Arrow S05E09: “What We Leave Behind”

arrow-what-we-leave-behind-photos-pic

Tras 9 episodios, resulta más que evidente -y justo- decir que la producción de “Arrow” ha logrado con creces aquello que prometieron antes de iniciar la actual temporada: devolver a la serie a una época de gloria que se había extraviado de alguna u otra forma tras el segundo ciclo. Y es que tras haber transcurrido más de 100 episodios, la sabia decisión de mirar hacia el pasado del show para propulsarlo hacia el futuro ha resultado todo un éxito, lo que ha significado no sólo un salto de calidad durante esta primera mitad de temporada, pero que además ha involucrado ciertas transformaciones en los personajes y sus dinámicas que han funcionado mejor de lo que varios se esperaban.

Un claro ejemplo de lo anterior se puede ver reflejado durante el clímax emocional del capítulo: aquel momento en que un abatido Oliver retorna a la base tras un duelo con Prometheus que no fue tal, para confesar haber caído en el engaño del villano y haber acribillado al secuestrado Billy Malone -el novio policía de Felicity-, todo por obra y gracia de Prometheus. Y es que no se trata sólo del error cometido por nuestro héroe, o de la muerte de alguien que tiene una conexión emocional fuerte con uno de los integrantes centrales del equipo; sino que además todo ocurrió como una maquinación del villano que incluyó un constante recordatorio de uno de los peores pasajes de Oliver como vigilante, llevándolo de vuelta a sus tiempos de asesino como The Hood en la ya lejana primera temporada.

Ahora bien, el mayor cambio obviamente está presente en la reacción de todos los involucrados en lo ocurrido: ahí donde el año pasado Oliver habría tratado de ocultar la verdad respecto de lo ocurrido, ahora toma la sabia decisión de ser completamente honesto ante el equipo, lo cual tiene sentido no sólo por todo lo ocurrido, pero además considerando que parte de los motivos que llevaron a Evelyn a traicionar al equipo se encuentran en el secretismo de Oliver. Afortunadamente, no es sólo Oliver quien se hace cargo de sus acciones, pero el resto del equipo, particularmente una Felicity que tiene más que claro que el causante de todo esto es Prometheus y no Ollie, y un Diggle que motiva al resto del equipo -ahora con Thea de vuelta como Speedy- a no abandonar a Oliver ante sus prerrogativas de querer que todos se alejen, ya que saben que la única forma de dar vuelta la situación en que se encuentran es trabajando todos juntos y unidos. El abrazo grupal final es una muestra concreta de lo que hemos dicho y de la evolución misma de la serie, pasando a tener un equipo nuevo, más unido que nunca pese a la adversidad, y con un renovado sentido de propósito y de honestidad.

ar509b0512bjpg-f48b78_765w

Claro, el montaje que sigue a continuación puede ser un tanto complejo de conciliar con lo anterior, considerando las dificultades mismas que el núcleo central del Team Arrow enfrenta, no sólo con todo lo ocurrido con Oliver y el peso de haber sido el responsable del “nacimiento” de Prometheus (sea eventualmente o no el hijo de Justin Claybourne), pero además con los lamentos de Felicity tras la muerte de Billy, con el aparente quiebre del matrimonio de Curtis, o con la situación compleja en la que se vio John tras ser apresado nuevamente -asumiremos que por cortesía de Prometheus-. Pero lo importante es que pese a todas estas dificultades, se sabe que esto no es culpa directa de Oliver, y tanto el resto del Team como él mismo no caen en el ejercicio de autoinculparse y de querer llevar el peso del mundo sobre sus hombros como probablemente habría ocurrido en los años anteriores.

