Los 10 mejores capítulos de Lost

Hoy, 23 de mayo, se cumplen 7 años desde la emisión de “The End“, el capítulo final de LOST. No solo el fin de la serie en sí, sino que además el fin de una era para muchos quienes crecimos viéndola – para algunos de nosotros, incluso, fue una de las primeras series que empezamos a seguir con regularidad, sumergiéndonos de lleno en el furor especulativo de una internet anterior a las redes sociales, conjurando teorías, tratando de unir puntos que parecían completamente lejanos, discutiendo incluso conceptos científicos con la esperanza de dilucidar los aspectos más obscuros de la Isla y sus misterios. En homenaje a 6 años de altos y bajos, de momentos épicos y devastadores, de muertes que aún no hemos superado y otras que incluso consideramos justas, de flashbacksflashforwards flashsideways, de especulación desatada, de decepción indescriptible y de satisfacción incomprensible, de incontables misterios resueltos para bien o para mal, de un elenco tan numeroso como diverso, de personajes tan entrañables como detestables, y de una experiencia completa que difícilmente podrá repetirse o igualarse en un futuro cercano, en Revius decidimos compilar un listado de los 10 episodios que consideramos son lo mejor de la serie, que representan la concreción de todo su potencial dramático y la razón por la cual muchos de nosotros -a pesar de las numerosas críticas válidas existentes- seguimos reservándole a LOST un lugar especial en nuestros corazones.

Sin mayor preámbulo, aquí va nuestra selección de capítulos:

10º. Greatest Hits (3º Temporada – Episodio 21)

Luego de saber que su banda lanzó un “Grandes Éxitos” tras popularidad de su muerte en el accidente del Oceanic 815, Charlie decide componer su propio “Greatest Hits” con aquellos momentos felices que marcaron su vida, en las horas posteriores a haber aceptado su trágico destino y morir, a cambio de que Claire y Aaron salgan de la isla. El músico, y evidente rip-off de los hermanos Gallagher, es clave no solo en la misión en la estación submarina “Espejo”, que terminaría ayudando a que los “Oceanic 6” salgan de la isla, sino también por su impacto emocional de verlo yacer ante la imposibilidad de que Desmond pueda volver a salvarlo. “Greatest Hits” nos hace explorar en el interior de un personaje conflictivo durante las anteriores dos temporadas de la serie, centrándose en su relación con Claire, su hermano Liam, y su amistad con Hurley y Desmond, sacando con ello lo mejor del hombre que, trágicamente, nos advertiría que el carguero de Naomi no era el barco de Penny.

9°. The Man Behind The Curtain (3° Temporada – Episodio 20)

Hablar de Ben Linus es hablar de uno de los personajes más cruciales de la serie. Interpretado por Michael Emerson, el maquiavélico Linus fue introducido durante la segunda temporada como “Henry Gale”, un misterioso personaje que supuestamente había llegado a la Isla en un globo aerostático – la intención de los showrunners era matar rápidamente al personaje, pero la actuación de Emerson los convenció de mantenerlo con vida. Todos salimos ganando: la serie obtuvo a su antagonista más complejo y multifacético, y el espectador obtuvo momentos increíbles gracias a ello. “The Man Behind the Curtain” es el primer vistazo a la vida de Ben Linus y cómo llegó a ser uno de los cabecillas de “Los Otros”. Una madre que murió mientras le daba vida, un padre que lo odiaba injustamente por ello, una infancia difícil en la Isla, un niño atrapado en un conflicto anterior a su propia existencia y atormentado por las visiones fantasmales de su madre. Una venganza espeluznante, ejecutada luego de décadas de planificación, contra un mundo que nunca lo quiso. La última parte del capítulo es doblemente potente: en los flashbacks se nos revela el rol que cumplieron Ben y Richard Alpert en la caída de la Iniciativa DHARMA; en el presente Locke y Ben viajan a la “cabaña de Jacob”, se encuentran con un suceso inexplicable, una voz misteriosa que clama por ayuda, la sombra de un hombre sentado en una silla – lo que culmina en la envidia de Ben hacia Locke, disparándole y dejando que muera desangrado en una fosa común junto a los esqueletos de quienes conformaron DHARMA. Un capítulo que cambia nuestra apreciación por un personaje tan detestable como lastimoso, y que sigue apilando misterios sobre misterios manteniendo al espectador completamente cautivo.

