Inhuman le contó todo… incluso aquello, perdón, incluso los planos del Zephyr, por lo que ahora Hive tiene una nueva manera para diseminar su infección por todo el mundo.

La primera parte termina de una manera un tanto oscura, con Daisy plantándose frente a Hive y… pidiéndole que por favor la acepte de vuelta en su bando. Si no fuera porque la segunda parte comienza casi de inmediato, habría sido un cliffhanger sólido para saborear una semana completa respecto a su resolución.
Afortunadamente para nosotros, no debemos esperar mucho para ver cómo termina: la posibilidad de Daisy de volver a estar bajo el control de Hive se derrumba inmediatamente cuando descubrimos que Lash no solo la “curó” de la infección en su momento, sino que además la volvió inmune a infecciones posteriores. ¿Cómo? Magia. Algo inexplicable. Vaya a saber uno.

agents of shield absolution ascension C

Sea como sea, esto da pie al combate que estábamos esperando desde hace rato ya: Daisy vs Ward… o Hive en el cuerpo de Ward, al menos. It’s something. La pelea está muy bien lograda aunque se hace un tanto breve, pero demuestra el crecimiento en las habilidades de Daisy desde aquellos lejanos momentos en los que ni siquiera podía completar un entrenamiento físico, y demuestra cuánto han cambiado emocionalmente ambos personajes: de compañeros de trabajo, a potenciales amantes, a enemigos mortales, a dealer y adicta (en rehabilitación). Nadie se lo hubiera imaginado a principios de la serie.
Y aunque el combate termina a favor de Hive, no deja de ser menos cierto que para ser el enfrentamiento crucial entre dos protagonistas (o uno de los protagonistas y un antagonista recurrente) de la serie, está completamente a la altura. Se siente el peso del momento. Lo que le falta en efectos especiales lo suple con emotividad. Bien ahí Agents of S.H.I.E.L.D.

De ahí en adelante “Ascension” no para, y prácticamente cada miembro del Team Coulson tiene un momento para brillar: Yo-Yo recibiendo un impacto de bala para salvar a Mack; éste cauterizando dolorosamente la herida de la mujer que le salvó la vida (y luego utilizando la versión ultramejorada de su shotgun-axe para enfrentarse a los Alpha Primitives… maravilloso); Simmons utilizando su intelecto para descifrar uno de los puntos débiles de los Primitives; Coulson engañando a Hive con un holograma (“Help me Obi-Wan Kenobi, you’re my only hope”); May pateando traseros (como siempre) y Fitz… oh Fitz, tuviste uno de tus mejores momentos de toda la serie en este capítulo, al despachar con estilo a Giyera. Nos vamos a dar el lujo de citarlo por completo, porque lo vale: “People that are under sway… they’re not in control of their actions. They’re not bad people. Well… except you. You were a murderous wank before all this.

Fitz, eres un crack. Adiós Giyera, ya no podrás noquear a gente con extintores nunca más.

Por supuesto, el punto focal del capítulo (y, por ende, el clímax de la temporada) está claramente dado por ese triángulo emocional de Daisy, Lincoln y Hive. Aquí nos detenemos un poco porque si bien ya hemos discutido ampliamente el status de eslabón más débil de Lincoln como personaje dentro del elenco de la serie, también hemos admitido que gran parte de ello se debe al discreto material con el que debía lidiar Luke Mitchell – afortunadamente para todos, sus últimas escenas en la serie por fin alcanzan el buen nivel que deberían haber alcanzado desde un principio, con suficiente conexión emocional como para que se sienta verdaderamente genuino y no gratuito, alcanzando ante los ojos de (algunos) espectadores una redención como personaje fuera de la narrativa misma. Incluso si el artefacto narrativo de la visión/profecía de Daisy fue más una camisa de fuerza que un cauce natural de la trama, el hecho de que fuese Lincoln el miembro del equipo en morir fue algo (relativamente) inesperado y que sirvió -de nuevo- como una forma de redimir a un personaje que nunca fue lo suficientemente bien considerado dentro de un elenco sólido, más cuando las escenas previas sugerían de forma no muy sutil que Daisy estaba dispuesta a sacrificarse como forma de expiar sus pecados; la serie no se da muchas vueltas en mostrar que Daisy, además de los síntomas físicos de la abstinencia, está totalmente deprimida, al punto de preferir morir en vez de tener que soportar el peso de las consecuencias de sus actos. Puntos para Lincoln en su conversación con Daisy: “I know what you’re thinking… you said you can’t live with what you’ve done, but you have to, okay?” No solo es un consejo que nace de la narrativa misma y de la relación entre ambos personajes, es también un consejo aplicable para la vida real, para quienes batallan con la depresión día tras día. Hace prometer a Daisy que no sacrificará su vida…

