Game of Thrones S07E01: “Dragonstone”

Después de más de un año, vuelve Game of Thrones, y el final se siente más próximo que nunca. “Dragonstone” nos mete de lleno en el invierno de Westeros, continuando desde el punto donde nos dejo “The Winds of Winter” , en un episodio de re-introducción y que empieza a acomodar las piezas para el acto final de la serie.

No sería Game of  Thrones si no hay un mini-genocido en cada episodio, y en “Dragonstone” Arya nos regala el asesinato simultáneo de toda la Casa Frey. La muerte de casi toda la familia Frey es más que solo dulce venganza en nombre de los Stark, también representa una promesa de lo que viene en estos últimos dos ciclos: muerte, desolación y la cosecha de lo que los personajes han sembrado durante seis temporadas. Este fue el momento más impactante de todo el episodio, y el hecho que fue el “soft-opening” le da un gran inicio a la temporada, pero después de la secuencia de titulo, “Dragonstone” baja un cambio y se dedica a recordarnos el status quo actual de Westeros, y empieza a preparar el tablero para el resto de la temporada, y muy probablemente para el arco final de la serie que representarán la temporada actual y la próxima.

Las consecuencias de la venganza de Arya se hacen ver de manera inmediata; en Desembarco del Rey queda clara lo expuestos que están Cersei y Jaime, los últimos Lannisters, al menos en la visión de la ahora reina que obviamente no cuenta a Tyrion. Con la muerte de toda la Casa Frey, queda en evidencia que el anhelo de ser reina de Cersei vino con un precio alto, ya que están absolutamente rodeados por enemigos: Dorne en el sur, Casa Tyrell en el oeste, Daenerys en el este y por supuesto, los Stark en el norte. Además de recordarnos lo precaria de la situación de los gemelos Lannister, la breve conversación de Cersei con Jaime nos muestra lo quebrantada de la relación entre ambos y lo desahuciada que está Cersei. Sin duda la explosión del Septo de Baelor no sólo cambió la percepción de Jaime de Cersei, si no que el suicido de Tommen a consecuencia de la perdida de Margaery, ha dejado a Cersei vacía. Sus dichos de no dejarse distraer por los difuntos en su lucha por establecer una dinastía, suenan más como palabras vacías que convicción verdadera. Sin duda Cersei siempre anheló el poder, pero su faceta materna era el componente que más la humanizaba y sus hijos eran su motivación, y al haber perdido a los tres, queda claro que su motivación es más un resultado de la inercia de concluir lo que comenzó que una preocupación sincera por su legado.

En el norte, Jon una vez más debe lidiar con el peso de ser líder, ahora como el Rey en el Norte. Jon es un líder natural, pero la presencia de Sansa representará un cambio significante versus su último periplo como líder, como Lord Commander en la Guardia de la Noche. Esto no es solo por el hecho que sin duda continuaran los roces entre ambos, sobre todo por las dudas que intenta sembrar Baelish en la cabeza de Sansa respecto a la legitimidad de Jon como rey, si no porque Sansa sabe bien el destino que le depara a los reyes que son incapaces de jugar el juego de tronos, y a pesar de que Jon ya sufrió las consecuencias una vez, Sansa parece dudar que Jon pueda evitar tropezar con la misma piedra dos veces. Más allá del conflicto interno de los Stark, las escenas en Winterfell son el principal recordatorio de que el verdadero end-game de la serie no pareciera ser la batalla por el Trono de Hierro, si no que la guerra que está por iniciar contra los Caminantes Blancos.

Otra trama muy entrelazada con la de Jon y centrada en el conflicto con los Caminantes Blancos es la estadía de Sam en la Citadela de Oldtown buscando información clave que los pueda ayudar de cara a la Noche Larga. Esta trama tal vez es de las más débiles hasta ahora a mi sentir. Dentro de lo más destacable esta el montaje de lo monótona, y asquerosa, que esta resultando la estadía de Sam en la Citadela, que hace un buen trabajo en vender la frustración y estancamiento de Sam en su búsqueda por información, pero adicionalmente representa un recurso cinematográfico y estilo visual que no habíamos visto en la serie, algo que cuando es tan bien usado como en esta ocasión es siempre bienvenido. Por el lado negativo, las escenas con Sam van dejando en evidencia que su periplo por Oldtown siempre iba ser un mero fetch quest, una manera para que la trama pueda brindar al espectador, y posiblemente no a Jon, la información en el momento más apropiado dramaticamente hablando. Si bien no es una trama que parezca pecar de ser Deus Ex Machina o rompa con la suspensión de la incredulidad, si se siente una manera un tanto inorgánica de crear tensión.