8°. The Shape of Things to Come (4° Temporada – Episodio 9)

Considerando que la cuarta temporada fue la más breve de la serie -producto de la huelga del sindicato de guionistas-, y también la que narrativamente tiene lugar en menor espacio de tiempo (poco más de dos semanas), había mucho en juego respecto a la calidad de la misma y la forma en que condensar la narrativa generaría episodios de mayor impacto en menor tiempo.

En este sentido, “The Shape of Things to Come” es un gran ejemplo de todas las fortalezas del cuarto ciclo, especialmente en su segmento intermedio. Tras los desarrollos en torno al misterio del carguero y las verdaderas intenciones de sus ocupantes (enviados por Widmore para recuperar la isla y secuestrar a Ben), descubiertos por Rousseau, Jack y Kate, el mayor foco del episodio ciertamente es Ben Linus -en una de las mejores actuaciones de Michael Emerson-, quien a estas alturas ya era uno de los personajes indispensables para la serie. Es mediante él que vemos los flashforwards cuanto despierta misteriosamente en el desierto y comienza una frenética búsqueda para hallar a Sayid -quien está de luto por la muerte de su esposa, Nadia-, lo que eventualmente lo llevaría a Londres para enfrentarse con Widmore, amenazar a Penny y reprocharlo por el “cambio de las reglas”. Pero sobretodo, la mayor importancia para Ben -relacionada con todo lo anterior- está dada en las barracas, con el duelo contra Keamy y sus mercenarios y la trágica muerte de Alex, tras un bluffeo de Ben que no resulta producto del ya mencionado cambio de reglas de Widmore. Lo dramática de la situación marcará un antes y un después en la serie y la búsqueda del, entonces, misterioso Jacob se volverá no sólo un punto focal, pero también uno de disenso entre varios de los protagonistas.

7°. Man of Science, Man of Faith (2° Temporada, Episodio 1)

Tras una primera temporada increíblemente exitosa, que rompió todo récord y superó cualquier expectativa, ciertamente la vara había quedado bastante alta para el inicio de la segunda temporada, más considerando el cliffhanger del final del primer ciclo, con el intento desesperado de Hurley por evitar que Locke utilizara la dinamita para abrir la misteriosa compuerta.

Sin embargo, el season premiere de la segunda temporada –“Man of Science, Man of Faith”-, subvierte todas las expectativas, mediante un cold opening misterioso donde se nos introduce a uno de los personajes más importantes de la serie y que se convertiría en el corazón mismo de “Lost”: Desmond David Hume (Henry Ian Cusick). El debut de Desmond es importante no sólo por su encuentro en el pasado con Jack durante los flashbacks donde vemos la vida de nuestro protagonista como doctor (y su dicotomía que da lugar al título del capítulo), pero también en el presente, ya que no hace más que profundizar aún más los misterios de la isla, ahora que sabemos que tenía al menos un habitante. ¿Cómo llegó Desmond ahí? ¿Por qué la cantidad variopinta de equipamiento tecnológico? ¿Cuál es la importancia de los números? ¿Cuál es el botón que no se debe apretar? Estos misterios y más moverían gran parte de la trama -y curiosamente, tendrían una resolución durante el desarrollo de la serie, algo que muchas tramas no pudieron decir-. 

