Editorial:…the fun will never end, it’s Adventure Time!

Cuando se anunció hace ya varios meses que “Adventure Time” -u “Hora de Aventuras” como se le conoce por estas latitudes-, ciertamente la sensación generalizada era una que combinaba la tristeza por el fin de una serie emblemática de la actual época de oro de la animación, con un poco de alivio de que el show efectivamente tendría un final (considerando el nivel de ganancias de Cartoon Network, no habría sido sorprendente que el canal hubiera querido profitar eternamente de su show emblema en la actualidad).

Pero sobretodo, hablar del final de “Adventure Time” era hablar del final de un verdadero ciclo. Y es que, no bien la actual época dorada tiene sus antecedentes primigenios tanto en “Phineas & Ferb” como en “The Marvelous Misadventures of Flapjack” (serie donde trabajaron J.G. Quintel, Alex Hirsch y Pendleton Ward, creadores de “Regular Show”, “Gravity Falls” y “Adventure Time” respectivamente), fue sin lugar a dudas “Adventure Time” la serie que no sólo lanzó oficialmente esta era animada, pero que también se convirtió en el show más conocido y aclamado de toda esta movida, tanto por su narrativa y sencillo, pero vibrante, estilo artístico, pero sobretodo por su capacidad narrativa de combinar bromas para todas las edades, junto con tratar temas muy variados y complejos, lo que la hacía no sólo atrayente para adultos, sino que además permitía a niños comprender fácilmente los temas ya que, como suele pasar con las grandes series animadas, tratan con respeto y entendimiento a su audiencia, en lugar de ver en los niños una masa imbécil a la cuál sólo venderle productos.

El legado e importancia de “Adventure Time” es tal que no sólo se vio reflejado en sus múltiples galardones (incluyendo 8 Emmys, 2 Annies y el prestigioso premio Peabody, además de 1 Eisner y 2 Harveys para su adaptación en formato comic), o en su enorme fanaticada, pero sobre todo, por su impacto en la industria de la animación propiamente tal ya que, como mencionamos, el éxito -desde todo punto de vista- de “Adventure Time” dio paso a una nueva generación y camada de creadores de series animadas (muchos con antecedentes en el mundo de los comics independientes), que actualmente cosecha éxitos, entre los que se cuentan Pat McHale (contemporáneo de Ward, Quintel y Hirsch en “Flapjack” y creador de “Over the Garden Wall”), Rebecca Sugar (creadora de “Steven Universe”), Natasha Allegri (creadora de “Bee & Puppycat”), Ian Jones-Quartey (creador de “OK KO! Let’s be Heroes”), Skyler Page (creador de “Clarence”), Julia Pott (creadora de “Summer Camp Island”) y Kent Osborne (creador de “Cat Agent”), todos quienes dejaron su marca trabajando en diversas facetas en “Adventure Time”; todo esto sin mencionar la influencia en otros creadores y en el mundo de la animación en general, lo que se ha visto reflejado en series tan distintas como “The Loud House”, “Star vs. The Forces of Evil”, el reboot de “Ducktales”, “Justice League Action”, “Uncle Grandpa” y muchas más.

La gran mayoría de estas series abrazaron el mensaje de “Adventure Time” en cuanto a dejar que la imaginación corriera libre, y en no sufrir posibles limitaciones narrativas en base a lo que tradicionalmente se entendía que era la animación y su público, incorporando muchas, además, la tan temida serialización en la industria norteamericana.

Y al canalizar esta actitud, muy similar a la que existía en los albores de la animación entre los años 20’s y 40’s, se logró un espíritu liberador que no sólo se deshizo de los límites en la labor creativa propiamente tal, pero también en la narración que va de la mano de esa libertad, lo que llevó a la serie a incorporar temáticas y tramas que van desde lo más simple y humorístico, a otros temas más complejos como la identidad de género (cosa de ver a BMO), la orientación sexual de sus personajes (en este punto hay mucho feedback, ya que sin “Adventure Time” no habríamos tenido una serie tan revolucionaria como “Steven Universe”, y sin el tratamiento que ésta última hace de sus temas de igualdad, representación orientación sexual e identidad de género, quizás “Adventure Time” nunca habría terminado canonizando la relación entre Princess Bubblegum y Marceline), y las enfermedades mentales (pese a estar enraizada en la mitología de la serie, la trama de Ice King, especialmente en “I Remember You” y “Simon & Marcy” es una analogía muy acertada a lo que significa vivir con familiares o seres queridos de avanzada edad que sufren de demencia senil o de Alzheimer).

