Marvel’s Runaways S01E09: Doomsday & E10: Hostile

  • Tras una temporada completa, de verdad que decepciona tener que terminar en una nota tan baja la serie. Cuando “Runaways” depuraba su trama y se enfocaba en los elementos y personajes que mejor resultaban -los niños-, era una serie que daba mucho gusto ver y que de verdad presentaba suficientes elementos promisorios como para elevarse dentro de lo mejor del género. Sin embargo estos dos últimos capítulos, “Doomsday” y “Hostile” son de lo peor que la serie tiene que mostrar, con una narrativa apurada y confusa, tratando de atar todos los cabos sueltos al mismo tiempo que el show despliega más y más tramas para dejar enganchada a la audiencia para la próxima temporada, generando un final decepcionante amarrado a la promesa de un mejor futuro.
  • Quizás el peor ofensor de esta doble tanda es el noveno capítulo, una hora que no sólo apresura la resolución de las tramas al punto de sentirse como el verdadero final -dejando al décimo episodio como un epílogo-, pero que también sobrecarga todo apurando y forzando relaciones románticas (Gert con Chase, y #NICOLINA), y moviendo la conclusión de la trama, incluso cuando las diferencias entre los mismos chicos, y lo padres, a ratos parecieran irreconciliables.
  • Dentro de los chicos (no los llamen “Runaways”, en sus propias palabras), quizás el mayor problema está en Chase. No se trata sólo de la forma en que destruyó la evidencia previamente, sino en la manera en que los demás -incluso Alex- tratan lo que hizo casi como un inconveniente menor más que como deberían haberlo tratado ante la gravedad del asunto. Y claro, también está el giro radical que lo llevó en un par de capítulos de estar enamorado de Karolina, a de pronto acostarse con Gert y revelar que había estado enamorado de ella toda la vida. El problema obviamente no son los hechos en sí, sino la falta de motivación: pretender que una línea de diálogo tirada al aire ligeramente es suficiente para cambiar la caracterización de un personaje a lo largo de toda la temporada es una pésima herramienta narrativa, al igual que tratar de justiciar las cosas de esa forma. Sin importar cuánto estén canalizando el espíritu de John Hughes para contar un romance adolescente entre el jock popular y la inadaptada social, cuando el sustento que conduce a esa escena no aguanta el mínimo escrutinio, todo el resto se cae, sin importar lo apta o no de la escena, o las actuaciones de los intérpretes.
  • En contraste a lo anterior, la relación de Nico y Karolina se siente un poco más justificada, no sólo porque la serie llevaba tiempo construyendo la salida del closet de Karolina (junto al término del romance de Nico con Alex), pero también porque es una de las pocas instancias donde estos últimos episodios de verdad venden el sentido de urgencia de la amenaza a la que se van a enfrentar los chicos, al punto de querer “cruzar el río” de esa forma. Kudos para la producción por manejar bien el tema de la orientación sexual de ambas, de paso entregándole al MCU sus primeras heroínas LGBTQ+ (recordar que el plan original era que Valkyrie fuera bisexual en “Thor: Ragnarok”, pero la escena donde esta revelación ocurría fue eliminada de la cinta, por lo cual eso aún está nebuloso hasta que exista una confirmación propiamente tal).
  • El capítulo termina con el anticipado choque entre los chicos y sus padres, una escena correcta donde nuestros protagonistas por fin se plantan frente a la maraña de mentiras creadas por sus padres (que ahora incluye la revelación de que Leslie Dean, con Tina Minoru como cómplice, fue la culpable por la muerte de los Hernández). El problema con esta escena es que, considerando que es la culminación de la temporada, debería haber tenido un mucho mayor impacto para todos considerando las implicancias, en vez de sentirse como una de las pocas escenas que no arruinó el episodio.
  • Afortunadamente, el capítulo final es levemente mejor que el noveno, mas eso tampoco dice mucho, considerando que el nivel tampoco fue el perfecto. Desde la anticlimática resolución del enfrentamiento entre padres e hijos -junto con el duelo de brillos entre Karolina y su padre Jonah-, y hasta llegar al momento donde éste último, junto a Frank Dean, acuden a la cápsula donde se encuentra el mal herido Victor Stein, el final de temporada es mitad epílogo y mitad un trailer de lo que será la próxima temporada. No por nada Jonah, al referirse a Stein y la cápsula, dice de forma bastante meta: “Once he’s back on his feet, things are going to get very, very interesting.”
  • De verdad que hablar del final de temporada es casi chequear una lista de cosas para la próxima temporada, ya que pasa tan poco en materia de eventos, que lo más importante es centrarse en el final ahora que los Runaways efectivamente son eso, fugitivos, escapando de sus padres y de la justicia, ahora que han sido inculpados por la muerte de Destiny González (todo obra de Jonah seguramente). No tienen en quién confiar excepto, parcialmente, ellos mismos, y ahora con el bagaje extra de dos relaciones, un arma de por medio, y un dinosaurio, los chicos deberán hacer lo mejor que puedan para mantenerse con vida, limpiar sus nombres, y enfrentar tanto a su padres -que están haciendo su propio frente común contra Jonah y en pos de sus hijos-, como al ya mencionado Jonah y lo que sea que esté vivo en las entrañas de Los Angeles (no sorprendería que fuera uno de los Gibborim como se veían en los comics).
  • El resto de la trama básicamente podría ser sobre cualquier cosa, y de verdad no causaría mayor diferencia. Claro, tenemos el desenlace de la pelea -anticlimático, era que no-, la misión para rescatar a Karolina, la revelación de que Jonah también fue responsable de la muerte de Amy Minoru (con Leslie Dean como encubridora), y el potencial de un traidor que no sabemos si está dentro de los chicos -como ocurría en los comics-, o de los adultos. Pero en general casi todo eso pasa a segundo plano, porque como dijimos, el foco de este episodio está en plantar semillas para cosechar a futuro, y no para disfrutar ahora.
  • A la hora de sacar balances, la primera temporada de “Runaways” es una experiencia increíblemente frustrante: por un lado, hay un elenco claramente talentoso y que puede elevar incluso aquellas escenas y momentos que no funcionan para nada. Pero la serie tiene claras deficiencias en materia de guión, y sobre todo de prioridad y foco narrativo, sin tener sus prioridades concretas sobre qué clase de show quiere ser y qué historia contar. Finalmente, la primera temporada fue una historia de origen glorificada a lo largo de 10 episodios (o básicamente, el primer número del comic estirado a más no poder), por lo cual obviamente añade más frustración si consideramos que otras -mejores- series han hecho el mismo trabajo en uno o dos episodios. Es de esperar que el foco de la serie en su futuro signifique que vendrán mejores cosas en camino.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s