El Invierno (2016)



El Invierno.
Año: 2016.
Director: Emiliano Torres.
Guión: Emiliano Torres, Marcelo Chaparro.
Producción: Ezequiel Borovinsky, Alejandro Israel, Raphael 
Verdugo, Emiliano Torres.
Elenco. Alejandro Sieveking, Cristian Salguero, Adrián Foldari,
Pablo Cedrón, Mara Bestelli, Violeta Vidal, Eva Jarriau.
Fotografía: Ramiro Civita.
Edición: Alejandro Brodersohn.
Música: Cyril Morin.
País: Argentina.
Duración: 95 minutos.

Directamente desde San Sebastián, y fuera de competencia, se presentó en SANFIC “El Invierno”, ópera prima de Emiliano Torres. Se trata de una película que si bien tiene esencia y sabor trasandino, lo cierto es que la presencia de Alejandro Sieveking como protagonista hace que la observemos con un mirada especial desde nuestro país. Ganador del premio Pedro Sienna hace un mes por “Fragmentos de Lucía” y recientemente nombrado Premio Nacional de Artes por el Ministerio de Educación. Ambos, director y protagonista, estuvieron presentando la película, lo que se agradece mucho dado que era una cinta que no estaba dentro de las competencias oficiales del festival.

“El Invierno” cuenta la historia de Evans (Sieveking), el anciano capataz de una hacienda patagónica argentina que sin saberlo -al menos claramente-, se enfrenta a su última temporada de esquila de ovejas. Como todos los años, un grupo de trabajadores viene desde el pueblo a ayudar al proceso de esquirla. Dentro de ellos, destaca Jara (Cristián Salguero), no tanto por su capacidad como obrero (la que es al menos promedio), sino por su carácter y rectitud. Parece cumplir el perfil perfecto para sobrevivir en un escenario tan aislado y con un clima tan crudo: no tiene familia -o al menos eso dice-, ni malos hábitos, es obediente y sumiso. Todo parece en calma, Evans con un plazo para formar a su “heredero” y al menos un interesado honesto y decente, cuando las reglas del juego cambian. La estancia es vendida y los nuevos dueños deciden prescindir de Evans, debiendo Jara hacerse cargo del lugar de improviso.

El título “El Invierno”, obviamente, no es causalidad. Los cuidadores de la estancia parecen condenados a un juego donde la única meta es sobrevivir al invierno siguiente. Pero al mismo tiempo, vivir en la estancia es hundirse en el invierno de la propia vida. Mientras Evans es obligado a salir del mismo, buscando “calor” en una familia con la cual no tiene relación alguna, Evans debe iniciar su propio invierno aislándose a regañadientes en un comienzo, en un lugar que significa prescindir de todos y todo. En ambas formas de vivir el invierno, sin embargo, hay un potente lugar común. Tanto para Evans como para Jara, la presencia de la familia está en un segundo plano. Cuesta entender por qué Jara no le solicita a su empleador llevar a los suyos, mostrando cómo el invierno en el caso de Jara es un castigo pero también una opción. En ambas historias, de quien sale y quien entra, primero se deja los afectos por necesidad -un empleo-, luego esa lejanía se vuelve costumbre para terminar siendo una excusa, que puede sonar muy potente en un contexto masculino pero que al mismo tiempo habla de lo peor como personas. Porque de una u otra forma, ambos se han acostumbrado a este mundo solitario y mudo, que mira con recelo a los demás.

Uno de los puntos más destacables, por el que fue reconocido en el Festival de Cine de San Sebastián, es la fotografía. La fotografía de Ramiro Civita muestra la belleza de la Patagonia argentina en todo su esplendor, algo que debe ser en extremo alabado si consideramos las limitantes propias del lugar del filmación. El trabajo de Civita permite que el invierno se vuelva un personaje más en la historia, no como un compañero pasivo o silencioso, sino siempre presente y recordándonos su vigencia. El trabajo de dirección en este sentido, potencia también la soledad. Pero si bien en lo técnico “El Invierno” tiene muchísimos puntos altos (sobra hablar a estas alturas de las actuaciones de los protagonistas), creo que el guión es su gran carta de presentación. No debemos olvidar que en la tercera sección de “El Invierno”, luego de la presentación y el drama, se vive un verdadero thriller. Un thriller donde la lucha no es horizontal, sino, podríamos decir, de dos trabajadores de las clases bajas, que están dispuestos a dar su vida por algo de estabilidad, olvidando que su trabajo es especialmente horroroso. Escopeta al hombro, Jara está dispuesto a luchar por lo poco que ofrece la zona para sobrevivir: un trabajo miserable ubicado en el último rincón del mundo, donde son presas de la voluntad del empleador, del intermediario, pero también en especial, de las inclemencias del tiempo. Una prisión a cielo abierto donde todo es resistencia. Todo hace que los personajes se comporten de cierta manera, y que esos comportamientos definan sus personalidades, tolerando mucha violenci, por momentos pasiva y por momentos muy explícita.
Como les dijimos, pese a ser una historia argentina, la temática es universal. Un guión que enamora y que obliga a agradecer que, aunque fuera de competencia, SANFIC traiga estos títulos y sus protagonistas se ofrezcan a presentarlos. Los dejamos invitados a revisar toda nuestra cobertura de SANFIC en el siguiente enlace.

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