Estos y muchos más son los temas que elevaron a “Adventure Time” a ser una de las mejores series animadas de todos los tiempos, y son también temas y tramas que tuvieron un punto máximo en su comentado final de serie. Porque “Come Along with Me”, el final de larga duración, pese a estar antecedido de una trama épica y bombástica que apuntaba a un conflicto a gran escala, nunca traicionó los elementos y la evolución narrativa que hacían que “Adventure Time” fuera “Adventure Time”. El gran conflicto entre PB y su tío Gumbald no se resolvió con una gran guerra, sino que en un plano onírico y con una temática pacifista (cortesía de la constante evolución que Finn experimentó a lo largo de las 10 temporadas, y de su crecimiento, físico y personal); muchas tramas llegaron a su conclusión lógica (Betty y el Ice King, “Bubbline”, etc.), pero tanto estas, como la sensación general del episodio, fue más la de un punto aparte que un punto final.

Porque la serie nos había mostrado antes viñetas y siluetas de lo que sería el futuro de Ooo transcurridos 1000 años, no hubo problemas en ambientar este episodio en ese futuro, con 2 nuevos avatares de Finn y Jake (Shermie y Beth), descubriendo las leyendas del pasado en un mundo similar pero distinto. De esta forma, “Adventure Time” no traicionó su identidad, sino que, como ocurre en los finales de las grandes series animadas de la última década (“Avatar” y “Legend of Korra”, “Fullmetal Alchemist Brotherhood”, “Regular Show”, “Star Wars: Rebels”, por nombrar algunas), decidió plantear un cierre de capítulo que tenga sentido para las narrativas, a la vez que nos entregó viñetas del futuro de nuestros personajes, dejándonos en claro que sus vidas y sus aventuras seguirán, lo que no es sólo una herramienta narrativa interesante si éstas se quieren retomar (como han hecho muchas de las citadas series), pero también como una forma de tranquilizar a la audiencia y asegurarle, en sus momentos de tristeza y nostalgia que van aparejados del final de una serie, que sus personajes queridos siempre estarán ahí, no sólo porque sus vidas continuaron, sino también porque lo experimentado por ellos, y la audiencia, siempre estará ahí, en nuestras memorias, y en el metraje.

Quizás por eso es más que apropiada la canción original del final, compuesta por quién otra que Rebecca Sugar, que no hace más que ilustrar un poco la sensación misma que esta última aventura quería entregar:

Time is an illusion that helps things make sense
So we are always living in the present tense
It seems unforgiving when a good thing ends
But you and I will always be back then
You and I will always be back then

 

Singing: will happen, happening happened
Will happen, happening happened?
And we will happen again and again
‘Cause you and I will always be back then
You and I will always be back then
Will happen, happening happened?
Will happen, happening happened?
And we’ll happen again and again
‘Cause you and I will always be back then

 

If there was some amazing force outside of time to take us back to where we were
And hang each moment up like pictures on the wall
Inside a billion tiny frames so we can see it all, all, all

 

It will look like, will happen, happening happened?
Will happen, happening happened?
And there we are again and again
‘Cause you and I will always be back then
You and I will always be back then
Will happen, happening happened?
Will happen, happening happened?
And there we are again and again
‘Cause you and I will always be back then
You and I will always be back then
You and I will always be back then
You and I will always be back then
That’s why
You and I will always be best friends

Finn, Jake y cía. siempre estarán ahí para nosotros, para todos aquellos que crecieron con la serie, o que la vimos religiosamente a lo largo de 8 años. Y también estarán ahí para la posteridad y para futuras generaciones, no sólo porque su impacto -y el de la serie- en el mundo de la animación y la televisión marcará un antes y un después, sino también porque las aventuras y, como dice la canción, la diversión, nunca terminarán.

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