6°. Pilot (1° Temporada – Episodios 1 y 2)

El capítulo que lo comenzó todo. El momento que lo comenzó todo: un ojo abriéndose repentinamente en medio de una jungla. Hasta ese entonces, era el episodio piloto más caro de la historia con un costo superior a los 10 millones de dólares (superado luego por el piloto de “Boardwalk Empire” el 2010, que costó 18 millones) e introduce prácticamente todo lo que haría de LOST un éxito rotundo con los espectadores: ¿un elenco diverso con múltiples puntos de vista e historias (algunas más trágicas que otras) que se interconectaban? Ahí está. ¿Una estructura narrativa novedosa, utilizando flashbacks para potenciar la trama en la Isla y explicar la vida de los protagonistas? También está. ¿Sucesos absolutamente irracionales y prácticamente inexplicables que se esperaba tuvieran explicación futura? Allí estaban los osos polares en clima tropical, un monstruo poderoso, una transmisión en francés. ¿Un hombre siendo succionado por la turbina del avión? . Un capítulo -o capítulos, dependiendo si consideran ambas partes como una sola entrega, o dos capítulos distintos- con un gran ritmo, un set impresionante (los escombros del avión), la suficiente cuota de misterio para cautivar sin que se volviese insoportable, la introducción sutil de la Isla tanto como puzzle para resolver como un personaje en sí, y una frase final que marcaría el tono de todo lo que estaría por venir: “Guys… where are we?

5º. Ab Aeterno (6º Temporada – Episodio 9)

En uno de los mejores episodios “standalone” de Lost, “Ab Aeterno” no solo prometía contarnos la historia del enigmático Richard Alpert, sino también de los orígenes de la isla, y de la eterna guerra entre Jacob y el “Humo Negro”. En 1867, y tras sufrir la muerte de su amada Isabella en Tenerife, “Ricardo” es arrestado por la muerte del doctor que se negaba a tratarla, y cuando un sacerdote confirma que domina el inglés, es vendido como esclavo y termina en el barco “Roca Negra”, que en una tormenta da con la isla destruyendo una estatua de Taweret en el camino. Porque Lost.

De ahí en más, Ricardo pasa a ser el peón con el que la batalla entre el bien y el mal se disputa entre Jacob y Smokie, finalmente eligiendo ser la mano derecha del callado líder de la isla a cambio de inmortalidad, en lo que se convirtió no solo en un episodio que intentó responder varias de las preguntas que fue dejando la isla capítulo a capítulo, también pudo darle un trasfondo al personaje de Nestor Carbonell como representante de Jacob durante las 6 temporadas del show.

4º. Flashes before your eyes (3º Temporada – Episodio 8)

Tras el clímax del final de la segunda temporada, donde Desmond activaría la llave de emergencia de la escotilla, el electromagnetismo de la estación de Dharma lo hizo sufrir varios “efectos secundarios” en aquel incidente. El primero, y que sabríamos al final del episodio, es que puede predecir algunos eventos futuros en la línea de tiempo principal de la serie, que como sabríamos más adelante, están ligados a la inevitable muerte de Charlie Pace, y que se convertiría en uno de los argumentos principales del final de la tercera temporada del show. Pero el corazón del episodio es el verdadero viaje en el tiempo que vive Desmond, despertando en los momentos en que pudo ser feliz junto a Penny Widmore, pero su orgullo y la imposible empresa de conseguir el respeto del miserable Charles Widmore terminaría con el escocés enrolándose en distintas actividades para ser “digno” del amor de su hija, que finalmente lo llevarían a la isla. Además, los numerosos guiños a la isla, y en particular su enfrentamiento con “la señora de las castañas” que introduce la pugna destino-libre albedrío en la serie, hacen que este capítulo sea uno de los más recordados del show.

