Better Call Saul S03E03: “Sunk Costs”


La Amenaza de la Soledad

I’m not going to defend his actions, but I can’t help wondering if there’s not a better solution… for everyone.

Cerca del inicio de “Sunk Costs”, Jimmy McGill decide fumarse un cigarro antiguo que encontró en una cajetilla pálida y arrugada, perdida entre el desorden de la guantera de su auto. Se sienta al borde de la acera y comienza a fumar – una figura pequeña, una silueta derrotada, una forma irrelevante que contrasta con la imponencia de la casa de Chuck, que parece cernirse sobre él y aplastarlo con una fuerza indescriptible. Jimmy, derrotado una vez más por su hermano y por su propia impulsividad, tropezando ciegamente y cayendo a las fauces del lobo. Chuck -por su parte- parece superar sus propias limitantes (tan solo psicosomáticas y no fisiológicas) y sale al aire libre, a la luz del sol, desprovisto de su “manta protectora” para hablarle a su hermano. En su mente, está extendiendo una ramita de olivo de forma magnánima a su hermano menor, una forma de recordarle su derrota y quedar como un vencedor en buena lid que es capaz de ofrecer clemencia al hombre que injustamente osó hacerle daño; desde su podio enaltecido declara que todo esto lo está haciendo para ayudar a Jimmy, a pesar de que éste no lo vea de esa manera. Tan generoso él. Desde ese podio enaltecido declara, cual vidente, lo que va a suceder: Jimmy será arrestado por la policía, Chuck presentará cargos contra su hermano, irán a juicio e inevitablemente habrán “consecuencias” – un tránsito difícil, luego del cual Jimmy saldrá “mejorado” y “enaltecido”, un mejor hombre dispuesto a caminar por un camino distinto y que Chuck estará allí para apoyarlo. Tendrá que enfrentar, sin duda, esas consecuencias solo.
No lo dice, pero obviamente da a entender que dicho camino está lejos de ser el camino del Derecho. Tiene que serlo. Algo distinto, lejano, más acorde al “status” de Jimmy en vez de algo sacro como el Derecho. El Imperio de la Ley debe ser respetado. Si hay algo que Chuck McGill ama más que a su familia, es al Derecho – y si su hermano menor quiere redimirse ante sus ojos, entonces debe abandonar el Derecho y dejarlo en manos de su justo guardián y protector.

Jimmy solo lo mira de reojo y responde que lo que va a suceder es que Chuck inevitablemente volverá a tener una crisis que lo haga volver al hospital, entre todas esas máquinas que tanto detesta, y que allí morirá.

Solo.

Al otro lado de la historia, Mike Ehrmantraut tiene su primer encuentro cara a cara con el hombre que se convertirá en su jefe – un encuentro tenso y lacónico, con Fring recalcando que no está dentro de sus intereses que Hector Salamanca muera todavía, y Mike manifestando que no olvidará el hecho de que Salamanca amenazara a su familia. De alguna manera deben encontrarse en el punto medio del camino, no solo literalmente. Algo debe ceder. De las palabras de Gus, Mike parece colegir que Salamanca no es un simple conocido del hombre de los pollos, sino que más bien un rival. La mente analítica de Mike Ehrmantraut trabaja constantemente sin respiro, y de alguna manera logra encontrar un punto en común con el hombre de negro. No es necesario que Hector Salamanca muera… pero no hay tanto problema con atacar nuevamente su operación comercial – algo que sería en beneficio mutuo.

