Rey (2017)





Rey.
Año: 2017.
Director: Niles Atallah.
Guión: Niles Atallah.
Producción: Catalina Vergara, Niles Atallah.
Elenco: Rodrigo Lisboa, Claudio Riveros.
Fotografía: Benjamín Echazarreta.
Dirección de arte: Natalia Geisse.
Música: Sebastián Jatz.
Sonido: Claudio Vargas, Peter Rosenthal, Roberto Esinoza.
País: Chile, Francia, Holanda, Alemania.
Duración: 90 minutos.

Todos alguna vez debemos haber escuchado en nuestras clases de historia la historia del Rey de la Araucanía y la Patagonia. En pleno conflicto entre españoles y nuestros pueblos originarios, el abogado francés Orélie Antoine de Tounens reclamó para sí el Reino de la Araucanía, cuanto los conquistadores sólo se atrevían a llegar al Bío-Bío. Una historia que mezcla fantasía y realidad, tanto así que poco se sabe de la visita del francés, o al menos, pocas cosas se pueden afirmar con certeza. Lo único cierto es que su reclamo ha sobrevivido hasta el día de hoy, heredándose el título dentro de su familia noble. Parte de ello explica el notable desafío que debió enfrentar Niles Atallah para poder armar una historia en torno a Orélie Antoine de Tounens. Mezclando perfectamente realidad con ficción, el guión de Atallah se vuelve un interensantísimo experimento donde el imaginario del creador es clave en construir un cinta que mezcla incluso lo onírico, lo teatral, lo divino y lo histórico. Por eso, “Rey” es una reocndiración del pasado que cuestiona las fuentes tradicionales en historia como antecedente único, y construye un relato a partir de la imaginación, algo que incluso podríamos considerar obligatorio considerando la fragmentación de la cual recientemente les hablamos.

“Rey” se divide 6 secciones que narran la historia de Orélie Antoine de Tounens en nuestro territorio. Podríamos, perfectamente, decir que se trata del vía crucis del francés. Partiendo por su llega a Chile, pasamos por la traición de su guía, la posterior detención por la autoridad española, su juicio, el paso por la cárcel y el exilio. Todo, desembocando en un verdadero apocalípsis donde la guerra, la violencia y el odio cuentan en el epílogo cuanto ha sufrido la Araucanía. En cada uno de estos pasos, la figura principal es muy seductora, esto a pesar del tiempo que ha pasado. Parte de ello se explica sin dudas en lo vigente que está el proceso de Orélie Antoine de Tounens, con sus errores y virtudes, y su posterior calvario. Todo comienza, podríamos decir, con su decisión de gobernar un territorio. Su llega a Chile es por eso, una lucha contra su ego. Con ideas y conceptos que sus súbditos jamás podrían entender (como el de una monarquía constitucional), Orélie Antoine de Tounens estaba tan ensimismado en su proyecto que no pudo siquiera entender su inviabilidad. Acto seguido, quizás reivindicando su figura, nos muestra lo absurdo del sistema punitivo chileno, algo que cobra total sentido hoy con los juicios al pueblo mapuche. Es evidente que en su caso, el proceso legal es una trampa, injusta sobretodo si pensamos que el único pecado frente a la corona española, sería valorar un territorio y por sobre todo a un pueblo totalmente mirado en menos. No olvidemos que por años los españoles se mantuvieron en el Bío-Bío, sea por miedo, sea por desinterés. Orélie Antoine de Tounens en caso alguno les privaba de algo propio, sino sólo cuestionaba un pseudo derecho eventual, que a día de hoy está en disputa.

En todos los aspectos técnicos, “Rey” sobresale. Hay en especial un trabajo de máscaras que recrea la situación del protagonista ante la justicia que es realmente interesante. Quizás una utilización más selectiva potenciaría todavía más el efecto. Lo anterior, sumado a otros efectos visuales que permiten construir la misticidad de Orélie Antoine de Tounens (como la escena inicial) vuelven “Rey” una película totalmente plástica y con un estándar internacional, prueba del extenso trabajo que Atallah y su equipo hicieron para poder llevar finalmente a pantalla su idea. Se trata de una película cuyo contenido no es el que se acostumbra ofrecer al público chileno, por lo que probablemente no llegue a grandes salas. Por eso mismo, el llamado es a buscar una oportunidad para verla y así, darse cuenta que en Chile se puede hacer un cine distinto. Bueno o malo, decida usted. Pero “Rey” difícilmente lo dejará indiferente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s