Porque luego, sabremos, es él quien decide sacrificar la suya. No es de forma tan gratuita tampoco: es el único que puede freír permanentemente (con sus poderes eléctricos) los controles manuales del Quinjet, evitando que Hive, usando los recuerdos de Grant Ward, pueda pilotarlo a piacere. Es, en su mente, la manifestación de su propósito como Inhuman: si el propósito de Lash era salvar a Daisy, su propósito era acabar con Hive. Lo que tiene sentido si uno cree en cosas como el destino y la predestinación por sobre el libre albedrío, claro.
Un homenaje post-mortem doble: en primer lugar, a Luke Mitchell por hacerlo lo mejor posible con la calidad de material que recibió, dejando lo mejor para el final. Su última conversación con Daisy es emotiva (ayudada en gran parte por la música del gran Bear McCreary), aunque bien melodramática… y si bien la relación entre ambos sigue siendo forzada, tampoco podemos objetarle demasiado, si tanto Chloe como Luke lo hacen lo mejor posible. El segundo homenaje, y más importante, es a Brett Dalton – considerando nuestras primeras reseñas de la serie, quién lo diría. Pero sí, homenaje a Brett, porque si bien Grant Ward era un personaje bastante aburrido durante los primeros capítulos de la serie, el plot twist de  HYDRA no solo sirvió para que Agents of S.H.I.E.L.D. cobrara nueva vida y adquiriera un sentido de determinación, sino también para que Brett pudiera demostrar ser un poco más que una cara bonita en un personaje unidimensional. Y contra cualquier pronóstico, lo logró. Grant Ward pasó de ser detestable en un mal sentido, a ser detestable en un buen sentido: ese personaje que brilla siendo malvado porque el carisma del actor se presta para ello. Ward fue un gran villano recurrente (aprovechando su conexión emocional con gran parte de los protagonistas) y aunque su peak estuvo en la segunda temporada de la serie, de igual manera no destiñó en este ciclo como Hive, mostrando una faceta distinta a la que nos tenía acostumbrados. Bien hecho, Brett Dalton.

No deja de ser curioso, entonces, cómo la escena del Quinjet en el espacio se centra en dos personajes que lograron sobreponerse, en menor o mayor medida, a las limitaciones de los guiones y la estructura de la serie, alcanzando una pequeña redención ante los ojos de los espectadores. Incluso el comentario de Hive podría tomarse como un guiño meta al hecho de que sea un personaje distinto pero interpretado por Dalton: “I think we’re already gonna share a connection as we experience the one thing that’s eluded me all these years: death.” No habíamos visto nunca a un Hive tan vulnerable, enfrentado directamente ante la inevitabilidad de la muerte, y es en ese instante en el que por fin logra una conexión verdadera, pura, no corrompida o trastornada: empatía. No alcanza a ser redención para su personaje, obviamente, pero sí adquiere una suerte de Iluminación momentos antes de morir, cuando se da cuenta que la conexión que deseaba sentir para lograr hacer del mundo un lugar mejor podría haberse logrado de otra manera.

Así, observando desde la noche eterna del espacio ese hermoso cuerpo celestial que llamamos nuestro hogar, el Quinjet estalla en una bola de fuego, terminando así con la vida ancestral del primer Inhuman que pisó estas tierras y la del Inhuman joven que entregó la suya para que esto sucediera.