3°. Through the Looking Glass (3° Temporada – Episodios 22 y 23)

Hasta ese entonces, la estructura de un capítulo de LOST estaba basada en el paralelo entre la narrativa presente en la Isla y el flashback que la complementaba. 3 temporadas de lo mismo hacían que el espectador tuviera sus expectativas relativamente firmes: muchas cosas podían cambiar, pero al menos la estructura se iba a mantener igual. Tan equivocados estaban.
La tremenda y adrenalínica segunda mitad de la 3° temporada de la serie nos deja ad portas de un enfrentamiento directo entre los sobrevivientes del Oceanic 815 y Los Otros; la aparición de una mujer llamada Naomi quien dice pertenecer a un equipo de rescate contratado por Penelope Widmore y que viene a buscar a Desmond; la revelación de que para el resto del mundo no hubo sobrevivientes del accidente del Oceanic 815 ya que encontraron los restos del avión con los cadáveres de los pasajeros; un John Locke cada vez más convencido de que su destino es ser el “Protector” de la Isla; un Charlie Pace dispuesto a sacrificarse para que Claire y Aaron tengan la posibilidad de salir, mientras intenta adentrarse en la estación submarina “El Espejo” y desactivar la señal de interferencia que impide recibir transmisiones desde (y enviar transmisiones hacia) el mundo exterior. Estaba todo dado para que “Through the Looking Glass” fuese un final de temporada explosivo. Cumplió con creces.
A todo lo anterior le sumamos la narrativa paralela en la que un destrozado Jack Shepard, alcohólico y con una descuidada barba, está a punto de suicidarse. Llora al ver el obituario de alguien en un periódico, es el único en visitar la funeraria en donde el cuerpo está siendo velado (aunque el ataúd se mantiene cerrado) y luego termina por arruinar su vida profesional al hacerse despedir del hospital en donde trabaja. Jack Shepard está en un muy mal lugar emocionalmente hablando – uno que no habíamos visto hasta ese entonces. ¿Cuando habría sucedido esto?
El clímax del episodio es multifacético, una suerte de torbellino de emociones: el emotivo sacrificio de Charlie que permite la comunicación con el exterior (y su inolvidable mensaje final – NOT PENNY’S BOAT escrito en la palma de su mano) y le salva la vida a Desmond, devolviéndole la mano por las veces en que este último lo salvó a él; el reencuentro de Danielle Rousseau con su hija Alex; la venganza de Jack sobre Ben, moliéndole la cara a golpes – y, por supuesto, Jack comunicándose con el carguero, solicitando y obteniendo (aparentemente) el rescate de la Isla. Un momento triunfal que es inmediatamente contrastado con la oscuridad que viene a continuación, en la otra narrativa. El Jack deprimido por fin logra comunicarse con la persona que quería y acuerdan juntarse cerca de un aeropuerto y la persona en cuestión no es otra que Kate. ¿Qué está pasando? ¿Cómo puede ser posible?
Y luego, las palabras que pasarían a la historia: “we have to go back, Kate… we have to go back!
En ese instante, el juego cambió para siempre. De los flashbacks pasamos a un flashforward – ya habían salido de la Isla y ahora Jack deseaba volver. El momento más inesperado de la televisión, realizado de forma perfecta. Empezaban meses de especulación pura para saber quiénes y cómo habían logrado salir. Ese final fue la guinda de la torta, la joya de la corona, el momento en el que las reglas se rompían definitivamente y todo parecía posible.

2°. Walkabout (1° Temporada – Episodio 4)

