Samurai Jack S05E03: “XCIV”

Tras un episodio casi perfecto la semana pasada y que mantuvo las revoluciones de la serie al máximo, en esta oportunidad pasamos a un capítulo que comienza de forma diametralmente opuesta a la entrega anterior. No sólo por el hecho de que Jack está malherido producto de su enfrentamiento con las Hijas de Aku, pero también porque es este estado lo que llevará a nuestro héroe -y a “XCIV”– a una primera mitad reflexiva e introspectiva, a medida que el samurai no sólo se recupera de sus heridas, pero comienza a hacer las paces con su misión y con el hecho de que por primera vez se ha cobrado una vida humana.

Porque sí, como especulamos previamente, esta es la primera vez en que Jack ha matado a alguien que no fuera un robot, y es que no bien muchos de estos adversarios han sido increíblemente carismáticos -como el recientemente fallecido Scaramouche- y difícilmente alguien podría decir que no estaban vivos, obviamente hay un componente más personal y visceral al comenzar a Jack caer en cuenta que mató a una persona.

Es así entonces que podemos sostener que el samurai se encuentra probablemente en el punto más bajo de toda su vida producto del cansancio y la miseria existencial de su batalla sin final -y su no envejecimiento-, por la carga emocional que significa el haber matado a alguien, y claro, el dolor físico producto de las heridas sostenidas en el combate con las Hijas de Aku. Es una situación peliaguda, pero que la serie refleja a la perfección de la mano de varios componentes importantes: el retorno de la externalización de las dudas de Jack en una proyección de él con quien dialogar -y que cada vez va mutando más hacia un diseño demoniaco-; el uso de la animación, destacando los tonos rojos de la sangre de Jack, que en contraste con la oscuridad de la caverna o con el prístino blanco de la nieve, reflejan a la perfección el dolor, desde todo punto de vista, que aqueja a Jack; y finalmente, la aparición del lobo, que ahora sabemos no era sólo un elemento visual para trazar comparaciones con nuestro héroe, sino que se trataba de una criatura real, quien logra establecer un vínculo particular con Jack y compartir con él en su recuperación, todo a la vez que continua su labor como metáfora visual -un poco burda en cuanto a lo obvia, pero no por eso menos efectiva-.

Y también están los flashbacks, que no son la parte más extensa de esta porción del episodio, pero quizás son la más relevante en lo que será el inicio de la aparente recuperación de Jack. Mediante una escena donde el padre de Jack debe proteger a su familia de un grupo de bandidos -asesinándolos a todos-, la serie no sólo nos presenta un episodio desconocido de la niñez de Jack pre-Aku, pero también el impacto que significó para el pequeño Jack ver a su padre acabar con la vida de los bandidos -ayuda también a la sensación el hecho de haber terminado cubierto de la sangre de los atacantes-.

La importancia de los flashbacks está en la lección que el Shogun le entrega a su hijo: “Your choices have led you here”. A medida que la serie ha entrado en territorio adulto -visual y moralmente-, es esta frase la que resulta crucial para que nuestro héroe no sólo pueda comprender y justificar el poder quitar una vida cuando esto se hace en defensa propia -como ocurre tanto con su padre y los bandidos, como con él bajo ataque por las Hijas de Aku-, pero además es una demostración de que al hacerlo, no se pierde el honor ni la nobleza.

Es por eso entonces que tras recuperarse, Jack abandona la cueva con una determinación que no habíamos visto esta temporada, habiendo recobrado parte de su antiguo ser. Tan así que no resulta descabellado que por fin vimos el verdadero retorno del Jack que conocíamos, lo que ocurre justo a tiempo, ya que las otras 6 asesinas están tras sus pasos, por lo que se aproxima un nuevo duelo.

Y vaya que confrontación fue desde el punto de vista visual. Mucho podríamos decir y alabar las decisiones estéticas y artísticas -que en esta instancia canalizan mucho un episodio clásico como “Jack vs the Shinobi Warrior”-, y que no sólo son increíbles de observar, pero que demuestran la astucia de Jack, quien aprovecha la nieve y la niebla para emboscar a las Hijas de Aku. Pero antes de proceder a combatir, nuestro héroe demuestra su crecimiento al repetirle a sus perseguidoras las mismas palabras que su padre le entregara a los bandidos: “The decisions you make and the actions that follow are a reflection of who you are.” Y no bien hay un gran argumento que se puede hacer respecto a lo unilateral de la propuesta de Jack -mal que mal, las hijas de Aku no conocen otra vida que no sea dolor y sufrimiento, ni otro propósito en la vida que no sea acabar con el samurai, por lo cual difícilmente podrían haber tomado otra alternativa cuando, literalmente, no saben nada más sobre la vida (como lo dejó claro su interacción con los ciervos)-, lo cierto es que dimos por hecho que las hermanas nunca iban a dar marchar atrás en sus intentos por acabar con Jack, por lo cual el samurai se siente justificado en su accionar al momento de combatir a las asesinas, y despachar sumaria y brutalmente a varias de éstas durante el épico combate.

De hecho, es una diferencia considerable a lo que ocurrió en la primera batalla, lo que se puede atribuir a muchos factores: no sólo las hijas de Aku perdieron el factor sorpresa desde todo punto de vista, pero Jack ya no se encuentra bajo un agotamiento mental y físico, lo que sumado a su aparente recuperación emocional y de propósito, lo lleva a derrotar sin mayor problema a sus asaltantes.

Pero claro, las cosas no podían terminar tan fácilmente, porque luego de acabar con sus asaltantes, y de interactuar con, era que no, Ashi, el mismo Jack termina cayendo desde el árbol desde donde arrojó a las Hijas de Aku. Y pese al cliffhanger, sabemos que nuestro héroe sobrevivirá a la caída, por lo mismo, probablemente podemos asumir que Ashi también se salvará, y lo que ocurra de ahora en adelante será bastante interesante, particularmente en lo que significa el potencial de este nuevo personaje y la redención, tanto de ella como de Jack.

Notas al cierre:

  • Hay una sensación muy mesiánica en la forma en que Jack fue arrastrado por el río, mientras fluía la sangre desde la herida en su costado.
  • Homenaje a la rana que grita “They’re coming”.
  • Creemos que este episodio no fue la última vez que volveremos a ver al lobo.
  • Hablemos un poco del momento de humanización de las Hijas de Aku, sobretodo de su inocencia e ingenuidad ante todas las cosas del mundo que no significan asesinar a Jack. Su reacción ante los ciervos es verdaderamente notable, no sólo por su confusión ante el concepto mismo de afecto, pero además por creer genuinamente que el ciervo macho podía ser Aku, sólo porque su cornamenta les recordaba la efigie del villano que vigilaba su entrenamiento.
  • Dice mucho de la calidad de una serie que pueda atravesar pasajes completamente silentes, dependiendo sólo de sonidos de la naturaleza, u otros donde sólo se percibe la música, y aún así mantener a la audiencia completamente cautivada.
  • La voz de Ashi es proporcionada por otra de las grandes luminarias de la actuación de voces en EE.UU.: Tara Strong.
  • Los créditos de este episodio revelaron los nombres de otras de las hijas de Aku: Aki, Ami y Avi)
  • “Death is failure.”

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