El cold opening del capítulo es desconcertante, minimalista, silente. Un tanto obtuso, quizás hasta pretencioso cuando se considera su ausencia de contexto. ¿Es una toma para establecer lo indómito del paisaje de Nuevo México? Los agujeros en la señalética de tránsito, las zapatillas desgastadas colgando de un cable, un camión de Los Pollos Hermanos atravesando ese paraje resquebrajado y abandonado de la gracia de Dios. ¿Es para mostrar los efectos de la violencia del narcotráfico? ¿Qué estamos viendo, exactamente? ¿Por qué perdimos tiempo en ello?
Cuando el capítulo cierra, el espectador alcanza la claridad. El puzzle está armado. Lejos de ser una toma meramente pretenciosa, una banalidad para hacer relucir el trabajo de fotografía de la serie (que alabamos semana a semana y que merece dichas alabanzas), el cold opening del capítulo termina siendo una pequeña ventana al futuro, un foreshadowing de cosas por venir, y un gran ejemplo de construcción narrativa no-verbal. El truco está en que dicha escena se desarrolla en el futuro (cercano) de la serie y no en el presente – algo que el espectador obviamente ignora al momento de iniciar el capítulo, y que solo queda claro una vez que observamos cómo Mike lleva a cabo su ingenioso ataque-venganza contra la operación de los Salamanca. La escena del ataque en sí es otro de esos momentos en que la habilidad y la creatividad de Mike Ehrmantraut brillan más allá de cualquier explicación verbal que pueda ofrecerse, confundiendo y convenciendo a los traficantes de que los disparos provienen de un cazador y luego “esparciendo” la droga en la parte trasera del camión cortesía de un certero disparo a las zapatillas rellenas de droga (eso suena raro) que él mismo colgó en el cable. No es una prueba a la paciencia del espectador, como el montaje del primer capítulo, pero sí es otra secuencia que se basa primordialmente en el “mostrar en vez de decir”… aunque sí nos dice que Mike Ehrmantraut prefiere trabajar solo, al menos por ahora – y que lo hace bien.

Mientras tanto, la situación de Jimmy McGill es una seguidilla de humillaciones. La detención en sí, ponerse el traje naranja de los detenidos, pasar la noche en el cuartel, tener una audiencia con una jueza que lo reconoce, admitir que prefiere representarse a sí mismo (en vez de aceptar la ayuda de Kim) y tener que soportar los comentarios amigables/no-amigables del calvo Asistente del Fiscal de Distrito y el aire de superioridad de su hermano, y por último enterarse de que el calvo sujeto anteriormente mencionado no sería la contraparte en el proceso, sino que una Asistente distinta de una ciudad distinta del Estado. No es una buena jornada para el menor de los McGill, aunque al menos se toma todo esto de mejor (o más resignada, si somos un poco más precisos) manera que en el capítulo anterior. Al menos no rompe puertas esta vez ni entra gritando a todo pulmón. A lo más, una mirada de resignación. Eso sí, bonito discurso para decirle a Kim por qué no quiso aceptar su representación legal en la audiencia (“It’s my responsibility to fix it – and I know you wanna help, of course you do ‘cause you’re wonderful, but… you’re up to your ears in Mesa Verde and I can’t – I won’t load this onto you too. We’ve worked too hard to let Chuck’s bullshit vendetta threaten everything that we’re building […] I will fix this. Myself. Me, Jimmy McGill. Ok?”) aunque probablemente lo haya repasado mil veces antes de decírselo a Kim porque sabemos que al hombre le gusta lo dramático. La respuesta de Kim (“…ok.”) es la guinda de la torta de la escena. No es inmediata, hay un pequeño momento donde ella respira hondo, se acomoda, y su rostro se mantiene impávido al responder. Quizás haya un dejo de decepción, un dejo de dolor que se escapa a través de esa coraza de fortaleza y autosuficiencia que le gusta cultivar. Pero no hay protesta ni lucha, sino una escueta aceptación de una declaración dramática, ante un hombre afirmando que esta será una lucha que prefiere batallar solo.

Al final del capítulo, mientras Jimmy se fuma otro de los cigarros antiguos y desabridos que encontró en la guantera de su auto, iluminado solo por las luces del interior de su oficina, Kim sale a compartir con él. Después de un capítulo completo en donde Jimmy ha estado a merced de otros y batallando por cuenta propia (sabiéndose exclusivo responsable de su actual situación y deseando, asimismo, ser el exclusivo responsable del término de ella), decide contarle a Kim la oferta recibida por la Asistente del Fiscal del Distrito para evitar el juicio: una suspensión condicional del procedimiento consistente en que confiese -en una declaración jurada ante el Colegio de Abogados del Estado- su delito. Con ello, básicamente estaría a merced del Colegio para ser inhabilitado de ejercer el cargo. Si se niega a aceptar la SCP, entonces inevitablemente iría a juicio, y si lo pierde, entonces de igual manera quedaría inhabilitado (y terminaría en la cárcel). Jimmy McGill, entre la espada y la pared, luchando contra las fuerzas de un hermano destinado en destruir su carrera para mantener viva la santidad de la Ley (y, además, demostrar que siempre tuvo razón en todo) y sus amigos en las sombras. Un ejército legal contra él solo.