Volvemos a ver a Sandor Clegane, nuevamente junto a la Hermandad sin Estandartes, que llegan a la casa que alguna vez fue del papá e hija que albergaron a Sandor durante sus viajes con Arya (como extrañamos las aventuras de Arya y el Perro). Las interacciones del Perro con Thoros y Dondarrion no sólo sirven como los puntos más humorosos del episodio, si no que una vez más nos revelan lo lejos que ha llegado Sandor desde la primera temporada. La tristeza que siente por un padre y una hija que merecían un mejor destino no sólo nos muestran el lado más humano de Sandor, también nos recuerdan que en medio de la guerra por el Trono de Hierro y la llegada del invierno, los más afectados son los ciudadanos comunes y corriente. Por otro lado, Thoros y Beric logran convencer a Sandor de que la magia de R’hllor tiene al menos algo de veracidad, cuando le comparten visiones en el fuego, como las que compartía Melissandre con Stannis. Más allá de revelarnos que los Caminantes Blancos están marchando cerca de la costa hacía el Muro, estas escenas nos vuelven a recordar que esta es la historia del Fuego y Hielo, y que si bien hemos ahondado bastante en el “hielo” con nuestros vistazos de los Caminantes Blancos y sus orígenes, aún esta por develarse la naturaleza exacta del “fuego” y por ende del conflicto en el cual están involucrado nuestros protagonistas.

El episodio cierra con un momento que hemos estado esperando por siete largas temporadas. Al bendito fin, Daenerys Stormborn, Khaleesi, The Unburnt, toca suelo de Westeros, y en que lugar más apropiado que en la fortaleza donde nació ella y el dominio de su casa sobre Westeros: Dragonstone. Las escenas de la llegada de Daenerys a Dragonstone son sinceramente geniales, permiten que el silencio, la majestuosidad del paisaje y la emoción de Dany se transmitan por si solas mientras explora la casa ancestral de los Targaryen. Si bien la secuencia de Dany sólo tiene una línea de dialogo, es el cierre perfecto para el episodio que da inicio al acto final de Game of Thrones: “Shall we begin?”

Notas al cierre:

  • Euron Greyjoy intenta pedir la mano de Cersei de manera poco exitosa, pero no pierde  la esperanza de establecer una alianza mediante matrimonio prometiendo a Cersei un regalo especial.
  • Cuando Sam está alimentando la ala de enfermos en La Citadela, aparece la voz de cierto friendzoneado y exiliado caballero que esta en busca de una cura para la psioragris.
  • “Bald cunt” – Sandor Clegane y el minuto del Buen Lenguaje
  • Los momentos de Arya en el campamento con los soldados Lannister creo que son interesantes desde el punto de vista de que Arya ha estado tan rodeada por muertes, asesinatos y traiciones que había olvidado que hay gente capaz de bondad genuina. Un buen paralelo con Sandor recuperando un poco de su humanidad enterrando al padre e hija que alguna vez los acogieron.
  • El episodio tuvo momentos visuales particularmente hermosos más allá del montaje de la vida de Sam en la Citadela y la exploración de Dany y su grupo de Dragonstone: la armada Greyjoy con la Fortaleza Roja de fondo, el mapa de Westeros en el patio de la Fortaleza Roja, la marcha de los Caminantes Blanco y su ejercito de zombies congelados.
  • Por otro lado, Brandon finalmente llegó a Castle Black donde es recibido por el siempre bien ponderado Dolorous Edd.
  • Recordemos que Dragonstone fue la isla donde primero llegó Aegon Targaryen, El Conquistador, quien fue el que subyugó Westeros a dominio Targaryen muchos siglos atrás.
  • Lady Mormont, nuevamente, se roba sus escenas alentando a que se recluten mujeres y niños para combatir contra el Ejército de la Noche. Mejor niña de Westeros.
  • Finalmente, una mención a la escena de Ed Sheeran junto con Arya Stark, en otro de los numerosos cameos musical que ha habido durante la serie.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s