Samurai Jack S05E05: “XCVI”

Tras haber escapado a su destino por mucho tiempo, y luego de alcanzar una tregua temporal con Ashi, todo parecía indicar que las cosas estaban por fin mejorando para Jack. Mal que mal, no sólo ya está libre de la amenaza de los hijas de Aku, pero el samurai también aparentaba haber hecho las pases con su identidad, su antiguo yo, y la misión que tenía por delante.

Sin embargo, este nuevo episodio demuestra no sólo que a nuestro héroe le queda aún mucho camino por recorrer para volver a ser el que era antes y un adversario digno de detener a Aku, además de poder influir o inspirar directamente a más gente. Y este último punto es interesante porque no bien Jack es foco central de este capítulo, este episodio es la primera vez en la temporada que la serie nos recuerda a la interesante red de aliados y amigos que Jack hizo a lo largo de la serie, a la vez que nos ponemos al corriente con algunos de ellos habiendo transcurrido 50 años, a la vez que se delinea el rol que éstos podrían cumplir en el duelo final contra Aku.

Y entre todos estos aliados, por lejos el más conocido y querido por la audiencia es The Scotsman (o “El Hombre Escocés”, como se le conoció en el doblaje latino), interpretado genialmente por el gran John DiMaggio, quien regresa a la serie demostrando eso sí que los años no han pasado en vano. El Escocés está viejo y confinado a una silla de ruedas, mas no ha perdido sus bríos, fuerza ni ganas de pelear. Es así que, acompañado por un ejército conformado por sus hijas -todas amazonas escocesas-, así como por otras fuerzas (unos guerreros que se asemejan a romanos a bordo de tanques, y otros caballeros blindados montando bestias acorazadas similares a Tundro de “Los Herculoides”), deciden cargar en contra de Aku, directamente en la torre donde vive el Shogun de la Angustia.

Esto obviamente nos lleva al esperado retorno de nuestro antagonista, a quien no veíamos desde el segundo capítulo. Claro, Aku sigue en su letargo por lo cual ni siquiera la casi completa aniquilación de las fuerzas que lo atacan -incluyendo a nuestro querido Escocés-, son capaces de alterar el estado de Aku, quien se ve más ofuscado por la mención que el Escocés hiciera de Jack, más que por el ataque en sí.

Y ya que estamos en eso, toda la secuencia que comienza con el Escocés encarando a Aku es genial, no sólo por la interpretación de John DiMaggio, pero también por el completo viaje emocional por el cual nos lleva la serie: la muerte del Escocés -reducido a cenizas-, el impacto en sus hijas (y por extensión, en la audiencia), y el posterior retorno del personaje, ahora como fantasma gracias a un encantamiento celta, nos hacen pensar que todo no fue más que parte del plan, especialmente considerando las últimas líneas del Escocés a sus hijas: es hora de ir a buscar a Jack.

Y a propósito del samurai, gran parte de su arco en el episodio es en torno a su relación con Ashi, particularmente en cuanto a la forma en que decide mostrarle el mundo para que ésta caiga en cuenta de que el villano siempre ha sido Aku. Todo esto importa no sólo porque Ashi está experimentando un arco similar al de Jack -incluyendo las visiones, que ahora llegan en la forma de su Madre/ La Sacerdotisa de Aku-, pero porque además su viaje ya está intrínsecamente ligado al de nuestro héroe, mal que mal, al final del episodio Ashi no sólo está de lado de la luz, pero ha acogido gran parte de los ideales que solían caracterizar a Jack, como vemos durante su escape de la tortura y su rol en la liberación de los niños que las fuerzas de Aku tenían controlados para asesinar a nuestros héroes.

El arco de Ashi entonces se vuelve importante justamente porque responde ciertas interrogantes que dejamos enunciadas al hablar del capítulo anterior: ahora sabemos en parte qué clase de persona será Ashi, y qué clase de relación tendrá con Jack. La unión de ambos gracias al amor y la admiración por el mundo natural es un gran detalle, particularmente por el rol de maestro que Jack está teniendo, y la forma en que no sólo instruyen a Ashi respecto al balance natural -y le demuestran que todo no es por obra y gracia de Aku-, sino también porque le sirven a Jack para recordar su propósito. Y claro, también ayuda que algunas de las más hermosas imágenes del capítulo vienen a lo largo de estos segmentos, como lo es el viaje de Ashi y Jack sobre el dragón marino, o la secuencia donde Jack le relata a su antigua enemiga la historia que su madre solía contarle sobre cómo se formaron las estrellas.

No bien Ashi se nutre mucho de las enseñanzas de Jack, es igualmente importante el rol que la ex-asesina cumple para el samurai, quizás mucho más de lo que nuestro héroe cree o deja ver. Ashi lo ayuda a querer ser mejor porque quiere aprender, y todo esto permite que Jack se mantenga mucho más enfocado en su misión. Es por esto mismo que, ante la ausencia de Ashi al final, el samurai termina sucumbiendo ante la misteriosa figura a caballo que lleva tanto tiempo acechándolo -y cuya verdadera naturaleza aún no ha sido revelada por la serie-, todo luego de que Jack creyera que los niños que trataba de rescatar habían muerto, cayendo así en la desesperanza. Ahora recaerá en una Ashi no acostumbrada a la vida fuera de su misión, el tener que dar con el paradero de Jack y rescatarlo de lo que sea que le esté pasando. Y tenemos la sensación de que no estará sola en dicha tarea.

Notas al cierre:

  • Volver a elogiar el trabajo de Greg Baldwin como la voz de Aku, ya que por un lado trae suficiente familiaridad para evocar el trabajo del tristemente fallecido Mako Iwamatsu, pero al mismo tiempo se distancia en una cantidad particular, lo que sirve para distinguirse y demostrarnos que los últimos 50 años no han pasado en vano para Aku.
  • Y ya que estamos hablando de voces, también hay que hablar del gran John DiMaggio, todo un maestro del voice acting, y que regresa a la serie en uno de sus roles más icónicos. Para quienes no lo conocen, DiMaggio cuenta, entre una cantidad incontable de roles, a Jake en “Adventure Time” y a Bender en “Futurama”.
  • La escena de la fabula del sol, la luna y las estrellas debe ser una de las secuencias más hermosas de la serie, y su estilo visual estuvo muy marcado por similitudes con la escena de las criaturas abisales en el capítulo anterior.
  • Gran detalle el retorno a la Megaciudad de Aku, así como al particular look de vestimenta que se consigue Jack.
  • El villano del final se llama Dominator, y su voz estaba a cargo de Aaron LaPlante.
  • Algo que la serie nunca había dejado completamente claro era si acaso Aku se encontraba en control de todo el universo, o sólo de la Tierra. Este capítulo deja un poco más claro que los dominios de Aku están en el planeta, pero que el Shogun de la Angustia no tiene problemas en darle la bienvenida a todo criminal alienígena que quiera ponerse en su servicio, lo que ciertamente sirve para explicar la gran cantidad de criaturas extraterrestres que vimos durante las primeras 4 temporadas.

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