Colonia (2016)

c1a5f15c01cc29bf_Colonia-Key-Art-V9.xxxlarge_2xColonia

País: Alemania
Año: 2016
Género: Drama/Thriller
Duración: 110 minutos
Director: Florian Gallenberger
Guión: Torsten Wenzel, Florian Gallenberger
Reparto: Daniel Brühl, Emma Watson, Michael Nyqvist

Una vergüenza mas suma nuestra paupérrima industria cinéfila, entregada al retail de las cadenas del pop-corn y el 3D, con el no-estreno de “Colonia” en las salas de nuestro país. Pero mas allá del triste estado de las cosas con el negocio perverso de las multisalas de cine, existe un interés popular por conocer la historia que esconde la tenebrosamente celebre Colonia Dignidad del siniestro Paul Schäfer, y que queda retratada en pinceladas por “Colonia”, film alemán que reúne a dos estrellas como son Emma Watson y Daniel Brühl en sus protagónicos.

Daniel es un fotógrafo alemán asentado en Chile, empapado por el espíritu revolucionario de la Unidad Popular bajo el mandato de Salvador Allende, debatiéndose entre el compromiso social y su amor por Lena. Lamentablemente, cuando deciden iniciar una vida en común lejos de Chile, los pilla el Golpe de Estado dirigido por Augusto Pinochet, que termina con el derrocamiento de Salvador Allende y la persecución de sus adherentes. En tal calidad es que son llevados bajo apremios al Estadio Nacional, en donde un delator indica a Daniel como colaborador cercano del Gobierno, por lo cual es separado de su pareja y llevado a destino desconocido. Luego de ser dejada en libertad y hacer las averiguaciones respectivas, Lena descubre que Daniel es llevado a Colonia Dignidad, una comunidad religiosa de origen alemán dirigida por Paul Schäfer, y que colabora directamente con la DINA, la policía secreta de Pinochet. Luego de ser torturado cruelmente, al punto de perder presumiblemente sus capacidades cognitivas, Daniel es dejado en manos de Schäfer quien lo recibe en su comunidad. Mientras, y siguiendo su instinto en la búsqueda de su amor, Lena se dirige a la comunidad del misterioso pastor alemán para unirse como voluntaria, sin saber con lo que se encontraría dentro de ella. Bajo un régimen de completo autoritarismo, Schäfer impunemente pone en practica sus doctrinas, dictadas por Dios, que incluyen trabajos forzados, sometimiento de mujeres, segregación de género y abuso de menores (!!!). En este escenario de horror es que la pareja se reúne al interior del recinto en una de las pocas oportunidades que hombres y mujeres se encuentran, y en secreto urden un plan para poder escapar lejos de la crueldad de Schäfer, quien opera en concomitancia con las autoridades locales, en un país que también trata de esconder los propios horrores que padecían sus nacionales a manos de las Fuerzas Armadas.

La cinta de Florian Gallenberger de entrada se propone metas elevadas y a la vez, en principio, disímiles. En primer lugar, mostrar al mundo la inmoralidad de Colonia Dignidad y Paul Schäfer en Chile, en complicidad con la Alemania Federal, a modo documental; en segundo lugar, contar una dramática historia de amor que lo puede todo a pesar de las dificultades de la vida; y en tercer lugar, hacer de este insólito e increíble relato, un thriller. En todo este confuso mar de ideas, el interés del espectador parece quedarse con el suspenso y el horror que se retrata alrededor de Schäfer acosando a sus devotos y persiguiendo luego a los desertores, en una personificación algo caricaturesca y burda de un sociópata delirante, pero que en un film que cae constantemente en cliches estilísticos sin grandes novedades, funciona. La tensión creada en torno al destino de la pareja protagonista, (sobre todo en la parte final) quizás es lo mas destacable, sosteniendo el guión durante su desarrollo a pesar de adolecer de momentos muy bajos. Obviando el contexto histórico que nos interpela como país, la película se pierde en la inmensidad de otras similares del género.

El retrato de personajes tampoco aporta mucho mas, entre Emma Watson que intenta por todos los medios desmarcarse de su pasado como Hermione en Harry Potter (traicionada muchas veces por su apariencia adolescente) y  Daniel Bruhl que vuelve a las insulsas interpretaciones de héroe-galán de las cuales ya parecía alejado, cumplen por poco con lo que uno esperaría de la situación extrema bajo la cual se encuentran. Caso aparte es el de Michael Nyqvist, que como ya señalamos, parece sacado de un manicomio antes que el persuasivo líder religioso que supo mantener a su rebaño, incluso en tiempos de democracia.

Por otro lado, si bien la falta de rigorismo histórico se puede perdonar (sobre todo con los hechos relatados durante los primeros 20 minutos), la amalgama idiomática ya parece excesiva, entre alemanes y chilenos alternando entre el español y el inglés indistintamente, cuando en ningún caso parece necesaria la convivencia de ambas lenguas. Evidentemente hay una falta de cercanía entre el relato y los hechos que inspiran el relato, desde las interpretaciones hasta las locaciones utilizadas (Argentina), que entorpecen la credibilidad de la obra, y no por el resultado final que quizás cumple con el estándar mínimo, sino justamente por aquello que hace del relato una interpretación legítima de la realidad. “Colonia” termina siendo en ese sentido un plato de porotos con riendas, hecha con porotos negros, tallarines chinos, calabaza norteamericana y longaniza alemana, por un chef italiano que nunca probó los porotos con riendas. Eventualmente puede que funcione, lo mas probable que no, pero ¿es verdaderamente un plato de porotos con riendas? Es una pregunta legitima que surge al ver a Daniel hablándole al pueblo chileno en inglés sobre la revolución con olor a empanada y vino tinto.

Aun con todos sus peros y reveces, el film viene a saldar una deuda sobre todo del pueblo alemán, que nunca ha realizado un mea culpa respecto de Schäfer y los nexos del gobierno teutón con Pinochet, para con sus connacionales que poblaron la zona sur de Chile y fueron victimas de Schäfer, haciendo mas patente aun, y ahora si dirigiéndose a nosotros los chilenos, la impunidad con la que el líder alemán, tristemente celebre por el abuso a menores, actuó en nuestro país tanto en la era Pinochet como en los inicios de la democracia, siendo recién juzgado el año 2005 y pasando sus últimos año de vida tras las rejas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s