El capítulo es relativamente sabio en enfocar mayormente la reacción en Daisy. Ella es, a grandes rasgos, la representante de la audiencia, nuestro vínculo con el mundo más fantástico que nos ofrece la serie – y la reacción es, obviamente, dolorosa. Han sido constantes los eventos críticos en la vida de la otrora hacker, desde su infancia en orfandad (generándole un vacío imposible de llenar por completo) a encontrar a su familia solo para perderla una vez más, pasando por traiciones, roces con la muerte, la adquisición de superpoderes y el control mental por una entidad ancestral – por ello que es razonable su reacción una vez que el capítulo salta en el tiempo y nos transporta a unos meses más adelante.
Una persona que ya estaba deprimida al punto de querer sacrificar su propia vida ciertamente no se va a tomar muy bien el sacrificio en su lugar de la persona que ama. Es demasiado el peso. Imposible que algo no se quiebre en su interior.

El nuevo status quo que nos ofrece la serie después del salto temporal es bastante interesante: Daisy ahora se tiñó el pelo negro, anda usando el alias Quake (el mismo de los comics), de fugitiva, asaltando bancos y cumpliendo con la promesa que le hizo a Charles Hinton, el Inhuman vidente, antes de que éste muriera; por otro lado, Coulson ya no es el Director de S.H.I.E.L.D. (¿quién será?) y, en el stinger de la temporada, se nos revela que el Dr. Radcliffe ha logrado por fin desarrollar una tecnología que varios lectores de comics conocen: los LMD o Life Model Decoys.

Honestamente, se siente como un nuevo comienzo. Quién sabe si la próxima temporada (que bien podría ser la última) logra evadir los obstáculos que plagaron a este tercer ciclo de la serie y supera las expectativas. Ojalá así sea.

Observaciones varias:

  • No lo mencionamos en el cuerpo principal de la reseña pero igualmente merece un homenaje: ojalá mantengan al gran John Hannah como regular durante la próxima temporada de la serie. Es bueno tener en la serie a actores de destacada trayectoria robándose fácilmente cada escena en la que aparecen, y así como lo fueron Bill Paxton y Kyle MacLachlan en su momento, John Hannah tiene el carisma y el timing comédico suficiente para lograrlo.
  • “Ronald” y “Ronald 2”, otro gran momento del Dr. Radcliffe.
  • El salto temporal estuvo muy bien logrado. “So, what now?” *6 MONTHS LATER*
  • Glenn Talbot la tiene clara: “I thought that was a stupid gamble. Seriously stupid. Like betting on Wrestlemania stupid.
  • En el mismo sentido: más apariciones de Adrian Pasdar como Glenn Talbot, por favor. En especial si son junto a Coulson.
  • La revelación del verdadero rostro de Hive fue un tanto anticlimática. Sí, los efectos especiales estuvieron bien pero… quizás no tuvo el impacto que debería haber tenido. El hecho de que durara tan poco y luego volvieran a usar a Brett Dalton normalmente incluso lo hace más irrelevante.
  • Como Most Wanted no se convirtió en serie, ¿será mucho pedir que Bobbi y Hunter vuelvan a Agents of S.H.I.E.L.D.?
  • Muchísimas gracias por compartir con nosotros esta temporada de la serie, y ojalá no los hayamos decepcionado tampoco. Siempre queremos ir mejorando y el feedback que recibimos de ustedes nos ayuda a eso. ¡Nos veremos el próximo año en una nueva temporada de Agents of S.H.I.E.L.D.!

agents of shield absolution ascension D

Anuncios

2 comentarios

  • Hay series que se meten en tu corazón y por muchas irregularidades que presente, siguen estando en tu podio personal. Y aquello me pasa con Agent’s of SHIELD. De hecho, es un tanto complejo cada vez que los leo y mencionan dichas incongruencias, ya sean por la horrible conexión con el MCU o algunas escenas muy mal logradas. Pero ‘SHIELD’, algo tiene que logró colarse entre mis favoritas. Y aguante revius también, para un ‘no lector de comics’, ayudan mucho a aprender y a disfrutar cada capítulo al 100% con esos detalles que jamás hubiese podido notar ;D

    Me gusta

    • muchas gracias a ti por el comentario! Es bueno saber que las reseñas ayudan, aunque sea un poquito, a que la gente capte ciertos detalles que no percibieron en un principio. Cosas así nos motivan a seguir mejorando!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s