Season Review: 13 Reasons Why – Segunda temporada

En nuestra review de la temporada anterior, hicimos notar de inmediato lo complicado que era continuar la historia de Hannah Baker sin Hannah Baker (QEPD). Bueno, los ávidos creativos tras el show tenían un as bajo la manga. Comentamos las incidencias, y complicadas decisiones, que se desarrollaron durante el segundo año del show.

Son años difíciles para los jóvenes. Quizás siempre lo fueron, pero las redes sociales y la inmediatez de la información nos han hecho testigos de la violencia que sufren a diario. Ya sea en nuestras escuelas en Sudamérica, como también en las célebres high schools norteamericanas. La vida en los colegios estadounidenses ha inspirado tantas historias en el cine que tiene su propio género, la literatura también ha aportado su cuota, y qué decir de la televisión, donde muchas de las más célebres series han sido sobre adolescentes abriéndose paso a la adultez.

Con un nicho tan complejo y tan valioso, porque apunta a consumidores adultos y jóvenes, era difícil que Netflix se contentara con el éxito de 13 Reasons Why en su primera temporada, una adaptación cuyo mayor activo era la necesidad casi patológica que generaba por ver el siguiente capítulo, esencialmente para saber lo que llevó a Hannah Baker al suicidio, y el rol que tuvo el bueno de Clay Jensen en su fatal desenlace. La segunda temporada entonces se trató de lo que ocurrió una vez que las cintas llegan a oídos de los padres de la fallecida, y el juicio entre la familia Baker y Liberty High School. Pero también prometía mostrarnos el luto, tanto de aquellos que apreciaban a Hannah y son puestos a prueba para aprender de sus errores, como aquellos que fueron directamente responsables de su suicidio, en especial del despreciable Bryce, quien la violara y confesara dicho crimen al final de la temporada pasada. Para eso, la serie tomó varias decisiones que cambiaron el esquema de las cosas en torno a la escuela y sus protagonistas.

De partida, la serie intenta dar un vuelco en varios de los personajes para sostener su narrativa por 13 capítulos, haciendo que algunos que eran “villanos” en el primer ciclo, pasaran a generar empatía por sus errores, incluso contando historias que no conocíamos entre ellos y Hannah, jugando bastante con el tiempo y cómo ocurrieron las cosas en el punto de vista de Clay en la primera temporada, que es lo que vemos en dichos 13 capítulos. Esa idea es complicada, y fue puesta en marcha haciendo que el tribunal donde se dirimía la responsabilidad de la escuela en la muerte de Hannah se transformara en un verdadero confesionario sentimental. Así, los narradores de los episodios en esta temporada son los mismos que fueron objeto de cintas en la primera, agregando a un nuevo personaje: Chloe, interés romántico de Bryce, y que tiene probablemente la más interesante historia del ciclo.

Las similitudes no llegan ahí con la primera temporada, y el misterio en este caso viene en torno a distintas fotografías “Polaroid” que Clay debe investigar para tener más evidencias sobre la cultura de abusos que los deportistas de la escuela hacían prevaler sobre las mujeres. Ese misterio pasa un poco de lado durante la temporada, tanto por su importancia en el gran esquema de las cosas, como por lo difuso que es su desarrollo, a veces siendo importante, a veces importando nada. Cuando la evidencia queda manifestada, y los personajes saben de qué se trata, y sabemos quién está detrás de develar los abusos, su resolución es insatisfactoria, tan insatisfactorio como otro de los arcos importantes de la temporada: la responsabilidad de Bryce. Era evidente que el personaje se escudaría en su dinero e influencia en la escuela, haciéndola mucho más palpable en este ciclo haciéndolo capitán del equipo de baseball y prácticamente dueño de la cancha de la escuela – gentileza de su padre -, pero la falta de consecuencias para el personaje, si bien entendido en lo que podría pasar en realidad con alguien de esas características, no deja de sentar un triste precedente, sobre todo pensando en la audiencia juvenil que ve la serie.

Pero la mayor decepción, y más triste, viene de parte de quién iba a ser “la Hannah” de la temporada, la caldera a punto de estallar, y receptor de la violencia de la escuela: Tyler, el fotógrafo que nos dejara con un puñado de armas en la temporada anterior, vive prácticamente el mismo via crucis, pero él canaliza dichas frustraciones en combatirlas de la misma manera, y acercando otro tema relevante en el debate nacional e internacional como es el porte de armas, mucho más en Estados Unidos por la facilidad que existe para obtenerlas gracias a su Constitución. La serie es terrible con Tyler, y es objeto de una de las escenas más gratuitamente gráficas que hayamos visto en un show mainstream, y que nos hace preguntarnos qué quiere lograr 13 Reasons Why con eso. Muy innecesario.

Tan innecesario como la participación de Katherine Langford en esta temporada, que la llevó a transformarse en la “conciencia” de Clay en varios personajes, y que, al menos a mí, me causó mucha risa cuando vi que la traían al show de esa forma. También Hannah tiene escenas nuevas, donde se ve la vida de la muchacha lejos de los ojos de Clay, desarrollando sus relaciones con varios de los personajes secundarios del show, y que mucho no aportan al “legado” de la primera, ni a la continuidad de la serie. Sería un error para la actriz y para el show seguir trayéndola en esta calidad, porque en serio debilita al personaje de Clay, el más maltratado por los guiones de la serie.

Así las cosas, el final también decepcionó. El show reculó en lo que era evidente, y en lo que construyó por 12 capítulos: Tyler atentaría contra los alumnos de la escuela en el final de temporada, pero todo quedó en “cliffhanger” cuando Clay interviene en el nombre de Hannah y de sus renovados amigos. Tyler escapa con Tony, y el show queda con la promesa de una nueva temporada que, al igual que la que comentamos, solo se nos ocurre una palabra para ser resumida: innecesaria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s