Revius Club de Cine – MCU Edition: Iron Man 3

Llega la hora de hablar de una de las películas más importantes para Revius, y una de las más extrañas en la filmografía de Marvel Studios. Comentamos a continuación la secuela de The Avengers, Iron Man 3.

Es difícil renovarse en el éxito. Le pasó a Matías Fernández el 2007, le pasó a Jean Dujardin en Hollywood post – The Artist, y Marvel no quería sumarse en la difícil misión de continuar con su universo cinemático con un fracaso, por lo que usaron a su estrella más exitosa y la saga – hasta ese momento – más segura de su lineup en Iron Man para que la tercera parte de la hasta ahora trilogía fuese la encargada de abrir la “Fase 2” de dicho proyecto. Robert Downey Jr. regresaba a vestir la armadura, con un trailer que prometía tratar pésimo a Tony Stark con la amenaza de su archienemigo en los comics (después del alcoholismo): El Mandarín.

Estrés post traumático, y una película sobre Tony Stark

La falta de Vengadores en medio de la amenaza terrorista del Mandarín era la gran pregunta que debía responder Iron Man 3. La premisa nos invitaba a pensar que el personaje de Ben Kingsley sería el encargado de aportar con su misticismo a la trama y hacernos olvidar a Bruce Banner, Steve Rogers, Natasha Romanoff, Clint Barton y SHIELD; pero no fue así. Iron Man 3 es una película sobre un hombre destruido, viviendo y reviviendo el momento en que arriesgó su vida por la del planeta en The Avengers, y qué significa para él ser un hombre en un traje mecánico, cuando las amenazas superan lo que él podía imaginar en sus más oscuras pesadillas. Tony debe volver a sus raíces, no superheroicas, sino personales, y asumir que en varios de sus roles es un ser humano defectuoso: al ser pareja defectuosa de Pepper Potts, ser figura pública defectuosa amenazando a un terrorista por televisión, incluso ser padre (!) defectuoso del pequeño que lo ayuda durante su misión en Tennessee.

Sin sus armaduras, dado por muerto, y con un enemigo que no deja huella en los agentes nutridos con Extremis, Tony debe asumir que las apuestas están en su contra, pero que su inteligencia y su sentido del humor son sus mejores armas para enfrentar a quienes desean acabar con el hombre tras Iron Man. Robert Downey Jr. probablemente entrega su mejor interpretación de Tony Stark

– “Is that all you’ve got? A cheap trick and a cheesy oneliner?”

– “Sweetheart, that could be the name of my autobiography!”

El problema de los villanos

En Iron Man 3 comenzaría una tendencia en Marvel de villanos que pasarán sin mucha gloria por el MCU, pero en el caso de esta película hay un factor más importante: El plot-twist de El Mandarín, donde se develaría que Ben Kingsley no encarnaba al villano, sino que a Trevor Slattery, un actor que interpretaba un terrorista sin saber las consecuencias de sus actos por encontrarse la mayor parte del tiempo borracho. Esa fue la primera fractura entre la audiencia con los antagonistas, la segunda es la de Guy Pierce y Rebecca Hall como los cerebros de la operación Extremis, donde ambos parecen chocar en pantalla, y con el tiempo se supo que Pierce fue escrito para “compensar” a Rebecca Hall como villana, ya que los ejecutivos de Marvel no pensaban que ella tenía suficiente “star power” para vender entradas. Esa falta de convicción se nota en toda la parte antagónica de la película, por lejos lo más bajo de la cinta de Shane Black.

¿Qué balance se saca con Iron Man 3?

Quizás lo que resume toda la película sea su tercer acto: Robert Downey Jr. todavía no usa consistentemente sus armaduras, Rebecca Hall murió para aumentar la maldad de Aldrich Killian (Pierce), Gwyneth Paltrow está sumida en Extremis, haciéndola la figura de acción del desenlace de la película; pero por otro lado, RDJ y Don Cheadle son excelentes en el toque cómico de la película. Al final, la película se siente que cumple como relato humano, pero queda al debe en el apartado superheroico. Su mejor escena es la de Downey entrando solo armado de lo que pudo comprar en Home Depot, y lo peor quizás sea el desenlace tan intrascendente para el futuro.

Connection: los tie-ins en Iron Man

La principal conexión con el resto del MCU es la conversación entre Bruce Banner y Tony en la escena post-créditos, donde se devela que todo el voice over de la película es parte de la “terapia” que Stark tiene con el Doctor Banner.

En otro momento que hasta ahora no ha tenido relevancia, en el corto “All Hail The King” Trevor no solo se encuentra con Justin Hammer (San Rockwell), sino que sabe que el verdadero Mandarín quiere hablar con él para “recuperar su nombre”. En el resto de materias de MCU, la película las bordea con elegancia, haciéndolas parte de la trama, y por ello se siente una isla en el mar de películas de universo cinemático.

Who is that Stan Lee?: Juez de “Miss Chattanooga”.

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