Season Review: The Crown – Primera temporada

No hay ninguna duda. Estamos en la edad de oro de las series de televisión. Es que no puede haber otra calificación luego de haber visto The Crown, una serie de Netflix (gracias por tanto!) la cual se rumorea tuvo un costo cercano a las 100 millones de libras, que en tiempos pre-Brexit equivale a casi 150 millones de USD, es decir, podría ser una de las más costosas de la televisión. Y vaya que se nota, con una fotografía impecable, una banda sonora que te emociona hasta las lágrimas, y un cast que no podría ser más perfecto. La historia de los inicios de Elizabeth II como reina nos conquista incluso a quienes no estamos familiarizados con la sabrosa historia de la monarquía Británica, no en vano ha sido una de las grandes ganadoras de las temporadas de premios este año.

La historia parte con uno de los grandes sucesos de la vida de Elizabeth (Claire Foy), su matrimonio con el Príncipe Phillip (Matt Smith), y cómo ambos se preparan para el destino inevitable de gobernar el Reino Unido. Además nos muestra los últimos días de su padre, el Rey George VI, “Bertie” para los más cercanos, cuya historia se hizo conocida para nosotros gracias a la película The King’s Speech, quien estando muy enfermo comienza a preparar a su hija para que se haga cargo de La Corona y a su yerno para que la apoye en todo lo que se viene. Por ello, les pide a ambos que tomen su lugar en el denominado Tour de la Corona, por los distintos territorios del Reino Unido alrededor del mundo.

A raíz de esta petición, la serie nos regala un hermoso episodio que nos muestra a la pareja en el Tour, particularmente en Nairobi, y las aventuras que tienen en ese lugar. Notable es la escena del Príncipe Phillip, burlándose casi inocentemente de la realeza local, o cuando se enfrentan con un elefante en la cabaña en medio de la sabana de Kenya. Se nota que están empezando a disfrutar de este viaje, pero en Inglaterra se vive una realidad distinta. El Rey George VI, disfruta de una velada con su hija menor Margaret (Vanessa Kirby) y nos regalan un emocionante dueto, sin saber que sería la última ocasión en que estarían juntos. A la mañana siguiente el mundo entero despierta consternado al enterarse de la muerte del Rey, y comienzan los preparativos para que Elizabeth se transforme en su nueva Reina. Mención especial para el mensaje de Winston Churchill (John Lithgow) quien presenta al mundo a la nueva monarca del Reino Unido: Elizabeth II, “God Save the Queen!”

Una vez que comienza su Reinado, Elizabeth debe afrontar los nuevos desafíos que tiene por delante, sin tener opción de renunciar a ellos. Bien lo sabe su tío Edward, quien debió haber sido el Rey, pero decidió abdicar el trono para poder contraer matrimonio con el amor de su vida. Ni el pueblo británico ni su familia perdona su “traición”, el haber puesto su vida personal antes que su deber de gobernar, y sobretodo, por haberle entregado tal responsabilidad a su hermano y en consecuencia, a su hija Elizabeth. Ella intenta gobernar a su manera, tratar de complacer a su marido, sin embargo, se encuentra con la realidad de ser Reina, las decisiones ya no las puede tomar pensando en si misma, ahora representa a La Corona, y ésta viene cargadísima con obligaciones y sobre todo tradición.

Sin embargo, para desempeñar su labor, cuenta con el admirable consejo del Primer Ministro. Y hay que decirlo, en esto John Lithgow se luce. Es impecable la interpretación de Churchill, mostrando a la perfección un personaje que se niega a renunciar a su cargo, y que vive de los días gloriosos del pasado. Él ganó la guerra, él venció a Hitler y no va a dejar que nadie le quite lo que se merece. Es notable cómo se muestra la relación que tiene con la Reina y cómo la ayuda para que logra adaptarse al cargo, y que, pese a estar en posiciones opuestas muchas veces, la diplomacia, y el respeto y admiración mutuo prevalece ante todo. Por algo, Churchill no renuncia hasta que se da cuenta que la Reina está lista para gobernar por si sola y que ya cumplió con el encargo de su padre.

Otro de los asuntos que mueven la historia en esta temporada, es la relación entre Margaret, hermana de la Reina y el Capitán Peter Townsend, un hombre divorciado que de acuerdo a la tradición no puede pertenecer a la familia real, y ni siquiera la Reina, con todo su poder, puede ceder ante los ruegos de su hermana, puesto que al final ella tiene una responsabilidad al ser también la cabeza de la Iglesia y al haber sido coronada por Dios. Elizabeth -la hermana-, trata de arreglarlo, de encontrar una solución, de apoyar ciento por ciento a Margaret, sin embargo, Elizabeth II -la Reina-, no puede aceptar la unión de estas dos personas. Manejada en parte por sus consejeros, se gana el odio de su hermana la cual prefiere mantenerse en la familia real y termina su relación con Peter.

Sin embargo, la historia que más nos envuelve es la relación que tiene Elizabeth con Phillip, una pareja que se ama pese al tipo de matrimonio que tienen, pero que deben afrontar los problemas que conlleva La Corona. Por su parte Matt Smith se luce encarnando a Phillip, un adorable consorte, que muchas veces pasa a ser el antagonista de la historia, no sólo porque puede comportarse como idiota, sino también porque deja de manifiesto su molestia al estar casado con una mujer tan poderosa. Pobre Elizabeth, que se ve obligada a cumplir con su deber pero a la vez no pasar a llevar la hombría de su marido. Pobre Phillip, quien se ve forzado a ver controlada su vida por el gobierno, por la iglesia y por La Corona. No nos imaginamos cómo pueden solucionar sus problemas, y por el tono de esta temporada, sólo pueden empeorar en la siguiente. Esperamos que Phillip pueda cumplir con el encargo de su suegro y comprender que el verdadero trabajo que él tiene como Príncipe, es apoyar a la Reina y nada más.

En definitiva, The Crown fue una de las mejores series del 2016, un fenómeno que acaparó las miradas del mercado estadounidense, y una digna sucesora de Downtown Abbey. Creemos que vale la pena verla y recomendarla, y esperamos de todo corazón que se emocionen tanto como nosotros. Si bien se estima que el proyecto completo tenga 6 temporadas (una por cada década del reinado de Elizabeth II), nosotros esperamos con ansias la segunda temporada que está planeada para Noviembre de este año.

Observaciones al cierre:

  • Es adorable el plot en el que Elizabeth llama a un tutor privado para que le enseñe lo que no aprendió durante su juventud, y estar preparada para codearse con otros líderes del mundo.
  • La serie trata de apegarse a la realidad, por ejemplo la gran neblina de Londres.
  • En la realidad, durante mucho tiempo no se supo qué pasó con el retrato de Churchill.
  • Peter Morgan -creador y guionista de la serie- también trabajó como guionista en la película The Queen (2006), una película altamente aclamada que relata la historia de la misma Elizabeth II y los problemas que debe enfrentar ante la muerte de la Princesa. El productor Andy Harries y el actor Alex Jennings también participan en ambas realizaciones.
  • Hans Zimmer compuso el tema de los créditos iniciales, sin embargo Rupert Gregson-Williams está a cargo de la música de la serie. Aplausos para ambos.
  • Se está filmando la segunda temporada. Matthew Goode se sumó al cast.
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