Silence (2016)

 SILENCE

País: USA / Taiwan / México
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 161 minutos
Título en español: "Silencio"

Elenco: Andrew Garfield, Adam Driver, 
Liam Neeson, Tadanobu Asano, 
Ciarán Hinds. 

Director: Martin Scorsese 
Guión: Jay Cocks y Martin Scorsese
Basado en: "Silence" de Shūsaku Endō
Música: Kim Allen Kluge y Kathryn Kluge
Dirección de fotografía: Rodrigo Prieto
Trailer

 

Tras la realización de The Departed, y sobre todo con The Wolf of Wall Street (e incluso, el triste proyecto de HBO llamado Vinyl) Martin Scorsese demostró su capacidad para mantenerse vigente en la industria a través de relatos vertiginosos, llenos de adrenalina y excesos. Sin embargo la intensidad efectista de las últimas propuestas del célebre director neoyorkino, muchas veces abusiva, brilla por su ausencia en Silence, el drama con el que vuelve a incursionar en los prolegómenos de la fe en medio de la expansión cristiana en el Japón.

El padre Sebastião Rodrigues (Andrew Garfield), devoto jesuita portugués, acude junto al sacerdote Francisco Garupe (Adam Driver) a Japón, nación cuya evangelización quedó truncada tras ser proscrita toda religión que no sea la oficial del imperio, y así tomar conocimiento de la situación del padre Cristóvão Ferreira (Liam Neeson), un connotado misionero del cual se rumorea que cometió apostasía. De forma clandestina, Rodrigues y Garupe ingresan al país oriental gracias a la ayuda Kichijiro, un local cristiano desertor, y a los aldeanos cristianos que de forma solapada mantenían la fe. La presencia de los religiosos alerta a la inquisición imperial, quienes despliegan todos sus esfuerzos logísticos para dar con ellos y poner término a su misión evangelizadora, empresa que venían desarrollando con gran éxito a través de diversos mecanismo de tortura y represión. Después de una serie de desventuras, peregrinajes y traiciones, el padre Sebastiao es tomado prisionero por el inquisidor imperial, el cual se encarga de quebrar lentamente al sacerdote en tanto pone en cuestión los fundamentos de su fe ante el cada vez mas patente silencio de Dios, debatiéndose día tras día en mantenerse firme en el calvario de Cristo, o bien entregarse a la contemplación y paz que ofrece el camino de la apostasía.

Quizás emulando a Bergman; quizás tratando de dar respuestas a sus propias inquietudes religiosas recogidas también en la Última Tentación de Cristo o en Kundun, Scorsese vuelve a dar un giro en su laureada y extensa filmografía, sorprendiendo a medio mundo con un drama de época que pone énfasis en el subtexto mas que en la historia narrada. Lo que en un inicio parece una copia digital a menor escala de La Misión, termina en un interesante ejercicio dialéctico en donde se exploran los rincones mas profundos de la fe, tanto en su ejercicio social como en el ámbito personal, haciendo hincapie en el tópico del silencio de Dios en medio de conflictos sociales y políticos que confrontan a los protagonistas con sus principios mas básicos. Así, Scorsese pone en el medio del argumento la duda como condición integrante de la fe y en virtud de la cual los personajes  pueden darse el lujo de negar al Cristo que los interpela, haciendo descansar sus propias inseguridades y miedos en su regazo para poder así seguir viviendo. El silencio se presenta como aquel espacio en que la duda se hace mas presente, y en donde la voluntad humana tiene su mayor desarrollo bajo la figura del libre albedrío. De esta forma los personajes, en medio este silencio, son obligados a escoger su camino: perseverar en la declaración expresa de su fe ante la posibilidad cierta de la muerte o bien la apostasía, haciéndose cargo de sus propias cruces, pero con la posibilidad de redimirse en vida bajo el perdón que ofrece la figura del cordero que ya se sacrificó por todos los seres humanos.

A estas alturas Scorsese no tiene que demostrarle nada a nadie, y por lo mismo puede darse el lujo de hablar de lo que sea. El sexo, drogas y rocanrol de su última decada (sin desdeñar algunos notables trabajos) se toma un respiro para volver a la profundidasd del cine de décadas pasadas, añoranza de muchos que esperábamos un poco más de uno de los directores más notables de la historia. Silence además es una película de gran factura técnica (nominada a mejor cinematografía en los pasados premios de la academia, con guiños al trabajo de Kurosawa) y correctamente actuada sobre todo por Andrew Garfield y Liam Neeson, aun cuando la densidad argumentativa y el ritmo narrativo hagan sentir la dos horas y pico de duración del largometraje.

Silence no está a la altura de los clásicos de Scorsese, mas se erige con dignidad en ese grupo de películas medianas llena de sutilesas que envejecen de gran forma y que son atesoradas con gran cariño por quienes gozan del buen cine. Loable ejercicio cinematográfico de reflexión en una época en que la industria del entretenimiento acapara las pantallas del mundo, relegando estos proyectos a la escena independiente.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s