Y esto es una dirección y una evolución narrativa importante para “Arrow”, ya que durante mucho tiempo la serie había apostado a un tipo de trama donde pese a la existencia de conflictos grandilocuentes de proporciones épicas a lo largo de las temporadas, el foco central de los conflictos siempre era interno, particularmente en lo que a Oliver respecta. Y si bien no hay nada malo per se en este enfoque, tras 4 años claramente resulta evidente la necesidad de cambio y ahí es justamente donde la serie decide innovar, ya que la la expansión del elenco permite no sólo que otros personajes fuera de Oliver puedan tener esta clase de dilemas internos, pero además permite generar un conflicto externo de mejor calidad y que no se pierda el foco en torno a la figura del villano propiamente tal. Es algo que “Arrow” había hecho previamente -aunque no en esta escala- con Merlyn y con Deathstroke, pero que ahora lleva al próximo nivel de gran forma con lo que significa Prometheus, destacando aún más si consideramos, por ejemplo, lo que ha ocurrido en “The Flash” durante los últimos años y la deficiente forma en que se han manejado los villanos centrales -i.e. Zoom, Dr. Alchemy y Savitar-.

 Elemento importante en cuanto a lo expuesto anteriormente se relaciona con la presencia del nuevo Team Arrow, no sólo porque permiten llevar la trama a un alcance más general y amplio con tal de que sus efectos abarquen a más personajes; sino también porque su poca familiaridad y falta de confianza general con los veteranos del Team Arrow hacen que tramas que nos tenían cansados de pronto tomen mayor relevancia e impacto por el solo hecho de tener más sentido. Y es que resulta bastante evidente que tras más de 4 años junto a Diggle y Felicity, cuesta un poco creer o tomarle el peso a ciertas tramas de los años pasados que ponían su foco en el secretismo de Oliver o la falta de confianza, pero esos mismos desarrollos pasan a resonar de una manera distinta cuando se contextualizan ante personajes nuevos y tan variados como Rory, René, Evelyn y -en menor medida- Curtis; y sin ir más lejos, es básicamente lo que permite que una Artemis que ya transitaba por terreno peligroso termine traicionando al resto del equipo y uniendo fuerzas con Prometheus.

Y es que Prometheus como villano resulta una figura atrayente tanto para Evelyn como para la audiencia, por motivos que van más allá de ser una especie de reflejo perverso de Oliver -pese a que esto ya de por sí aporta bastante-. Pero el mayor aporte del villano cuya identidad aún ignoramos (porque no compramos completamente la tesis sobre Claybourne), es ser una consecuencia directa de las acciones de Oliver, un recordatorio viviente de un pasado que ha tratado de dejar atrás pero que ha decidido perseguirlo, lo que no sólo funciona como lastre de aquellos tiempos que nuestro héroe tanto se ha esforzado por dejar atrás, pero que además añaden el elemento de familiaridad respecto de sus acciones y de sus personalidades (considerando que Prometheus está al tanto de quiénes son todos los integrantes del Team Arrow). Aquí también podemos notar la intención de volver al pasado de la serie, no sólo por los flashbacks que nos llevan a la primera temporada (gran detalle de la producción), pero también a lo que fuera Slade Wilson y su relación con Oliver, particularmente la forma en que éste culpaba a nuestro héroe respecto al camino que lo llevara a convertirse en Deathstroke -culpa que, como suele pasar, fue asumida por Oliver-.

Arrow -- "What We Leave Behind" -- Image AR509b_0195b.jpg -- Pictured (L-R): Stephen Amell as Oliver Queen/The Green Arrow and David Ramsey as John Diggle/Spartan -- Photo: Jack Rowand/The CW -- © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

 Photo: Jack Rowand/The CW — © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

Prometheus también importa porque, más allá de las tratativas sobre la venganza, no conocemos realmente cuál es su objetivo final, más allá de hacer sufrir a Oliver y todos sus seres queridos. ¿Hay algún objetivo ulterior que aún no conocemos? Sólo el tiempo lo dirá, mas vale la pena elogiar el trabajo de la producción por esforzarse en mantener el misterio en circunstancias que otras series -o esta misma en años anteriores- habrían aprovechado la instancia del final de invierno para revelar su identidad, motivaciones u objetivo final.

