Editorial: Hasta siempre, Carrie Fisher

carriefisher2-xlarge

Tras un 2016 plagado de tragedias y que golpeó fuerte a la cultura pop tras el fallecimiento de varias figuras emblemáticas, el año que recientemente nos dejó se despidió de la peor forma posible: con la trágica muerte no sólo de Carrie Fisher, pero además -y apenas un día después- la de su madre Debbie Reynolds, ícono y “realeza” de la época dorada de Hollywood.

Carrie Fisher no sólo saltó a la fama por su parentesco -su padre, el cantante Eddie Fisher, también fue una de las luminarias del Hollywood clásico-, pero principalmente por su legendario papel como la Princesa Leia en la saga de “Star Wars”, probablemente el personaje femenino más célebre de la cultura pop, tras Wonder Woman. Pero su status como ícono de la cultura pop no sólo sería su único legado y fuente de inspiración, ya que además podemos agregar su labor como “script doctor” o consultora de guiones, lo que la hizo responsable no sólo de mejorar los guiones de los primeros 6 episodios de la saga creada por George Lucas (¿quizás cómo habrían sido los de las precuelas sin su intervención?), pero también en una gran cantidad y variedad de películas entre las que se cuentan “Hook”, “The River Wild”, “Sister Act”, “Outbreak”, “Lethal Weapon 3”, “The Wedding Singer”, “Scream 3”, “Coyote Ugly” y “Mr. and Mrs. Smith” entre muchas otras.

Dotada de un sentido del humor y una actitud poco antes vista, Fisher fue la gran responsable de que Leia Organa fuera todo lo que fue, mejorando sustancialmente el trabajo de George Lucas -quien no se destacó mucho por su tratamiento de personajes femeninos- y dotando a Leia de gran parte de lo que hacía a su intérprete especial. La naturaleza sarcástica y feminista de Leia no sólo la hizo destacar en un elenco cargado no sólo de hombres, pero de algunas luminarias de la industria como Sir Alec Guiness o Peter Cushing, ante quienes se plantó de igual a igual; Leia también redefinió no sólo el rol de la heroína de acción -sin ella no habría Ripley, Beatrix Kiddo, Trinity, Katniss y tantas otras-, pero el de la princesa, un término vilipendiado y mirado en menos hasta ese entonces, principalmente relegado a ser una damisela en peligro. Y no bien Leia necesitó ayuda para ser rescatada, esto nunca se convirtió en su característica definitoria, sino más bien en un pequeño empujón que la princesa necesitó para, nuevamente, tomar el control de la situación como tantas veces lo hiciera a lo largo de la saga, demostrando no solo su resiliencia, pero también su naturaleza sardónica y su actitud de no aceptar mierda de parte de nadie, características todas que la transformaron en un modelo de conducta para mucha gente.

Leia también se volvió un ícono de resistencia y de fuerza ante la adversidad, mal que mal, no sólo estamos ante una princesa capaz de mentirle a Tarkin o a Vader directo en sus caras sin problemas, pero que se sobrepuso no sólo de la muerte de su familia y la destrucción de su planeta, pero que continuó en la lucha hasta una avanzada edad como vimos en The Force Awakens”, con una General Leia que hizo frente a la separación y posterior muerte del amor de su vida, a la pérdida de su hijo hacia el lado oscuro de la Fuerza, la desaparición de su hermano y la destrucción de la Nueva República. Leia era una sobreviviente en todo el sentido de la palabra, en el mismo sentido que lo fuera Carrie Fisher en su vida real, demostrando el vínculo intrínseco entre actriz y personaje en un nivel pocas veces visto antes o después de ella.

Esto se debe principalmente a la honestidad y fortaleza que tenía Fisher para hacer frente a todos los dramas de la vida. Y es que no bastando con la sobreexposición con la que lidió cuando niña o el quiebre de su familia luego de que sus padres se divorciaran y Eddie Fisher se casara con Elizabeth Taylor; Carrie también lidió tanto con la adicción a las drogas y el alcohol, como con las enfermedades mentales, como el trastorno bipolar con el que convivió. Esto la transformó en una fuente de inspiración para muchos, bien fuera personas en situaciones similares que se sentían representadas por sus palabras, como por muchos otros (me incluyo) que se valieron de ella para poder entender mejor a familiares o seres queridos que convivían con enfermedades mentales y que muchas veces no fueron capaces de dar a entender o de hacer comprender al resto de la lucha con la cual deben convivir a diario.

Todo lo anterior llevó a esta maravillosa mujer a plantarse ante la vida de una forma que muchos no están acostumbrados a ver, principalmente alguien que se sobrepuso y que aprendió a vivir con sus demonios como lo hiciera ella, sin pedir disculpas a nadie, siempre dispuesta a ayudar a la gente o a utilizar su fantástico sentido del humor -forjado a pulso entre la adversidad- para salir al paso y disfrutar la vida, con todo lo bueno y lo malo.

 Tras una semana desde que se produjera su fallecimiento, y entrando ya a lo que es un nuevo año, no podemos sino reiterar nuestras condolencias, a la vez que buscamos en el inmortal legado de Carrie Fisher aquellas lecciones que nos permitan encarar el 2017: mantener la honestidad frente a todos, conservar la fortaleza y el sentido del humor ante todo tipo de adversidad, aprender a normalizar el tratamiento de las enfermedades mentales y comprender mejor a quienes las padecen, apoyar el feminismo y hacer frente a las injusticias y a las estructuras de poder que buscan promoverlas.

Hasta siempre Carrie Fisher, gracias por tanto y que la Fuerza te acompañe!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s