John Locke era un tipo misterioso para los espectadores en los primeros capítulos. Entre toda la angustia, la miseria y la rabia por el accidente, él parecía ser el único a gusto en la Isla; sonriendo con una naranja en la boca, recibiendo la lluvia con brazos abiertos o explicándole a Walt el juego del backgammon, Locke parecía más calmado que todos los demás. ¿Estaba escondiendo algo? Durante Walkabout se nos muestra a dos John Locke: en el presente, intrépido y dispuesto a cazar jabalíes para conseguir comida para los sobrevivientes, y teniendo un enfrentamiento directo con el Humo Negro; en los flashbacks se muestra como un hombre patético, ridiculizado por su jefe, tratando de convencer en vano a la operadora de sexo telefónico con la que habitualmente habla de que lo acompañe a su viaje a Australia para realizar una “caminata”. No pueden ser más diferentes, y gran parte de la fortaleza del guión es introducir la duda en la mente del espectador: ¿cómo ese John Locke llegó a ser este John Locke en la Isla?
La respuesta está dada en una secuencia magistral que cierra el capítulo: ya en Australia, Locke está listo para sumarse al tour de caminata pero el guía le niega la entrada argumentando que no mencionó su condición y que eso le impediría sumarse. Locke no logra convencer al guía, quien se va de la agencia y se sube al bus, mientras Locke comienza a exasperarse… y vemos que está en una silla de ruedas. “This is destiny, this is my destiny… I’m supposed to do this, dammit! Don’t tell me what I can’t do!” exclama dolido, mientras la banda sonora compuesta por Michael Giacchino comienza a tomar fuerza – e inmediatamente nos vamos al momento en el que Locke despierta después del accidente del Oceanic 815. Un pequeño movimento de los dedos de su pie. Puede levantarse por fin, dejando atrás años de discapacidad, un hombre nuevo entre el caos circundante, mientras la música alcanza su clímax. Una secuencia perfecta que convenció a muchos de que esta serie era algo más, algo distinto, y que conmociona hasta el día de hoy. Ejecución sublime, un momento inolvidable.

1°. The Constant (4° Temporada, Episodio 5)

El mejor episodio de la serie por paliza, “The Constant” no sólo vino a encapsular a la perfección todo lo bueno que la serie tenía, aprovechando el potencial y moviendo la trama, pero además vino a entregarnos por primera vez respuestas contundentes en la breve y más agitada cuarta temporada. Y por sobretodo, el capítulo nos presentó una emocional historia centrada en Desmond, sus saltos temporales y el amor que sentía por Penelope Widmore (además de muchas referencias a “La Odisea” que van incluso más allá del viaje en barco alrededor del mundo, del nombre de Penny o de que ésta aún esperara a su amado).

Pero “The Constant” es un gran episodio no sólo porque presenta la historia de Desmond, su pasado militar, su turbulenta relación con Penny o por introducir el elemento narrativo de una “constante” -que como explica Faraday es algo inmutable (en este caso, su amor por la hija de Widmore) en el paso del tiempo, lo que permite a alguien anclarse a la realidad y compartir con su “yo” de distintas épocas, evitando así el poder perder la mente-; no, “The Constant” es un gran episodio porque, casi en el punto medio del show y actuando como su climax emocional, es un capítulo que nos entrega respuestas. Y puede parecer algo casi insignificante, pero en un show enraizado en misterios, enigmas, acertijos y conspiraciones, el tener respuestas -y que estas sean satisfactorias- es un verdadero tesoro, y “The Constant” no sólo resolvió algunos de los misterios de la tercera y cuarta temporada (particularmente contextualizando la existencia del carguero y cómo funcionaba el mundo dentro y fuera de la isla), pero lo hizo de forma tal que no sólo nos dejó satisfechos, sino que también más ansiosos de continuar este viaje -más considerando que el episodio también introdujo una buena cantidad de nuevos enigmas-.

Y claro, si a esto le sumamos la historia de amor de Desmond -el corazón de la serie- y Penny, una que logró sobreponerse -literalmente- al tiempo y a la distancia, todo gracias a un climax que fue una verdadera carrera contra reloj para evitar que Desmond perdiera su sanidad, todo orquestado por el genial trabajo de Giacchino y dos de los mejores temas de la serie “Distraught Desmond” y “The Constant”, y con magníficas actuaciones de Henry Ian Cusick y Sonya Walger. Podemos entonces entender por qué “The Constant” es el mejor capítulo de “Lost”, y por qué la llamada telefónica entre Desmond y Penny nos quebró a todos emocionalmente y se convirtió en una de las mejores escenas de la historia de la televisión.

Anuncios

Un comentario

  • Desmond es el mejor personaje por lejos, sus capítulos estaban llenos de esa mística romántica mezclada con física teórica.
    gracias por recordarme lo bueno de esa serie!
    Extrañe algún capitulo de Sawyer un personaje fundamental en la serie.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s