Not alone,” dice Kim Wexler.

La soledad como lo indeseable, la inevitable muestra de las conexiones perdidas y las oportunidades desperdiciadas, una cruz sobre las espaldas de quienes la padecen. Abandono, desposesión, irrelevancia. Soledad como destino terrorífico, futuro cruel, batalla imposible de ganar, o un presente implacable, agobiante, inhóspito y deshumanizador. Soledad como arma, soledad como amenaza, soledad como contraparte de la independencia y libertad que Jimmy McGill tanto atesora y ese ámbito en el cual Mike Ehrmantraut mejor se desenvuelve, soledad como una prisión silente en donde los gritos no se escuchan o no le importan a nadie.
Chuck se enfrenta con la posibilidad real, escalofriante, de morir solo, rodeado de las máquinas que tanto detesta en vez de la compañía real y tangible de otro ser humano que se preocupe por él. Jimmy se enfrenta con la posibilidad, real, escalofriante, de tener que batallar solo ante ese ejército legal, convencido de que sus probabilidades de ganar son mínimas… pero recibe el apoyo, prácticamente incondicional, de Kim. Oh Kim Wexler, no te merecemos; sin duda que Jimmy siente no merecerse a Kim (“why would you…? C’mon. This guy? Seriously?”) pero ella sigue allí. Tuvo oportunidades para irse. Las sigue teniendo. Ignoramos el paradero de Kim Wexler una vez que Jimmy McGill se transformó en Saul Goodman. Quizás prefirió irse, quizás un día no aguantó más. Pero por ahora, Kim Wexler se queda allí, y le toma la mano al hombre que siente no merecerla.

Let’s just call it the fallacy of sunk costs.

La falacia del costo hundido es, por si alguien no ha escuchado el término, cuando un individuo continúa con su inversión (no necesariamente monetaria) en vez de retirarse pues considera que es más conveniente seguir adelante en vez de perder lo que ya ha invertido; es “falaz” porque el individuo no toma en cuenta que las pérdidas futuras causadas por seguir adelante serían mayores que las incurridas por retirarse. Esperemos que la lealtad de Kim no termine destruyéndola antes del fin.

Porque siempre existe esa aterradora posibilidad.

Observaciones varias:

  • La serie nos entrega otro maravilloso montaje musical, ahora de la rutina diaria de Kim antes de empezar su vida laboral. Nótese que está durmiendo en la oficina, va al gimnasio al cruzar la calle y luego vuelve a la oficina para empezar a trabajar.
  • El discurso de Chuck ante la Asistente del Fiscal de Distrito tiene el suficiente granito de verdad como para convencerla de cambiar la estrategia porque de verdad le importa su hermano, pero se siente más como un estratagema con lágrimas de cocodrilo. Hábil sujeto, este Chuck.
  • La nota musical: mientras Jimmy estaba siendo detenido, sonaba “Hurry Sundown” de Little Richard, mientras que el montaje de Kim estuvo musicalizado por “Alfonso Muskedunder” del DJ noruego Todd Terje.
  • Gus Fring se veía elegantemente intimidante vestido completamente de negro en la conversación con Mike. Un hombre que sabe cómo impactar, sin duda.
  • There’s… too many trans fats”; “ohhhh… those are the best fats!” El calvo Oakley sabe (aunque sean poco saludables)
  • Francesca arreglando la línea torcida del logo de Wexler-McGill, un amor.
  • Siguiendo con Francesca: “just so you know, this isn’t a typical week around here”. Ni se imagina que en una década, lo de este capítulo va a ser de lo menos estrafalario que tendrá que soportar en su trabajo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s