Dejando de lado un poco a Prometheus, el episodio también tiene una serie de otros desarrollos los cuales no bien son menores en el aparente gran esquema de las cosas, no por eso dejan de sumar: el nacimiento de una aparente relación entre Oliver y Susan -lo que a todas luces no va a terminar bien-; el aparente quiebre en el matrimonio de Curtis y Paul, luego de que éste último descubriera que su esposo le escondía sus actividades de vigilante; y claro, el gran momento bombástico al final del episodio: el retorno de Laurel tras haber muerto la temporada pasada ¿Pozo de Lazaro? ¿Otro efecto de Flashpoint? ¿Parte de la imaginación de Oliver? Sólo el tiempo lo dirá.

“What We Leave Behind” es un gran broche de oro a la primera parte de esta temporada, convirtiéndose no sólo en uno de los mejores episodios de la serie hasta ahora, pero logrando de gran forma cerrar este primer arco, a la vez que se mantienen variados misterios de cara al retorno de la serie en enero del próximo año, reforzando el retorno triunfal de “Arrow”.

Notas al cierre:

  • No hemos visto los flashbacks de Rusia hace 2 semanas, pero la serie ha hecho una labor extraordinaria no sólo con éstos, sino además con la realidad ficticia en el crossover, y ahora con flashbacks que nos llevaban a la primera temporada, con todo el esfuerzo de producción que significa traer de vuelta sets, utilería y trajes de aquellos años.
  • ¿Qué irá a pasar con las botas navideñas de Artemis luego de que se revelara su traición?
  • Hasta ahora Prometheus ha golpeado de alguna forma u otra a Quentin, Diggle, Felicity y Curtis ¿Quién será el próximo?
  • Hay un gran balance en este episodio respecto a hacerse cargo en la dosis necesaria de los eventos del crossover, pero sin dejar que estos abrumen el foco de este capítulo.
  • Por supuesto que la película favorita de navidad de Oliver es “Die Hard”. Porque “Die Hard” es la mejor película navideña, it is known.
  • Dicho sea de paso, en la vida real “Die Hard” es la película favorita de Stephen Amell.
  • ¿La segunda favorita de Oliver? “It’s a Wonderful Life”, de la cual el episodio anterior tomó prestados bastantes elementos.
  • El conflicto de Curtis se sintió un poco forzado en algunos momentos, pero en general evolucionó de forma favorable, desde un punto de vista narrativo. No sólo alabamos que estas series sigan tratando de gran manera los conflictos de sus personajes LGBTQ, pero además estamos seguros que lo ocurrido con Curtis de alguna forma lo fortalecerá -y seguramente dará lugar a que comience a abordar su faceta más tecnológica, acercándolo a su simil en las páginas impresas-.
  • La presencia de Adrian Chase y su particular sugerencia hacia Oliver no hacen más que reforzar que, efectivamente, él es Vigilante.
  • Justin Claybourne era un análogo bastante evidente del nefasto Donald Trump, incluso hablando sobre “make the city great again”, y apelando a cómo el dinero le permite hacer cualquier cosa.
  • Desde ya asumimos que los flashbacks en Rusia nos mostrarán quién fue la mujer que le enseñó a Oliver -y aparentemente a Prometheus- a hacer esa maniobra en el aire.
  • Aparentemente René tiene/tuvo un hijo.
  • “People who are supposed to be dead turn out to be alive almost every Wednesday.”
Arrow -- "What We Leave Behind" -- Image AR509b_0318b.jpg -- Pictured (L-R): Stephen Amell as Oliver Queen/The Green Arrow and Prometheus -- Photo: Jack Rowand/The CW -- © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

 Photo: Jack Rowand/The CW — © 2016 The CW Network, LLC. All Rights Reserved.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s